Análisis de las consecuencias inmediatas de la devaluación del bolívar.
por Alvonlil
Hace exactamente un año miles de importaciones de medicinas, alimentos de primera necesidad, materias primas, repuestos, además de estudios en el exterior y remesas a familiares se hacían con tasa de cambio de Bs. 2,15. Hoy esa tasa de cambio la fijó el ejecutivo en Bs. 4,30. Aunque las autoridades no lo quieran llamar así, eso es una devaluación del 100%, es decir, una maxi-devaluación aquí y en la Cochinchina.
Los dolientes somos todos, pero fundamentalmente los más pobres, que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de alimentos y mayormente los regulados. Para decirlo más claro, el costo del azúcar, las caraotas, la leche, el arroz, las medicinas, que se importaban hace un año con dólar a Bs. 2,15 ahora tendrán que hacerlo con dólar a Bs. 4,30. Por lo tanto, aunque su precio esté regulado, tendrá que aumentarse también en un 100%, pese a las declaraciones del ministro causante de este desastre, en el sentido que el Indepabis debe realizar la misión imposible de evitar las alzas de precios. A este ministro totalmente desligado de la realidad fáctica habría que hacerle leer algún texto básico de economía donde le enseñen que una de las causas de la inflación es la presión de costes, de modo que si el mismo ha provocado un aumento del 100% en los costos de importación, no hay manera de que los precios se mantengan inalterados. Volviendo al caso de una persona que hace un año ganaba Bs. 1.000, podemos suponer que por lo menos la mitad de su ingreso (Bs. 500) lo destina a la compra de alimentos y medicinas que se importan con el dólar preferencial más bajo. Con esta maxi-devaluación, ahora tendrá que pagar el doble por esos mismos rubros, es decir, va a sufrir un incremento de Bs. 500 que significa un 50% de inflación para su exiguo ingreso. Esto sin contar con el efecto agregado en los rubros no regulados, que también van a experimentar aumentos de precios. Ellos se verán más empobrecidos aún.
Para los jubilados que viven en el exterior y que hasta el mes pasado recibían algo más de US$ 470 por su pensión, ahora van a recibir algo menos de US$ 284, es decir, tienen un recorte de casi un 40% en su ingreso real, que sin duda les va a afectar fuertemente.
Las familias que tenían hijos estudiando en el exterior sin becas, están sufriendo un golpe tan fuerte que en muchos casos va a significar que no pueden seguir y tendrán que retornarlos. Cualquier buena universidad está costando alrededor de US$ 60.000 anual con comida y habitación. Eso en bolívares significa casi Bs. 260.000 por año que para cualquier persona de clase media no es posible pagar. Eso se convierte en un lujo solo al alcance de los llamados oligarcas y boliburgueses. La democracia había permitido que esto fuera posible con algún sacrificio para cualquier mortal, pero ahora eso se esfuma. De la montaña de dólares que entra al país por el petróleo, no alcanza para desarrollar el talento de sus jóvenes. Fundayacucho ayudaba en muchos casos, pero ahora solo lo hace para estudios en Cuba, Bielorrusia y China. Ni hablar de USA…
Quienes tienen familiares en el exterior y les enviaban el máximo que permite Cadivi de US$ 300 por mes, ahora tendrán que hacerlo con tasa de Bs. 4,30. Con las comisiones y gastos de envío, cada dólar les terminará costando más de Bs. 5.
Si las estadísticas oficiales fueran serias, tendrían que reflejar un alto impacto inflacionario en el primer trimestre del año solo por efecto de esta maxi-devaluación que nos pasaron de contrabando entre la algarabía de fin de año con el sofisma de “unificación cambiaria”. Ello permite suponer que la vergonzosa meta de inflación proyectada (25%, la más alta del mundo) va a ser superada ampliamente.
Con las experiencias vividas a lo largo del siglo XX, quedó comprobado que el peor impuesto que pueden sufrir los pueblos es el de la inflación. El más injusto, el más regresivo, el más empobrecedor, el más letal sobre todo para los más pobres. ¿No hay forma de que nuestros hacedores de política económica tomen conciencia de esto y adopten las sanas medidas conocidas por todos para terminar con este flagelo, en beneficio de toda la población, pero en particular de los más pobres?
Respondo la pregunta de Alvonlil: a los actuales de-
tentadores del poder no le interesa en lo mas minimo
que la inflacion se dispare. Ahorita tendran mas bo-
livares (devaluados),pero bolivares al fin, para ir estirando las multiples arrugas de este desquiciado sistema economico que han impuesto. El pecado original esta en el estupido control de cambios y todas las demas trabas que han impuesto para apoderarse por completo de la renta petrolera.
Ahora Venezuela es de ellos.
Este articulo explica de manera muy sencilla los nefastos efectos que tendra esta nueva devaluacion.