Roberto Dasilva: Electores y elegidos

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Por Rodolfo Dasilva

Este artículo se empezó a escribir antes de las elecciones del 14abril, pensando que Capriles arrasaría, pero como no fue así, no se tome este escrito como si fuese escrito por despecho del resultado, por cierto, hasta ahora cuestionado.

Luego de este proceso electoral, se nos antoja oportuno expresar un tema, conversado generalmente, con reservas y en voz baja. ¿Todo deben tener el mismo derecho al voto? ¿Cualquier venezolano puede ser elegido con sólo ser mayor de edad? Sobre este tema, nadie se atreve a tirar la primera piedra. Los que están en posición de decidir al respecto, saben el peso político que tiene el asunto, incluso, sólo por mencionarlo.

¿El voto de un ciudadano que se preocupó por su instrucción, debe valer igual al de un analfabeta? ¿El sufragio de un individuo que paga impuesto debe pesar en el conteo igual al de un vago? ¿La papeleta de un elector que genera empleo debe contar lo mismo al de un sujeto que vive del atraco? ¿El voto de un venezolano que se sienta responsable y se preocupe por el futuro del país, debe sumar igual al de alguien sin nociones de patria?

Hemos hablado respecto a los votantes, pero, ¿qué tal el caso de los candidatos a los distintos cargos elegibles? Para ser presidente (art. 227 de la CN), con haber nacido aquí, tener más de 30 años, de estado seglar y no tener sentencia firme de condena; es suficiente. ¡Ni siquiera se le exige ser bachiller! Obvio, para los cargos de diputado, gobernador, alcalde o concejal, los requisitos tampoco son exigentes. Esto, sin hablar de la gran cantidad de candidatos [de acuerdo al cargo al que se opta] que no obtienen un porcentaje significativo de los votos en la respectiva elección. Si analizamos la elección presidencial de ayer 14abril, de los siete candidatos, cinco de ellos no alcanzaron entre todos el ¡uno por ciento!

Como ponerles condiciones a los votantes es cuesta arriba políticamente, vamos a orientar la propuesta hacia los candidatos. Sencillo, deberíamos exigirle, como principio, que sea egresado de una universidad y mayor de 40 años. Ni siquiera le pidamos experiencias, sólo esos mínimos requerimientos. Esto no garantizaría un buen gobierno, así como tampoco tendríamos un mal gobierno si el elegido no tiene grado universitario. Pero además, también debe haber una especie de multa pecuniaria para el candidato que no logre cierto porcentaje de los votos.

Ahora, al terminar este artículo, no se sabe con certeza el ganador. Capriles pide revisión de votos. Esto le dará una gran importancia de los testigos de la Unidad, a su entrenamiento, a su escogencia, en fin, a su desempeño en el papel asignado. Veremos qué pasa. Venezuela está en vilo.

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