Simón Jiménez Salas: Del terrorismo psicológico – El Miedo

Por Simón Jiménez Salas

Como parte del terrorismo psicológico, el terrorismo, desarrollado dentro del poder para el pueblo, está el infundir previamente el desasosiego y desconfianza de todo y por todo, miedo. Para generar temiendo siempre sucesos por venir de tinte negativo, lo que le produce angustia, temor, emoción negativa, angustia ante un peligro de normal imaginario; pero con una historia previa de estímulos ciertos, planificados para ese reacción.

Ese estimulo, según Freud viene de un algo, de un objeto, cierto o ficcional, que fabrica un «conflicto entre lo pulsional y los mecanismos que reprimen su presentación». En esta materia el terrorismo comunista se ha convertido en un experto traficante del miedo.

Todo lo anterior es una «revolución», en la convicción que la antesala del terror es el miedo; de forma que en la medida que el miedo se generalice por cualquier causa, las expresiones de terror producida desde el propio gobierno tienen el caldo de cultivo necesario para actos que afectan los principios básicos de la convivencia, sin que técnicamente se esperen reacciones considerables, porque la sociedad ha perdido la capacidad de reacción .

El miedo es el asesino de los sueños según una psicóloga colombiana. El que tiene miedo y no lo vence queda esclavizado a aquello que se lo produjo. Valiente no es quien no tiene miedo sino quien lo vence y sigue hacia su destino inmediato, mediato y futuro . Es por ello que en la estrategia comunista o totalitarista sembrar el miedo en la población los atornilla cotidianamente.

Sobre el miedo, Vaclav Havel ha señalado que «Por miedo la gente se ha acostumbrado a ignorar la realidad para centrarse solo en la suya propia, como si su entorno no existiese. A callar o decir lo contrario a lo que se piensa por miedo. El miedo nos ha llevado a encerrarnos en nuestros asuntos y a ignorar las injusticias, las violaciones más flagrantes a nuestros derechos humanos … Todos nos acostumbramos al régimen totalitario y lo aceptamos como un hecho irrevocable y, con ello, sustentábamos su existencia. En otras palabras: todos nosotros -aunque cada uno en distinta responsables del distinta funcionamiento de la maquinaria totalitaria . Ninguno del nosotros es sólo su victima, sino que todos somos, al mismo tiempo, sus creadores. No fuimos tan solo las victimas de un sistema sino quienes lo alimentábamos y manteníamos.

La psicología humana en su Génesis primaria, el nacimiento, carece del miedo; de allí que el miedo es consecuencia de la cultura y de la sociedad, pero nuestra conformación humana reacciona ante estímulos de todo orden y la sobrevivencia enfrenta siempre lo desconocido, desarrollando mecanismos de respuesta. El llanto del niño no es de miedo, sino de necesidad. En la selva el miedo es por lo desconocido .

«Hoy, el miedo y la lucha por la sobrevivencia nos ha venido hundiendo en una dinámica enfermiza e inmoral. Pero esto no es una situación extraña de la que es imposible salir, sino la enfermedad propia que contamina a las naciones cuando se debilita el sistema y su espíritu democrático. Esta dinámica inmoral y cínica solo nos lleva a un resultado: la resignación. La resignación, que no es más que esa especie de droga que nos adormece y paraliza como resultado de la desesperanza aprendida, y reforzada por un discurso que pretende ser la única verdad, creída o impuesta, pero la única verdad contra la cual no se puede hacer nada porque luchar contra ella puede tener consecuencias muy graves para quienes se atrevan a desafiar el paradigma impuesto, como si estuviéramos en una nueva etapa del oscurantismo. Así que es mejor bajar la cabeza resignados y simular que creemos que los problemas que vivimos son el resultado de una conspiración y no de las malas decisiones que se imponen sin resistencia alguna en un sistema sin contrapesos institucionales …» ( autor desconocido )

En estos escenarios la gran mayoría siente aversión frente a las acciones de gobierno que lentamente restringe sus derechos fundamentales, pero el miedo a reaccionar les inhibe, con justificaciones insólitas. En ese momento surge una sustitución sublime para disfrazar su miedo, el cual lo exteriorizar a través de las redes sociales. Por este medio evidencian una postura frente al gobierno, sin que signifique una adhesión testimonial y material con la oposición organizada. Se quedan en reacciones analíticas sin propuestas factibles y sin que produzcan ofertas de su participación en las acciones que han teorizado.

De las anteriores consideraciones lo que era un prospecto de dictadura se va definiendo como un régimen totalitario con poder absoluto, con concentración total del los poderes del Estado y restricción, cada día mayor, de las libertades.

Publicado en eastwebside.com el 20 de septiembre del 2023.

Tomado del libro “El Terrorismo de Estado: Golpe de Estado y Autogolpe, Desobediencia Civil y Más” (Caso Venezuela), de Simón Jiménez Salas (2022). Publicado por Amazon.

Nota del Editor: El libro puede ser adquirido en amazon.com

«Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor».

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