Por Eduardo Martínez
En los últimos meses, los consumidores se han tropezado con el inicio de una nueva crisis de abastecimiento. Los estantes de los supermercados, ferreterías, abastos y bodegones, comienzan a mostrar espacios vacíos. Así como también estantes con metros del mismo productos y marca.
Una estrategia que siguen los comerciantes, para tapar esas ausencias, consiste en rellenar lo vacío con productos de los cuales abundan los suministros.
Es nuestra experiencia en Venezuela, lo que indica cómo van desapareciendo la variedad de marcas y tamaños.
Aunque parezca increíble, hace un par de meses no se conseguían en los anaqueles de los supermercados y mercados las botellas de vinagre. Luego de varias semanas de escasez, apareció el producto de una sola marca y en un solo tamaño. Algo nunca antes visto.
En el caso de las ferreterías, bombillos, fusibles, lámparas, accesorios metálicos, tornillos, entre otros, no están a la venta en algunas presentaciones. Y después del terremoto del 24-J, los materiales de construcción también escasean en variedad y cantidad.
Ahora que se inicia el año escolar, sorprende que no se encuentran útiles escolares tradicionales. Tal es el caso de los cuadernos empastados grandes de una raya, a menos que sean de espiral. Lo que presenta el problema de los útiles para los pre escolares, que por seguridad, deben ser empastados.
También, los lápices, bolígrafos, sacapuntas, borradores y pegamentos, como los forros adhesivos para proteger cuadernos y libros, no se encuentran la variedad que antes se ofertaban.
A pesar de aquellos, que siempre tienen una visión optimista del comercio de estos tiempos, la escasez empieza a morder la oferta de algunas medicinas en las farmacias.
Buena práctica ha sido comprar medicamentos en dosificación de 30 pastillas, para quienes están medicados con productos de consumo permanente, como anti hipertensivos, antialérgicos, analgésicos, entre otros.
Sin embargo últimamente, hay momentos en que solo solo se encuentran blisters de 10 o 14 pastillas. Lo que al final cuesta más para los consumidores.
Y así llegamos, en este pequeño muestreo del comercio minorista, llegamos a lo que puede ser una crisis nacional de “Fin de Mundo”: ¡La Nutella se agotó!.
Este producto, cuyos principales ingredientes son la avellana y el cacao, a pesar de no ser un lujo y tampoco de primera necesidad, se ha convertido en una exquisitez o “gusto” que en estos tiempos de crisis a los venezolanos han acostumbrado su paladar.
Cuando surgieron los bodegones, a partir del 2015 y, sobre todo en el encierro de la pandemia, la Nutella se convirtió en el producto favorito.
Ahora, cuando según los optimista dicen que “se consigue de todo”, la Nutella parece haberse esfumado en el mismo helicóptero que extrajo a la pareja presidencial anterior.
Y en los últimos meses, en que escasean dólares y bolívares, y las cosas cuestan cada vez más, a la lista de lo que no conseguimos se ha sumado la Nutella.
Como titulamos esta nota: «Fin de Mundo: Se agotó la Nutella«, y los distribuidores desconocen cuándo regresará a los anaqueles.
Editor, www.eastwebside.com