Reflexiones Astrológicas – Del 11 al 18 de octubre de 2026

Por Lydia Suárez

Seguimos inmersos en el mundo astrológico con cinco planetas en retrogradación aparente: Plutón, Urano, Neptuno, Saturno y Venus, a los que se suma Mercurio, que ya transita su sombra previa. Dicho de otro modo, casi todas las imágenes arquetípicas andan en movimiento retrospectivo y reflexivo, con la excepción de Júpiter y Marte. Conviene anotar que Plutón retoma su marcha directa el jueves 15, de modo que la segunda mitad de la semana cambia de signo.

Luna nueva del 10 de octubre de 2026, a las 11:51 a.m. EDT, en Libra

La Luna nueva a los 17 grados de Libra sugiere la necesidad de pulir los vínculos afectivos con los socios o con la pareja, en un ambiente de equilibrio y entendimiento mutuo. Es también un momento apropiado para tratar temas de negociación y para saber manejar las diferencias, si las hubiera. Esta lunación puede propiciar encuentros con amistades y con personas del pasado para aclarar cabos sueltos.

Según la tradición astrológica, es un momento idóneo para adentrarse en una imaginación activa que movilice en la psique aquello que deseamos realizar: sembrar intenciones de cooperación y pactos justos, trazar proyectos, iniciar asociaciones con personas afines.

Júpiter en Leo apoya esta lunación con confianza, creatividad, liderazgo y visibilidad, y con la capacidad de organizar nuevos comienzos. Los sueños todavía pueden llegar a realizarse.

Venus y Marte con Plutón en Acuario, en aspectos difíciles y retadores

Desde el comienzo de la semana y hasta el viernes 17, aproximadamente, el movimiento de Marte parece empujar a que la insatisfacción de los deseos incumplidos lleve a Venus a enfrentar su relación desafortunada con las fuerzas manipuladoras del poder, el subterfugio y el control.

La imagen trae luz a la psique y expone las intenciones amargas, iracundas, tramposas y egoístas de una energía venusina en exilio, con su lado pobre y superficial, de valores dudosos u obsoletos que ya no aportan esencia ni sentido al mundo ni a su gente. Lo interesante es que las mentiras quedan a la vista. Plutón, con su poder de transformación, es imagen de la muerte simbólica y del renacer, y en esta configuración señala a Venus en Escorpio y a Marte en Leo que las vías de verdadera construcción de futuro y de cambio son otras, diametralmente opuestas a las creencias de partida. En ese proceso estamos todos, captando, viviendo, sintiendo o padeciendo lo que ocurre.

Si la energía de Venus se despliega en una dimensión mayor cuando ingrese en el signo de Libra, hacia el 25 o el 26 de octubre, el proceso de sufrimiento se redime en la aceptación de su verdadera naturaleza: reconocimiento de la verdad y de la existencia del otro, aceptación de la realidad para ponderar la justicia, disposición a trabajar por el beneficio común, a dar, reparar, servir y ofrecer una mediación compasiva, y a recuperar así la armonía para funcionar dentro de una comunidad que amplía el bienestar de todos. Es el camino por el cual Venus va recuperando su paz y su belleza interna. Un proceso interesante para quienes estén dispuestos a transitarlo, un ciclo básico de transformación que se cierra el 13 de noviembre.

Hay otra manifestación posible de Venus en Escorpio, opuesta a la anterior: su alta sensibilidad puede llevarla, desde la frustración, a mostrarse pasivo-agresiva y a identificarse con un cierto papel de víctima, en un estado de desánimo donde la esperanza se pospone y se pierde la confianza en uno mismo. También ahí el tránsito de Marte puede aprovecharse, para impulsar el movimiento que hace falta y encender la vitalidad que incline la balanza de Venus hacia la vida.

Urano en Géminis

Urano se encuentra también en etapa de reflexión, desde el 10 de septiembre de 2026 hasta el 8 de febrero de 2027. Vuelve sobre sus pasos y medita sobre los esquemas que desarmó durante los últimos ocho años, de mayo de 2018 a abril de 2026, cuando recorrió Tauro, el campo de los valores y las finanzas. Quizás nos diga que los cambios en la comunicación y el impacto de la innovación en todos los ámbitos, en las ciencias y en la tecnología, fueron inmediatos y drásticos, inimaginables y sorprendentes.

Desde que entró en Géminis, Urano despierta, llama a comprender de golpe, como un rayo de luz, y se distancia de lo convencional para liberarnos, para decirnos que aquello antiguo a lo que estábamos acostumbrados ya no resulta tan convincente de cara a una vida nueva. La tradición entra en cuestionamiento y se quiere despertar a una onda distinta, de la que no sabemos con certeza en qué consiste pero que se siente. En su lado difícil, Urano expresa lo que no pertenece a la norma y puede leerse como una onda caótica, sin eje aparente, aunque haya un orden dentro del caos. Lo periférico cobra fuerza; lo distinto parece irrumpir para quedarse. A este planeta se lo asocia con la mente superior y la brillantez intelectual: es lo diferente. En el cielo gira acostado sobre su eje, con una inclinación extrema de unos 98 grados.

Si no tenemos apertura hacia estos cambios que se presentan solos, en todos los campos de la vida actual, corremos el riesgo de quedar en negación de una realidad que irrumpe en el colectivo, en la geopolítica, en la cultura, en las personas de cualquier lugar. Urano es la necesidad de impactar con lo inesperado para despertar y elevar la conciencia a un nivel superior, muchas veces sin que lo advirtamos mientras ocurre. Urano es la inteligencia superior, el insight certero.

Plutón retoma su movimiento directo el 15 de octubre, a las 22:40 EDT. Camina ahora sin otro poder que el de la conciencia misma, sin acatar más autoridad que la que encarna, porque se encuentra fuera de límites en declinación sur: exige respeto absoluto por la conciencia y por la verdad. La energía centrípeta de Plutón en Acuario vuelve a sentirse con fuerza, a partir de esta fecha, en aquello que une a las personas.

Lo interesante del trígono fluido que enlaza a Plutón y a Urano es que se trata de planetas transpersonales, con una vida y un significado propios, que podemos comprender mas no manejar. Estos arquetipos apuestan por la unión, la razón, la inteligencia, la sensatez y la armonía de la humanidad, y aunque no lo advirtamos, su trabajo apunta a un cambio en el plano de la conciencia colectiva.

lydiasuarez@gmail.com

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