IPYS: El teleférico de Puerto Cabello que nunca fue

Spread the love

“Este será el tercer teleférico de Venezuela”, dijo el entonces alcalde de Puerto Cabello, Rafael Lacava, en agosto del 2013……… Reportaje del IPYS

Antes de desarrollar su peculiar fanatismo por Drácula y sellar cualquier elemento de su gestión con la silueta de un vampiro, Rafael Lacava fue un alcalde cuyas promesas solían tomarse en serio.

Al menos así fue en agosto de 2013 cuando anunció que el Fondo para el Desarrollo Nacional (Fonden) aprobó a la alcaldía que lideraba un presupuesto de cinco millones de euros (equivalentes a 250.000.000 millones de bolívares entonces) para la construcción de un teleférico que cubriría la ruta desde el Mercado de Tejerías hasta el mirador del Fortín Solano de la referida localidad del estado Carabobo, al centro occidente de Venezuela.

Seis meses después, en enero de 2014, decenas de funcionarios policiales ejecutaron la que, a la postre, se convirtió en la única decisión concreta en torno a la construcción del proyecto con el desalojo de 2500 vendedores del Mercado de Tejerías, quienes por 35 años laboraron en esas referidas instalaciones que serían el punto de partida del teleférico, que supuestamente sería el tercero más grande del país.

Supuestamente porque hoy no hay ni mercado, ni vendedores, ni estación, ni cable ni funicular. De aquel bullicio solo subsisten, lánguidos, algunos comercios de repuestos.

Todo comenzó hace casi diez años, cuando el entonces presidente Hugo Chávez estaba en el apogeo de su mandato, Nicolás Maduro era el canciller del país y Lacava era burgomaestre de Puerto Cabello, la ciudad que alberga el segundo puerto más grande de Venezuela. La idea del teleférico rondaba en los proyectos de la alcaldía, pero los consejos comunales de la urbanización Tejerías pronto enviaron un comunicado al despacho de Lacava asegurando haber hecho consultas con ingenieros que les señalaron que el proyecto en la zona no era viable, por lo que proponían que se realizara en otras zonas de la ciudad como el malecón de Puerto Cabello o el terminal de pasajeros.

Desde los colegios de ingenieros de Puerto Cabello y del estado Carabobo descartan haber dado alguna opinión técnica sobre el teleférico:  “Quienes lo hayan hecho lo hicieron a título personal y no a nombre del Colegio”, afirmaron para este reportaje.

Con o sin opinión técnica, los entonces comerciantes del Mercado de Tejerías habían comenzado mucho antes a protestar en rechazo al proyecto de teleférico, buscando dialogar con la alcaldía y buscar apoyos con el Gobierno Nacional durante casi tres años. “Luego de nuestra primera protesta en 2011 pedimos respaldo de los concejales, dialogamos con el ex director General Sectorial de Desarrollo Social y Participación Ciudadana, Richard Navarro (actual presidente de Fundadeporte – Carabobo)”, explicó el ex vendedor del mercado Andrés Melendez, nombre ficticio para proteger su identidad.

“En ese año acordamos dos prórrogas del funcionamiento del mercado hasta marzo y una segunda prórroga hasta junio del 2011”, agregó.

Luego buscaron apoyos contra un posible desalojo ante la AN entonces controlada por el chavismo así como la vicepresidencia y otras instituciones. Lograron mantenerse en el mercado hasta el anuncio de Lacava, a principios de agosto del 2013, de aprobación de los recursos para el teleférico. En ese momento declaró que el desalojo se iba a ejecutar el 31 de agosto y que los comerciantes serían reubicados en otra zona de la ciudad dándoles prioridad a los vendedores de Puerto Cabello.

“Todos los que quieran trabajar en el nuevo lugar podrán hacerlo, pero principalmente daremos prioridad a los que sean de nuestra ciudad ya veré pataleando a los que no son de aquí pero la realidad es que debemos seguir progresando, no podemos pararnos por unas personas que vienen de otro lado”, aseguró.

“Este será el tercer teleférico de Venezuela, impulsaremos nuestra identidad, divulgaremos lo que aquí se hace”, destacaba Lacava y lo repetiría nuevamente durante una visita del ex ministro de Turismo Andrés Izarra en mayo del 2014 de acuerdo a una publicación de la oficial Agencia Venezolana de Noticias.

 Según el punto de cuenta 005-13 de fecha 25 de junio del 2013 que fue firmado por el primer mandatario nacional fueron aprobados un total de cinco millones de euros para la construcción de la obra.

Infografía: Alimie Torres.

Además en el mencionado documento se especifica que el referido teleférico abarcaría un recorrido de 522,33 metros para subir un desnivel de 152,55 metros con ángulos que oscilan los 14 grados.

Tras varias reuniones fue el 13 de agosto cuando la alcaldía accedió a dejar a los vendedores permanecer en el mercado hasta el 31 de diciembre de ese año pero aún no había un consenso sobre el lugar de la reubicación.

Desalojo, demanda y reubicación

La mañana del 11 de enero del año 2014 fue el día en que el desalojo se hizo efectivo a casi un mes de que Lacava ganara las elecciones municipales en diciembre del 2013. “Ese día llegamos al mercado a trabajar y nos encontramos con que el lugar fue cerrado. Fuimos agredidos y amedrentados por los efectivos de la Policía Municipal que nos desalojaron  y desde ese entonces no pudimos seguir trabajando allí”, mencionó el ex vendedor Mario García.

“Nos golpearon, nos agredieron. Fue un desalojo bastante violento y luego varias autoridades de la alcaldía anunciaron que íbamos a ser reubicados en la zona industrial Santa Rosa. Dicen que se reunieron con representantes nuestros pero no es cierto, se reunieron con vendedores que se instalaban afuera del mercado”, asegura Ariana Medina.

A raíz de lo ocurrido decidieron en febrero de ese mismo año demandar a Lacava y a Richard Navarro, al mismo tiempo un grupo accedió a trabajar en la zona industrial de Santa Rosa, mientras que según fuentes extraoficiales otro grupo al parecer se las arregló para rentar locales en el nuevo mercado de La Noria construido por la gestión Lacava. 

Los ex vendedores relataron que el grupo que fue a Santa Rosa no solo vio mermado su volumen de ventas, sino que fueron víctimas del hampa. “Muchos fuimos atracados, no vendíamos como cuando estábamos en Tejerías, las condiciones eran insalubres, la basura se acumulaba y las calles se encontraban anegadas y llenas de barro. Además también debíamos lidiar con el constante tráfico de vehículos pesados”, explica el ex buhonero Martín Fernández.

El caso llegó a instancias del Juzgado Superior en lo Civil y Contencioso Administrativo de la Región Centro Norte del estado Carabobo. Los abogados representantes de los vendedores exigieron que la misma se revirtiera por considerarla como ilegal y violatoria del contrato de arrendamiento del referido mercado del que eran beneficiarios por  35 años.

Por su parte, la defensa de Rafael Lacava y de Richard Navarro alegó que el desalojo se ejecutó de acuerdo a lo establecido en la Ley, reiteraron que la medida fue por motivo de la construcción del Teleférico porque los recursos estaban aprobados y que éstos fueron reubicados en Santa Rosa tras reuniones con los comerciantes.

Además sostuvieron que la reubicación se hizo tras reuniones con los propios vendedores, hecho que fue negado por éstos durante la disputa legal reiterando que para la ejecución de dicha medida sólo se habían reunido con comerciantes que no eran parte del mercado.

Los abogados defensores indicaron que por la ruta del teleférico pasa una línea de alta tensión envía electricidad desde Planta Centro hasta una subestación de la ciudad ubicada en el sector Valle Seco, lo cual hacía inviable la obra por comprometer dicha línea eléctrica, además de que existen viviendas construidas al pie del cerro El Vigía, lugar donde se ubica el Fortín Solano.

Los abogados, entonces, indicaron lo obvio al señalar que las autoridades “no probaron la viabilidad de la obra tanto física como presupuestariamente debido que la cantidad estimada estaba fuera del presupuesto municipal por cuanto que el Presidente de la República estipuló para obras civiles de las alcaldías, 20 millones de bolívares, y esta cuesta según la afirmación del propia alcalde cinco millones de euros y al cambio costaría 250 millones de bolívares para construir el teleférico más pequeño del mundo”.

Los abogados también consignaron ante el tribunal supuestas declaraciones de autoridades municipales en la prensa donde indican que la construcción del teleférico en el área ya mencionada “aún se encuentra en estado de estudio” y que datan del 7 de diciembre del año 2014, a casi un año del desalojo y a cumplirse casi un año y medio del anuncio de Lacava respecto a la aprobación de la obra.

Aunado a esto, detallaron que los demandados “no explicaron qué respuesta tienen del Ministerio del Ambiente, dado que la posible estación está ubicada en el cerro El Vigía cercano a la construcción del Fortín Solano,  parte del parque nacional San Esteban que es zona protectora del mismo”.

La Ley penal del Ambiente en los artículos comprendidos del 39 al 44 establece multas de en 200 a 3000 unidades tributarias y penas de prisión de entre dos meses a tres años a personas naturales, jurídicas o funcionarios públicos que incurran en: contravención de planes de ordenación del territorio en zonas montañosas, ocupación ilícita de áreas naturales protegidas, modificación o destrucción de bienes protegidos, edificación en terrenos no edificables, otorgamiento de permisos o autorizaciones sin estudios de impacto ambiental y otorgamiento de actos administrativos sin plan de manejo sustentable.

Fue en febrero del 2015 cuando la alcaldía, en respuesta a las exigencias de los abogados defensores, consignó ante tribunales el proyecto de Construcción del Teleférico de Puerto Cabello junto con “el Convenio de Cooperación para la Asignación y Transferencia de Recursos entre la Alcaldía del Municipio Puerto Cabello y el Fondo de Desarrollo Nacional S.A. (FONDEN)”.

El alcalde contumaz

A cuatro meses de haberse iniciado la demanda en Valencia uno de los abogados denunció a El Carabobeño que ni Lacava ni Navarro habían asistido a las citaciones del tribunal.  Un año después, los comerciantes denunciaron en otra nota publicada en El Carabobeñoretrasos en el juicio.

“Cuando nos fuimos a Santa Rosa nos prometieron baños portátiles y hasta vigilancia policial, pero solo lo tuvimos cuando los abogados solicitaron ante el Tribunal una inspección judicial del sitio para que vieran el estado en el que debíamos trabajar allí”, declaró la ex comerciante Ariana Medina

En noviembre del 2015 el juez Luis Enrique Abello García declaró sin lugar la demanda interpuesta por los abogados de los comerciantes fallando a favor del actual mandatario carabobeño y de Richard Navarro.

En febrero de ese año, Lacava había anunciado que se separaba temporalmente del cargo de alcalde por problemas de salud para seis meses después renunciar y dejar  a cargo del ayuntamiento porteño a Juan Carlos Betancourt Uribe, quien fue alcalde interino de la ciudad y posterior candidato a las últimas elecciones de alcaldes del año 2017 en las que resultó electo y continúa en el ejercicio.

Los abogados apelaron la decisión ante el Tribunal Supremo de Justicia, lograron que dicho recurso fuera admitido y así el caso se remitiría a la Corte Segunda en lo Contencioso Administrativo el 31 de marzo del 2016 según consta en una publicación de Vlex Venezuela.

Tras esta victoria jurídica precisan las fuentes que el caso se detuvo y algunos vendedores comenzaron a desmotivarse ante la falta de respuesta de las instituciones. Muchos fueron dejando de laborar en Santa Rosa para buscar otras ciudades, dedicarse a otra actividad laboral o quedaron desempleados.

Fuentes cercanas al caso precisaron que no es posible que se pueda construir ninguna estructura en el antiguo mercado de Tejerías si no ha sido resuelta la apelación debido a que el proceso tiene una medida cautelar innominada. Pero el estado actual del caso se desconoce ya que no ha podido revisarse el expediente debido a que desde el mes de abril los tribunales venezolanos están cerrados por la pandemia de coronavirus.

Millones sin respuesta

En 2017 un grupo ya mermado de los vendedores obtuvieron la información de que la alcaldía ya no iba a construir el teleférico en el Mercado de Tejerías por problemas presupuestarios. Sabiendo esto, los comerciantes enviaron comunicaciones al entonces gobernador de Carabobo, Francisco Ameliach y al constituyente oficialista Basew Asfur solicitando permitir su regreso al Mercado de Tejerías.

También le enviaron una solicitud al actual alcalde Juan Carlos Betancourt y aseguraron en la misiva no haber sido del grupo que apoyó la demanda contra Lacava y Navarro, pero igual  ninguna de estas gestiones obtuvo respuesta.

Con los recursos aprobados en 2013, el desalojo de los comerciantes informales y la construcción de solo una cerca perimetral en siete años como únicas acciones para dicha construcción, la diputada Deyalitza Aray es una de las muchas personas que señalan su inconformidad. “El anuncio de la construcción del teleférico nos genera muchas dudas y preguntas en virtud de que fue un anuncio que se hizo con bombos y platillos de un proyecto que incluso ameritó el desalojo de un grupo de comerciantes que tenían más de 30 años trabajando en Tejerías”, dijo.

La parlamentaria aseguró que no se hizo la presentación de un proyecto de desarrollo o para exponer qué áreas iban a beneficiarse de la misma. “No se consultó, ni hubo la presentación de un proyecto de desarrollo sustentable para el municipio, ni la posibilidad de saber qué áreas iban a beneficiarse.”.

 

Aray mencionó que han intentado desde la AN que el Fonden les proporcione información sobre sus asignaciones, especialmente la del teleférico, sin recibir respuesta. “Es uno de los fondos que nunca rinde cuentas”. ¿Qué pasó entonces con los cinco millones de euros aprobados según consta en ese punto de cuenta? Sobre la empresa italiana que iba a construir ese teleférico nunca dijeron su nombre”, cuestiona la dirigente política.

Para este trabajo fue consultado un contador y experto en los procesos de la administración pública quien explicó que “de haber recibido la alcaldía esos recursos deberían haber emitido un crédito adicional enviado al Concejo Municipal en el año 2013 o en el año que los hayan recibido y esos recursos también deberían aparecer en los presupuestos de los años 2014 en adelante”. Dichas afirmaciones están sustentadas en lo que establece la Ley Orgánica del Poder Público Municipal en sus artículos 247 y 249 respectivamente.

Para verificar la información que los vendedores obtuvieron sobre los problemas presupuestarios logró obtenerse una copia del presupuesto de la alcaldía de Puerto Cabello correspondiente al año 2017 y en el mismo no figuran recursos para la construcción de la referida obra.

¿Negativa de Corpoelec?

Una fuente que estuvo muy cercana al proyecto quien accedió a declarar bajo reserva de su identidad aseguró que este jamás llegó a contar con recursos por la línea eléctrica de alta tensión que atraviesa el cerro El Vigía y que se cruza exactamente con la ruta anunciada del teleférico. Asegura que las  autoridades de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) dieron su negativa a la reubicación de la línea.

“Después de que aprobaron ese proyecto en ese punto de cuenta se debía demostrar lo que soporta la ejecución del proyecto, como qué movimiento de tierra hay que hacer para después adjudicar los recursos y lo que trancó todo fue la negativa para movilizar la línea de alta tensión”, explicó la fuente, que aseguró que la negativa de Corpoelec ocurrió después de la reubicación de los comerciantes.

La fuente asegura también que nunca llegó a existir una empresa contratada para la ejecución de la obra en cuestión “No hubo licitación, en ese entonces se le llamaba proceso de contrataciones y nunca llegó a existir ese proceso”.

-¿Y cuándo Lacava hablaba de una empresa italiana en sus anuncios de la aprobación del proyecto?

-“Era una empresa que se vió como la mejor para la obra ya que cuando se hicieron estudios de diversas empresas y compañías se determinó que esa empresa eran los mejores en la construcción de teleféricos (…) era la que más tenía desarrollo en ese tema”.

Indicó también que si bien todo el proyecto era iniciativa de la alcaldía se esperaba que la construcción fuera ejecutada por parte del Gobierno Nacional. “Lo que se buscaba era que el Gobierno nacional ejecutara la construcción en participación con la alcaldía por ser un proyecto de envergadura”, añadió.

La fuente indica que la alcaldía porteña ya contaba con permisos para administrar los espacios del Fortín en el parque nacional San Esteban aunque reveló que no se hicieron gestiones ante Inparques o el antiguo Ministerio del Ambiente producto de la negativa de Corpoelec.

“Como ya se tenía un permiso para administrar esos espacios del Fortín Solano esa ejecución iba a contar con el apoyo de Inparques, ahora una petición específica no, no la hubo“.

Respecto al desalojo y reubicación de los comerciantes del Mercado de Tejerías argumentó que ésta respondía también a una necesidad de reordenar la economía informal en aquellos años más que por la construcción del referido teleférico. “El tema del reordenamiento del comercio informal atendía a una necesidad y exigencia de la ciudad, y tenía que reorganizarse más que por el tema del teleférico, en esos años la alcaldía empezó reubicando a los comerciantes informales del Malecón y siguió en el centro de la ciudad”, dijo.

“Luego se tuvo que decretar cuáles son las zonas en las que se pueden desarrollar esa actividad y el caso del mercado de Tejerías es que colapsaba la ciudad e incluso la autopista, habían comerciantes que hasta agarraban la autopista (…) ahora la situación de los vendedores informales es diferente porque se hizo un estudio se dieron cuenta que muchos de ellos no eran de Puerto Cabello, alrededor del 80% no eran de la ciudad”, agregó.

El silencio oficial

La actual directiva de Corpoelec no respondió al mensaje que se le envió a través de su portal web en un intento por confirmar la información revelada por la fuente entrevistada.

Se envió una petición de información ante la Secretaría de la Cámara del Concejo Municipal de Puerto Cabello para obtener copias de los presupuestos y créditos adicionales de los años 2013 al 2018 así como las memorias y cuentas de los años 2016, 2017 y 2018 del ex alcalde Lacava y del actual mandatario Juan Carlos Betancourt para confirmar si hubo o no adjudicación de recursos. Esta instancia rechazó la solicitud alegando que solo proporcionaban información a funcionarios de instituciones públicas.

Un ex funcionario de la Contraloría Municipal comentó que los recursos para la construcción del teleférico nunca habrían sido adjudicados pese a la aprobación que figura en el mencionado punto de cuenta. Para verificar esto se emitió una petición formal de información a dicha entidad que aún no ha sido respondida.

 

El Ministerio de Turismo y la oficina del Ministerio del Transporte del estado Carabobo no respondieron a los mensajes que les fueron enviados para saber si dichos ministerios estuvieron involucrados en el proyecto.

Para saber si el proyecto en cuestión llegó a contar con la aprobación o permisos del Ministerio del Ecosocialismo (antiguamente Ministerio del Ambiente) se envió una solicitud de información ante dicho gabinete ministerial la cual fue respondida directamente por el ministro de dicha cartera, Oswaldo Barbera: “No existe ningún expediente de ese proyecto en el Minec”, aclaró.

Otra solicitud fue enviada a las autoridades de Inparques aunque tampoco ha sido respondida.

Han pasado casi diez años desde los primeros anuncios de la construcción del Teleférico en el mercado y muchos vendedores aún se preguntan si alguna vez llegarán a ver construida la obra por la cual fueron despojados de su sitio de trabajo ahora que Lacava es Gobernador de Carabobo.

Según las argumentaciones hechas por Lacava en el punto de cuenta la construcción de lo que pudo haber sido el tercer teleférico de Venezuela no solo esperaba incrementar el número de visitantes al Fortín Solano sino en general a todo Puerto Cabello. En el punto se menciona que el teleférico “atraerá más visitantes al municipio generando esto la dinamización económica y social en la creación de empleos directos e indirectos”.

Puerto Cabello no solo es de los puertos más importantes del país junto con La Guaira, sino que ha sido el principal destino turístico del estado Carabobo tanto por sus playas y sus sitios históricos como lo son la zona colonial, el Malecón y por último pero no menos importante el Fortín Solano.

En aquellos años la crisis económica no había mermado el bolsillo del venezolano como hoy en día y muchos porteños recuerdan con nostalgia como la ciudad, los sitios históricos y las playas se abarrotaban de turistas provenientes de muchas partes del país, principalmente en temporadas altas como Navidad, Carnaval, Semana Santa o las vacaciones escolares.

 

Con el recrudecimiento de la crisis la afluencia de los turistas se redujo drásticamente. La obra de haberse construido pudo haber representado un incremento en la actividad turística y logrado que la situación económica actual de Puerto Cabello sea diferente.

Todas estas conjeturas se comentan al mismo tiempo que algunos lamentan el fin del Mercado de Tejerías. Antonio Arteaga, un residente de la zona lamenta que el mercado dejará de funcionar. “Se podía comprar ropa muy barata y muchos en la comunidad se beneficiaron de ese mercado porque alquilaban y rentaban espacios de sus casas a los vendedores que venían de otra ciudad”.

Sin embargo, otros tienen una opinión distinta. “La basura se acumulaba y era imposible transitar por las calles, lo mejor que pudo pasar es que quitaran ese mercado y hasta había más inseguridad”, declaró un transeúnte que se rehusó a dar su nombre.

La ex vendedora Ariana Medina, solo pide el mínimo respeto por lo que era su modo de sustento. “Muchos dirán que el mercado no era perfecto (…) No negamos que hubiera que reordenar la ciudad con el tema de la economía informal pero esa no era la manera. Muchos sacamos a nuestras familias adelante con el trabajo que hacíamos allí y un día nos sacaron a golpes”.

Lo que sí es tema común es el recuerdo de la promesa de construcción del teleférico que, como muchas otras, quedó en blanco: “Aún seguimos esperando, no solo nosotros merecemos una respuesta la ciudad entera también”.

Fotografías: José López

Fuente: IPYS Venezuela

Deja un comentario