Julio César Pineda: lo económico en la integración es vital

Julio César Pineda, camino al Parlatino

Entrevista a Julio César Pineda sobre la experiencia de integración de la Unión Europea, su respuesta ante la  crisis económica mundial y las lecciones, que de ello puede aprender la América Latina.

Por Eduardo Martínez

Julio César Pineda, de amplia experiencia diplomática, profesor universitario, creador de Brújula Internacional y actual candidato al Parlatino, tiene una clara percepción de lo económico en los procesos de integración.

A pesar de lo complicado de su tiempo, Julio César Pineda “el de la televisión” como la gente común y corriente lo llama, nos concedió una entrevista exclusiva para conversar sobre la crisis económica mundial, y lo que hay que aprender de la experiencia de la Unión Europea.

¿Cómo ha sido la experiencia de integración de Europa?

Julio César Pineda: Frente a cualquier situación económica del mundo hay que hacer referencia  a la Unión Europea, porque es el mecanismo más perfecto a nivel internacional de integración de varias economías que además cuenta con  la cobertura política necesaria.

En 1957, la Unión Europea comenzó precisamente con el reto económico pero también el compromiso con la paz. Integración económica bajo el criterio de la competitividad y también el de la perfectibilidad de los procesos económicos. Y también complementariedad entre las distintas economías.

En 1957 sólo 6 países creían que era posible integrar mercados y crear alianzas tipo parlamentario y hasta una estructura supranacional. Es en 1992 cuando se concretiza por el tratado de Maastricht el proceso de integración y se transforma en Comunidad Económica Europea, más allá de lo económico hacia lo político, lo cultural y la defensa. Precisamente también se llega a la centralización de decisiones en materia económica, con la creación del Banco Central Europeo, y la posibilidad de una moneda única que es el euro.

En el 2004 proponen, ya en el proceso de perfección de la integración europea, una constitución para toda Europa que desgraciadamente se frenó con el voto negativo de Francia y Holanda. Gracias a las gestiones de Merkel y Sarkosy, con el Tratado de Lisboa, esto se supera, y hoy en día hay una estructura jurídica para los procesos, entre ellos el económico, para decisiones centrales.

¿Cómo ha sido la respuesta europea a la crisis económica mundial?

Julio César Pineda: La crisis mundial, que ha tocado a todas las economías sin excepción, aparentemente fue menor en Europa, salvo la crisis en Grecia y un poco la extensión de la misma a España, Portugal y Rumania, miembros de la Unión Europea.

En estos momentos, de acuerdo a las últimas cifras, se está reconstruyendo todo el sistema económico. El crecimiento económico europeo es visible, no a los niveles que estábamos acostumbrados antes de la crisis mundial, pero ha sido la mejor respuesta que ha habido desde el punto de vista económico.

¿Cuál ha sido la respuesta en América Latina?

Julio César Pineda: Para América Latina, y sobretodo para las economías que quieren integrarse, el crecimiento económico está garantizado, no a los niveles que teníamos anteriormente, pero los precios de las materias primas siguen siendo altos frente a la gran demanda de los países desarrollados y también de Asia.

Sin embargo, van a crecer todas las economías de América Latina, sólo con dos datos negativos: Venezuela y Haití.  Una cosa absolutamente impensable cuando Venezuela tiene tantos recursos materiales. A pesar de la baja de los precios del petróleo, el petróleo sigue siendo una fuente fundamental de financiamiento pero no de rendimiento, tanto por la falta de inversión en la economía petrolera como en otras áreas como la agrícola, pecuaria e industrial.

¿Cuál es la lección que nos da Europa?

Julio César Pineda: Lo importante de la lección de Europa es que, ante crisis como la de Grecia, hubo una respuesta común bajo el criterio de solidaridad de todos los estados. Es un mercado, inclusive para América Latina,  apetecible porque son 500 millones de personas, 27 países, con los cuales hay la posibilidad de tratados de libre comercio, como los que se hicieron recientemente por Mercosur y Centro América, y desgraciadamente por la división de la Comunidad Andina de Naciones-CAN, sólo lo firmaron Perú y Colombia. Venezuela, por no estar en la CAN ni en Mercosur, no ha sido beneficiada en estos tratados de libre comercio entre América Latina y Europa, como tampoco por otros sistemas de integración dado que tenemos que negociar separadamente y no en bloques. El tema económico en la integración es vital y fundamental. Unasur pretende ahora, frente a la crisis  de la CAN y a la crisis que atraviesa Mercosur, de ser una alternativa que junto a lo económico y lo político pueda dar un marco legislativo que es lo que hace falta. Más allá del intercambio comercial, debe haber una estructura jurídica y decisión política de buscar grandes mercados dejando espacios a la geopolítica.

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