Por Eduardo Martínez
La inflación en Venezuela registró un incremento de poco más del 300% en el año 2022. Lo que significa -en promedio- que el venezolano a finales de diciembre tenía que pagar 4 bolívares por lo que en enero pagaba 1 bolívar.
Así lo estimó el Cendas-FVM, entre otros entes no gubernamentales venezolanos.
Mientras en Estados Unidos el proceso inflacionario es producto del compre “Made in USA”, en Venezuela la inflación es producto de otros factores distintos. (Ver EEUU: Inflación versus bienestar económico)
En primer lugar, la producción de bienes “Hecho en Venezuela” en Venezuela, cayó producto de las políticas públicas del “Socialismo del Siglo XXII”. En efecto, de las más de 12.000 industrias en 1999, ha caído según CONINDUSTRIA a poco más 3.000 industrias.
Por esta razón, Venezuela debe importar la mayor variedad de bienes que necesita. Esto hace que, con la importación de estos bienes, también se esté importando la inflación de otros países.
A la par, el cierre de estas industrias puso en la calle a cientos de miles de trabajadores. Y los trabajadores que lograron conservar sus empleos, tiene salarios que están muy por debajo de los estándares internacionales.
Solo como referencia, debemos recordar que el salario mínimo en la región es de más de 300 dólares mensuales, en tanto en Venezuela no llega a los 7 dólares mensuales.
En Estados Unidos, por ejemplo, el salario mínimo es superior a los 10 dólares la hora, versus menos de 7 dólares mensuales en Venezuela. Por supuesto que con trabajadores que cobran 10 dólares, los bienes que producen deberían ser más costosos que países en donde el trabajador cobra 7 dólares mensuales.
La principal medida que proponen los economistas para combatir la inflación, es que se aumente la producción de bienes y se genere competencia.
En Venezuela, al no haber una producción suficiente, se deben importar los bienes. Sin embargo, la situación es más grave, al no existir una infraestructura manufacturera que pueda satisfacer el mercado venezolano.
Todos los sectores económicos en Venezuela se encuentran en esta situación de escasez. Lo que ha puesto en apuros al gobierno. Lo que le ha llevado a abrir las puertas para la libre importación de todo tipo de productos que antes se fabricaban en el país. Libertad de importación que ha llegado inclusive a la exoneración de los impuestos de importación. Tal ha sido el caso de los rubros alimentarios.
En este contexto, la inflación en Venezuela -dados los salarios de los trabajadores- lleva por un camino distinto al del bienestar económico. No siendo otro que un estado de crisis permanente y miseria.
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