Oscar Bastidas: Balance Social como instrumento de defensa de la ética empresarial

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Por Oscar Bastidas Delgado

Como es conocido, la función básica de toda empresa es crear valor en sus procesos generando beneficios a sus interlocutores y al resto de la sociedad. El conjunto de problemas sociales afecta las sociedades en sus diversos niveles y las empresas no pueden ni deben mantenerse al margen de esa situación.

De las magnitudes de las respuestas empresariales ante “lo social” dependerán los impactos de sus empresas en el crecimiento económico y hasta en el aumento de su competitividad, protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente y los intereses de esos interlocutores. Por ello, los empresarios y otros interlocutores no contentos con sus inquietudes sociales ponen en marcha acciones sociales desde la perspectiva de la ética empresarial originando lo que se conoce como responsabilidad Social empresarial (RSE).

Bajo esta perspectiva la RES no es un simple “condimento de lo empresarial” sino que está indisolublemente ligada a la relación desarrollo empresarial-desarrollo sustentable y debe insertarse en las actividades estratégicas de las empresas y potenciarlas. La RSE es la respuesta voluntaria de empresas que, conscientes de que pueden contribuir a enfrentar problemas sociales y contribuir con el desarrollo sustentable, integran sus operaciones normales con las preocupaciones sociales y ecológicas de sus interlocutores.

La RSE implica entonces añadido de valor. No es suficiente que una empresa, gracias a consideraciones éticas de sus propietarios, directivos y empleados, sea socialmente responsable, supere sus obligaciones operativas y legales mediante acciones sociales voluntarias; debe asumirlas de manera plena y transparente y, además, demostrarlo. Esa demostración debe ser creíble y constatable mediante pruebas objetivas y métodos de auditoría; si adicionalmente desea ser exitosa en sus acciones sociales debe dotarse de apropiados instrumentos de gestión y el Balance Social es uno de ellos, es, además, el instrumento idóneo para demostrar su RS.

El Balance Social es un documento de gestión que refleja el grado de responsabilidad social de una empresa frente a sus propios actores y la sociedad permitiéndole z planear, organizar, dirigir, registrar, controlar y evaluar cuantitativa y cualitativamente la efectividad de sus acciones e inversión social en los ámbitos interno, externo y medioambiental de la empresa.

Como instrumento de gestión permite a la empresa definir, reorientar, monitorear y actualizar políticas, programas y acciones sociales; mejorar la imagen y reputación de la empresa; e informar adecuada y transparentemente a otras empresas, al Estado, a la opinión pública, a clientes y proveedores, acerca del desempeño social de la empresa. En algunos países sirve como instrumento idóneo de apoyo a solicitudes crediticias, exoneraciones impositivas, y facilidades en tramites al mostrar que la empresa supera las simples expectativas económicas de sus propietarios y realizar diversos aportes a la sociedad.

Como bien lo señala Clemy Machado de Acedo, el Balance Social actúa en tres ámbitos de acción: 1. – El Interno que se centra en la relación de la empresa con sus trabajadores, directivos, accionistas y proveedores y clientes y evalúa la caracterización sociodemográfica de la fuerza de trabajo, las condiciones laborales, organización y representación del personal, los programas de salud ocupacional y de servicios sociales para trabajadores y familiares, y otros indicadores referidos al desarrollo del personal, su participación e integración en la empresa; 2. – El Externo-Societal o Entorno que considera las relaciones de la empresa con su ambiente externo directo y comprende aspectos como la calidad e impactos de sus servicios y productos, las relaciones interinstitucionales, y las acciones en beneficio de comunidades aledañas y de la sociedad en general; y 3. – El Ambiental-Ecológico referido a las acciones de la empresa y de sus actores en el ambiente ecológico de la propia empresa y el que la rodea; en sentido amplio, este ámbito abarca las relaciones e implicaciones ecológicas nacionales y mundiales.

Es de subrayar que en Venezuela son mayoritarias las empresas que marginan hasta las mas elementales “cortesías sociales” hacia sus empleados, usuarios y sociedad, pero debe reconocerse la existencia de otras que a lo largo de años han aportado cuotas importantes de responsabilidad social superando simples esquemas filantrópicos “de caridad” y buscando trascender en la sociedad. Una de ellas, constatable mediante sus balances sociales, fue Econoinvest Casa de Bolsa. C.A.

No en vano su presidente, Herman Sifontes Tovar, mi discípulo en la UCV, ante las injustas e ilegales acusaciones de las que fue objeto esa empresa y el encarcelamiento de cuatro de sus directivos, reprodujo y repartió en el juicio un centenar de ejemplares del último balance social editado como herramienta de defensa demostrativo de las bondades de esa empresa con apoyo de la Fundación para la Cultura Urbana. Esa acción, junto a la irrefutable demostración de que el mercadeo de valores no tenía incidencia en el mercado monetario y mal podían las divisas percibidas por los vendedores de títulos incidir en la masa monetaria de bolívares que empujaban la inflación, derrumbó las acusaciones y hoy están libres. ¡Excelente defensa sin duda alguna!

(*) Profesor UCV

oscarbastidasdelgado@gmail.com

@oscarbastidas25

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