Por Vladimir Kavan, desde Praga
Se ha mencionado en varias ocasiones que esta guerra no tendrá un final feliz, y quedaremos todos trastornados, si acaso vivos.
Un escenario es que comience una tercera guerra mundial y un desenlace nuclear que acabará con buena parte de nosotros. Dado que Putin no logrará su objetivo político, y está arrinconado en el Kremlin, aislado de la realidad, es muy capaz -dicho ya por varios conocedores del tema- que apriete el botón nuclear. Este peligro es real y está hoy presente y vigente.
Un segundo escenario es que los rusos arrasen con Ucrania, destruyendo todo a su paso, y matando a toda la población civil que puedan. Ya lo han hecho en el pasado en Chechenia y Siria. Surgirá en Ucrania una insurrección prolongada contra la ocupación rusa.
Si llegamos a ver el fin de la acción militar de esta guerra, estamos en el umbral de una crisis energética en el corto plazo, una crisis de escasez de cereales, y una crisis de inflación encima de la que ya tenemos. Todos estos trastornos durarán muchos años, y después del Covid y esta guerra, el mundo no será el mismo.
Dos polos de poder estarán presentes, y enfrentados, por un lado Rusia aliada con China, y por el otro USA aliada con Europa. Las consecuencias son una nueva guerra fría peor que la anterior.