Por Eduardo Martínez
Cuando este miércoles creíamos que reinaría la cordura, la mesura y surgía un espíritu unitario entre los diputados y las fracciones parlamentarias, regresaron de nuevo las malas andanzas.
Los tres poderes del Gobierno interino se han pronunciado. El llamado G-3 decidió proseguir a “trocha y mocha” con su propuesta de acabar con el Gobierno interino, lo que constituiría desacatar al Tribunal Supremo de Justicia – Legítimo. Tiene los votos para ello, para lo cual solo necesita que se realice la segunda sesión y que se vuelva a votar, según el Reglamento parlamentario.
El Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó quien además es el Presidente Interino de Venezuela, suspendió este miércoles la sesión de este jueves 29 de diciembre, de acuerdo con la competencias que le asigna el Reglamento. Suspensión que permitiría la continuación de las conversaciones entre los diversos factores políticos y sociales venezolanos, así como también con los aliados.
En respuesta, el secretario de la Asamblea Nacional se alza con el G-3 emite un Orden Propuesto de la Sesión, con el cual ratifica que se realizará la sesión.
Eso hace que las cartas de este juego criminal estén sobre la mesa. Cuesta creer que estos líderes opositores, algunos de ellos con varias décadas de experiencia política, no se den cuenta que están de espaldas a la gente. Y por lo que señala el TSJ, a punto de cometer actos inconstitucionales.
Frente a esta situación de guachafita parlamentaria, el régimen se regocija en su silencio.
NOTA: A continuación, siguen 2 notas en la que se reseñan los acontecimientos del día de ayer.