Por Lydia Suárez
Entre eclipses
La curiosidad por el sentido de lo que vivimos nos desborda, y por eso resulta apasionante el estudio de la geometría del cosmos vista desde la Tierra y el aprendizaje del lenguaje astrológico.
Lo que sucede es que desplazamos nuestro viaje interior hacia dimensiones más amplias, mirando a las estrellas, buscando sentido y significado a nuestro viaje del héroe —que en el fondo es el admirable camino de la individuación— y así continuamos en el intento de leer los símbolos que la tradición ha reconocido en el movimiento del cosmos, para ahondar en ellos.
Venimos del eclipse total de Sol del 12 de agosto, a los 20 grados de Leo, imagen de un cambio en la conciencia cuyos efectos internos seguiremos observando durante los próximos seis meses. Para complementar ese ocaso, que simbólicamente oscureció algunas viejas creencias que ya no aportan ni sostienen la vida, nos encontramos en un umbral entre eclipses de unos dieciséis días, hasta el 28 de agosto: un tiempo para aprender a vivir sin aquello que dejamos atrás.
Ese proceso a veces transcurre sin que lo advirtamos y puede expresarse como ansiedad, estrés o desgaste físico y mental. Otras veces nos causa asombro, porque no comprendemos el giro emocional o la serenidad inesperada que aparece cuando entregamos un control al que estábamos acostumbrados. Mientras tanto, quedamos a la espera del eclipse parcial de Luna del día 28.
Lo interesante es que descubrimos que hemos de aprender a habitar una libertad interior que nos resulta nueva. El yo se siente renovado, pero no acaba de dejar ir el pasado: intuye que debe soltar los viejos patrones aprendidos y, aun así, se siente ambivalente. Simbólicamente se lee como la experiencia de los finales.
Este será el último eclipse en el eje Piscis-Virgo, y su geometría refuerza esa sensación de cierre: Urano a 5 grados de Géminis forma cuadratura con la Luna eclipsada a 5 grados de Piscis y con el Sol a 5 grados de Virgo, mientras el Nodo Norte, imagen tradicional de la dirección que la vida parece pedirnos, acompaña a esa Luna. La conjunción del Sol con Mercurio aporta lucidez y ayuda a sostener un orden racional en medio de tanta emotividad.
La historia y la experiencia nos enseñan que hay cierres en los que ya no queda nada por hacer, en los que quedamos entregados a algo mucho más grande que nosotros mismos —eso que llamamos el movimiento del alma— y entregamos una porción de voluntad que creíamos valiosa y que ya no nos sirve. De ahí en adelante nos toca confiar en la bondad de la vida.
La estrella fija Fomalhaut
Un detalle luminoso de este tránsito: la estrella Fomalhaut, ubicada a 4 grados del signo de Piscis, se encuentra en conjunción con el eclipse parcial de Luna del 28 de agosto. Es una de las antiquísimas estrellas fijas que, según la tradición, guardan los límites del firmamento. Apunta al equinoccio de otoño en el hemisferio norte y se la conoce como el Guardián del Sur.
La tradición le ha atribuido simbólicamente cualidades de honor, inteligencia, carisma, capacidad de mediación y buen uso de la palabra: claridad, precisión y respeto hacia quien escucha. También el aprecio por la ética y la estética, por el arte, la política y la diplomacia, junto con la compasión y una profunda vocación espiritual. Sus atributos se han descrito como una mezcla de Venus y Mercurio, y su imagen central es la de una materia densa que se refina y transforma.
Su prueba simbólica es la tentación del engaño o la pérdida de la integridad. La advertencia que la tradición transmite es de orden moral más que predictivo: quien corrompe sus ideales elevados por ambición material o por manipulación, corre el riesgo de que aquello mismo que lo hacía brillar precipite su caída.
Venus en Libra
La energía armónica y amorosa de Venus en Libra ofrece un respiro en medio de estos tiempos de cambio. Se muestra delicada en sus maneras, pero inamovible en su exigencia de justicia a todo nivel. Hace grato el ambiente y sabe elevar el diálogo con elegancia y respeto por las formas. Persuasiva y eficaz al iniciar mediaciones, transmite una sensación de armonía y tranquilidad.
Marte en Cáncer
Marte en Cáncer, en su modalidad fuera de límites, se manifiesta con fuerza en todo lo que toca la identidad familiar o los asuntos del país y del origen. Puede volverse impulsivo y poco razonable. Nos alerta sobre el exceso de sensibilidad en las cuestiones domésticas y emocionales, y precisamente por eso ayuda a identificar dónde no nos sentimos libres.
Es una figura susceptible a los límites que la realidad impone, sobre todo bajo la exigencia que representa Saturno en Aries, imagen de la madurez, de las normas y de lo establecido. La tensión entre ambos puede volvernos fríos, retadores o contradictorios. Esa tensión, según la lectura simbólica, va encontrando otro cauce con el tránsito de Lilith en Sagitario.
Júpiter y Saturno
Los cronocratores Júpiter y Saturno se encuentran en un fluido trígono de fuego, figura que la tradición asocia con el impulso de nuevos liderazgos e ideas capaces de mejorar las condiciones de la vida en común. Su imagen es la de los ciclos fecundos de inicio, crecimiento y madurez. Apunta a un anhelo de progreso y civilidad.
Los días 29 y 30 de agosto ese trígono se perfecciona, con Saturno en Aries y Júpiter en Leo a 13 grados. Es una figura de fluidez poco frecuente entre la estructura y la expansión, y se presta a pensar en formas nuevas de educar y de conducir: una posible armonía entre las ideas renovadoras de dirección y liderazgo.
Pasado el eclipse lunar, la lectura simbólica abre un horizonte de mayor equilibrio y de un optimismo más sereno.
Lilith, la indomable, y su proceso
Lilith simboliza la rabia contenida, la frustración y la energía femenina herida o rechazada, ansiosa de autonomía y libertad. En estos días adquiere una intensidad particular, pues se sitúa en el Centro de la Galaxia, a los grados 27 y 28 del fuego de Sagitario.
La imagen es de una energía transpersonal muy intensa: se disuelven concepciones erróneas sobre el poder y la manipulación, y lo que era ira se transmuta en un despertar hacia la búsqueda de la verdad. Lilith va dejando sus viejos patrones de rabia e inadecuación en el Centro de la Galaxia, y el arquetipo de la mujer natural transforma allí su energía y su magnetismo. Este patrón puede manifestarse en la psique tanto de hombres como de mujeres.
Recomendaciones
- Meditar u orar diariamente.
- Aceptar las heridas con humildad para encontrar la fuerza propia.
- Integrar las emociones y los estados de ánimo con el discernimiento práctico, organizando las rutinas que sostienen el cuidado del cuerpo y de la mente.
- Hacer del orden un aliado para ganar claridad y productividad.
- Aceptar el cierre de los ciclos y no dejar hilos sueltos, para poder iniciar nuevos proyectos o formas de vida.