Por O. Torres
La evolución de los indicadores entre enero y agosto muestra un deterioro sostenido de la aprobación de la gestión de Delcy Rodríguez, que pasa de 22% a 7%, mientras la desaprobación aumenta de 78% a 93%.
Aunque el deterioro de la situación económica y, particularmente, la ausencia de una percepción de mejora en la calidad de vida constituyen factores transversales durante todo el período, el seguimiento cualitativo de conversaciones y comentarios en redes sociales permite identificar elementos coyunturales que coinciden con momentos de mayor caída de su valoración.
El primer quiebre significativo se produce en abril, cuando la aprobación cae de 21% a 15%, la mayor variación mensual de toda la serie. El análisis cualitativo de RRSS muestra que durante ese período adquiere mayor presencia, particularmente entre usuarios identificados o previamente vinculados con el madurismo, la narrativa de una supuesta “traición” de quienes permanecieron en el poder.
No se trata de atribuir esta percepción al conjunto de los venezolanos, sino de señalar su aparición dentro de un nicho oficialista particularmente relevante.
La escasa participación observada en determinadas convocatorias oficiales y el distanciamiento público de algunos dirigentes y referentes de base complementan la percepción de un debilitamiento de la capacidad de movilización.
Un segundo momento relevante aparece en julio, cuando la aprobación desciende hasta 11%. El doblete sísmico introduce un nuevo elemento de evaluación de la gestión.
El seguimiento de RRSS registra críticas al manejo de la emergencia y una importante circulación de contenidos cuestionando la capacidad de respuesta institucional. Entre los comentarios de ciudadanos afectados también aparecen expresiones de agradecimiento hacia la ayuda internacional, incluida la proveniente de Estados Unidos, estableciendo comparaciones con la respuesta oficial.
Estos comentarios no constituyen por sí mismos una medición representativa de la población, pero aportan contexto cualitativo para comprender las narrativas que acompañaron el deterioro observado. Finalmente, agosto representa el punto más crítico de la serie: 7% de aprobación frente a 93% de desaprobación.
El incremento evidente de las fallas de servicios y del racionamiento eléctrico en pleno verano en Venezuela aparece reiteradamente en las conversaciones digitales asociado con rabia, frustración y agotamiento ciudadano.
Paralelamente, pierde presencia o capacidad persuasiva la explicación oficial que atribuye las fallas fundamentalmente a sanciones o acciones externas, mientras adquieren mayor visibilidad comentarios que responsabilizan a la corrupción, la desinversión y las deficiencias acumuladas de gestión.
La Percepcion generalizada es la entrega de los recursos del país a cambio de la permanencia en el poder. La lectura conjunta de ambos componentes —medición cuantitativa y observación cualitativa de RRSS— permite plantear una hipótesis más amplia: no estaríamos únicamente ante una caída de popularidad, sino ante una erosión progresiva de credibilidad y capacidad de cohesión política.
El fenómeno adquiere especial relevancia cuando el rechazo general comienza a coexistir con señales de desafección dentro de sectores tradicionalmente asociados al oficialismo.
Es un hecho medible, Chávez difunto tenía más apoyo social que Maduro presidente, hoy Maduro preso tiene más apoyo que Delcy Interina.
Nota metodológica: Los porcentajes corresponden a la serie de medición de aprobación/desaprobación. Las referencias a narrativas, reacciones y atribuciones ciudadanas señaladas en este análisis proceden del seguimiento cualitativo de comentarios y conversaciones públicas en redes sociales y no deben interpretarse como porcentajes representativos de la población venezolana.
Fuente: Mass Behavior Research
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