A veces hay que pararse de cabeza para ver las cosas

Por Eduardo Martínez

Solemos ver el presente y futuro por una calle de una sola vía y una sola dirección. A veces, a través de un túnel del cual no alcanzamos a ver una luz en lo que creemos es la salida. Y si nos ilusionamos mucho, creemos que la solución de los problemas está a la vuelta de la esquina.

La vida es más complicada que eso. Pero eso no lo hace un imposible. Solo que debemos de encontrar y ponderar los problemas. Por cuanto un problema puede ser en verdad dos problemas: el problema en si, y uno mayor si no atinamos a verlos. Y eso debemos evitarlo: No ver el problema.

La Venezuela actual no escapa de esta manera de lidiar con los inconvenientes. Al final, debemos emprender el camino de los artistas. Profesionales que con una gran sensibilidad desmontan la realidad que ven, transportando líneas verticales y horizontales, curvas y rectas, a un lienzo o un escenario, o simplemente llevando lo resaltante que ven de esa realidad, para escribir un descriptivo texto.

El análisis de los problemas, y la búsqueda de soluciones tiene algo de eso, en un proceso que reúne la sensibilidad del analista con el ingenio, experiencia y asertividad.

En nuestro caso, en esas etapas en la que estuvimos buscando conocimientos y sabiduría, intentamos muchas cosas. El Yoga fue una de ellas. Y en esas correrías nos encontramos con un Yogui que, introdujo las bondades de pararse de cabeza, indicándonos que de cabeza tendríamos más claridad y veríamos al mundo y la vida desde otra perspectiva.

Con estudios universitarios que nos estrangulaba las 24 horas del día, y el poco apego a la disciplina física, el Yoga fue quedando atrás en poco tiempo. En tanto la enseñanza, fue germinando en nuestra metodología de análisis.

Lo que se llega a comprender de ese “pararse de cabeza”, es que no hay que necesariamente realizarlo en forma física. Basta con hacerlo con la imaginación.

Ver las situaciones desde arriba, desde abajo, desde un extremo a la derecha e izquierda. En otras ocasiones, calzando los zapatos de otras personas, etc. Es un ejercicio de observación. De esa manera se logra focalizar el centro, la razón de ser las cosas, y las vías a las soluciones.

Esa manera de escudriñar la realidad nos obliga a descomponer lo que vemos, como lo hacen los artistas y creadores. La panorámica es compleja. Pero un buen dibujante, sobre todo los caricaturistas, solo necesitan extraer unas pocas líneas para que, quienes ven el dibujo, capten de inmediato quién, qué o a qué lugar se refiere la obra.

Algunos ejemplos sencillos

(de la Venezuela actual).

* una de las angustias que afecta a los venezolanos, es la ausencia de oportunidades de empleo.

* un problema de marca mayor, es la destrucción sistemática y progresiva del aparato industrial venezolano (de 12 mil industrias en 1999, a poco menos de 3 mil)

* un martirio para los venezolanos, son las interrupciones, fallas y racionamientos eléctricos.

* otra incomodidad, es el racionamiento y cortes del servicio de agua potable.

Buscando las soluciones

Estos cuatro problemas, que no son los únicos y que son tomados como un “ejemplo didáctico”, nos sirven para visualizar posibles soluciones.

Ver cuáles son los problemas, no nos resulta difícil. Nos llegan de cerca, tocándonos las puertas de nuestra cotidianidad. Por eso los vemos.

Recordemos, cuando estudiamos las matemáticas, que a veces el orden de los factores influye en el producto. No es lo mismo tratar de abrir nuevas industrias con un servicio eléctrico estable y continuo, que cuando no hay racionamientos y apagones. Y sin electricidad, no hay agua.

De esta manera, ya estamos viendo el orden de lo que hay enfrentar para solucionar los grandes problemas. En este corto ejemplo, es obvio que agarrar por los cachos a las generación y distribución de electricidad es lo prioritario.(en este ejemplo, que no está apartado de la realidad)

Mejorando la electricidad, comenzaríamos tener mejor servicio de agua potable. Lo que mejora nuestra calidad de vida en nuestros hogares.sin embargo, y también importante, es que sienta las condiciones para una reapertura y fomento de las industrias grandes, medianas y pequeñas. Eso incluye a la principal industria del país: la industria petrolera.

Recordemos que por la obsolescencia de nuestro pozos petroleros, es necesario mantener operando los balancines, para lo cual se requiere electricidad. Y por otra parte, se hace necesario inyectar agua en muchos casos. Lo que también requiere electricidad.

Así aterrizamos en el primer problema que citamos en este ejercicio de imaginar soluciones: el empleo.

Si se abren más industrias, se requerirán trabajadores. Eso es elemental. No hay que pensar mucho para verlo.

Llegado a este punto, el análisis se nos empieza a complicar. Veremos surgir otros problemas -que no pensamos al inicio de nuestro ejercicio- que deberemos resolver para llegar a generar los empleos, por la vía de abrir nuevas fábricas y empresas.

Esos problemas son: seguridad jurídica, financiamiento, liberación de las normativas que permitan el ejercicio de las empresas, la seguridad de trabajadores y empresarios, etc.

Nadie dijo que sería fácil, y no es fácil, solucionar nuestros problemas. Pero hay que pararse de cabeza para identificar lo más importante y arrancar.

PD: No es difícil pararse de cabeza. Luego de 25 años de este régimen, ya nos tienen ahogados de problemas, y porque negar que nos tienen de cabeza.

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@ermartinezad

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