Por Lydia Suárez
Recapitulando la lectura de las imágenes que nos ofrece la geometría del cielo: desde la semana pasada estamos inmersos en un momento intenso, que pide introspección y cuidado para enfrentar una miríada de situaciones apremiantes. Buscamos comprender el mundo que nos rodea en medio de un ambiente difícil, muchas veces poco amable y a ratos francamente absurdo para la inteligencia común. Mucho de aquello que nos mueve a la acción sorprende y sobrepasa nuestra capacidad de asombro.
Por otra parte, nos sabemos acompañados por una onda de afecto y hermandad de personas afines, y eso, que bien puede vivirse como una gracia, nos llena de fuerza e inspiración. El llamado es a vivir desde el alma y desde el corazón, buscando un equilibrio interno y aprendiendo a identificar y diferenciar el desamor, los juegos de poder, la ausencia de compasión y la crueldad. Conviene recordar que esas conductas hablan de contenidos inconscientes no elaborados en quien las ejerce, y que incluso ahí, cuando esos contenidos irrumpen, hay un proceso de transformación en curso. Es lo que evoca la configuración astrológica del equinoccio de otoño, el 22 de septiembre, con Plutón y la Luna en Acuario en fuerte tensión con Venus en Escorpio, y con Quirón y Neptuno completando la figura de cometa astrológica que atravesamos.
Equinoccio de otoño
El 22 de septiembre, a las 20:04, hora del Este (EDT), entra el equinoccio de otoño en el hemisferio norte; en el hemisferio sur se celebra en esa misma fecha el equinoccio de primavera.
Esta imagen marca el equilibrio entre las polaridades o fuerzas opuestas de la vida, y suele traer sincronicidades que invitan a ponderar los excesos y a trabajarlos en el plano interior. A nivel humano la perfección es casi imposible, pero el solo hecho de observar y mantenernos conscientes de los temas asociados a la justicia, la verdad, la armonía y la cooperación es un ejercicio que trae paz y tranquilidad, y ayuda a decidir.
El grado 0 de Libra marca un comienzo importante: el de un camino en el que la rueda del zodíaco pasa del yo individual al colectivo y que alcanza su cúspide en el solsticio de invierno, el 21 de diciembre de 2026.
Mercurio y Saturno en oposición
Mercurio representa la mente, la capacidad de mediación, el intermediario, el comerciante, el psicopompo. Es la aptitud para reunir muchas visiones y puntos de vista y conducir un diálogo inteligente. Es también la diplomacia por excelencia.
Saturno, maestro experimentado y disciplinado del tiempo y de la realidad, representa el statu quo. Sabe consolidar y estructurar ideas, visiones y proyectos, conoce bien las reglas del terreno económico, también se asocia al orden, a los límites y al buen proceder, sabe frenar los excesos y aplica la ley y la rectitud cuando aparece la entropía.
Esta oposición de energías puede frustrar a Mercurio en su viveza y en su capacidad de acción rápida sin restricciones, sea en busca de ganancias tangibles o intangibles, sea por el simple deseo de complacer a todos. Los movimientos del intermediario quedan a la vista, y Saturno —el tiempo— los restringe.
Venus y Plutón
Desde la semana pasada y hasta el 26, la dinámica entre Venus y Plutón describe un terreno áspero. La imagen es la de la exageración y el despliegue de poder en los vínculos, los apasionamientos desafortunados, el dinero y los intereses manipuladores, la desvalorización. A todo nivel.
Venus en Escorpio se asocia a la atracción por el dinero y el placer y a la búsqueda de lo profundo, lo secreto y lo misterioso, pero se siente incómoda cuando sus deseos de control intenso y de sensualidad chocan con una vida que no entrega lo que ella quiere.
Plutón en Acuario forma una cuadratura con Venus en Escorpio, y esa tensión se hace sentir con fuerza en estos días. Conviene pensar dos veces antes de iniciar cualquier vínculo amoroso, de negocios o de amistad. No es momento de entregar los tesoros que guardamos en el corazón. Puede aparecer la sensación de que algo no está bien, de que no fluye. La pregunta es: ¿qué dolor o qué frustración hay detrás de lo que emprendemos? Suele quedar, además, el sentimiento de haber sido tratados injustamente.
Quien actúa desde esa pulsión de poder y control —por ejemplo, alguien que en el pasado se supo excluido o rechazado— suele estar movido por el deseo de hacerle pagar al otro el precio de su propio dolor. Es una dinámica que conviene reconocer a tiempo y de la que la recomendación es apartarse.
Plutón, por su parte, arquetipo de la mayor fuerza transpersonal, es poderoso, callado e invisible: se encarga de derrumbar las estructuras vacías, las que ya no tienen sentido ni aportan a la vida, para poder construir desde cero. Permanecerá en Acuario hasta bien entrada la década de 2040.
Júpiter en Leo y Mercurio en Libra
Una nota luminosa: durante esta semana Júpiter se encuentra en su mejor expresión en Leo. Como instancia de nuestra psique, aparece una energía de vida altamente creativa y visionaria, optimista y con capacidad organizativa, que hace planes constructivos y emprende acciones para el bien común. La fluidez y la genialidad de Urano, en armonía con la honestidad que simboliza Plutón, alientan la esperanza de un mundo mejor.
Mercurio en Libra siente el apoyo y la aprobación generosa y noble de Júpiter, y contribuye a formar espacios y sociedades libres, justas y organizadas.
Luna llena de la cosecha
Cerramos la semana con una Luna llena a los 3 grados de Aries, el 26 de septiembre a las 12:49 p.m. (EDT).
La Luna llena en Aries hace conjunción con Neptuno, sextil con Urano en Géminis y cuadratura con Lilith en Capricornio. Estas dinámicas remueven nuestros deseos idealistas de libertad e independencia, y evocan la pasión y el ardor de las luchas por la justicia, por la verdad y por la defensa del lado sufriente y vulnerable de la sociedad. El luminoso guerrero consolida su triunfo y no necesita más reconocimiento que el corazón y el afecto que ha conquistado.
Hay también un bemol en esta lunación: conviene estar alerta ante una posible equivocación en la percepción de la realidad, porque algo puede resultar confuso o ilusorio. Vale la pena buscar la verdad y revisar dos veces las comunicaciones inmediatas, para no tergiversar los hechos y evitar así errores o respuestas inapropiadas nacidas de la impaciencia. Ese mismo aspecto, en cambio, resulta muy fecundo en la creación artística, musical, teatral o poética.
Marte en Leo
La semana se despide con la antesala de la entrada triunfal de Marte en Leo, el 28 de septiembre, tras una larguísima estadía del guerrero en el signo de Cáncer, donde usó su intuición y su asertividad y prefirió los caminos indirectos que protegían a los suyos: su hogar, sus afectos, sus raíces y su origen.
El guerrero espiritual se coloca ahora fuera del miedo a salir lastimado, alcanza la victoria y se reafirma y se valora. Sale con claridad y decisión, sostenido en su estrategia y con metas fijas, firme en su camino de conquista.