Entrevista: El mundo sin límites de María Bilbao

María Bilbao Herrera es una artista interdisciplinaria. Dedicada a las artes visuales, no está reducida únicamente a su disciplina. Es investigadora, educadora, mentora y agente para la creación artística y la cultura.

Su práctica artística es de cara al mundo, generando más preguntas que respuestas. Un mundo donde las herramientas y la tecnología se mezclan.

Sorprendentemente, su ego es para decir que sus obras son bellas. Aunque está dada a compartir su experticia con otros artistas, al punto de no gustarle el copyright.

Tuvimos oportunidad de conversar con ella. Sus respuestas fueron extensas y enriquecedoras de su forma de concebir, percibir y practicar el arte.

EWS: Tu página web www.mariabilbaoherrera.com nos sorprendió. No tiene fotos, ni gráficos, nada de nombres ni enlaces.

Palabras claves que publicas en la primera página, que es la única página: preguntar, fascinación, imágenes, lenguajes, mente, concepción, exploración, movimiento, creación, proceso, tecnología, conocimiento, percepción. Donde no hay conclusión sino una pausa a todo movimiento. Todo ligado a una acción. Y la pausa, es para continuar. Eso llama la atención.

¿Es una colección de posiciones ante la vida, o una definición de vida? ¿Qué es?

-María Bilbao: Las vidas no se pueden definir como tal. Yo me considero una creadora de preguntas, más que de respuestas. Me parece que vivimos en un mundo que siempre se intenta definir. Vivimos en un mundo muy definitivo: es blanco o es negro.

A través de mis estudios de fotografía, el aparato en si y lo que significa la fotografía, a mi me apasiona el hecho de que tú de una imagen, en el terreno de lo que es una fotografía, puedes hablar del mundo a través de esa imagen: criticándola, diciendo lo que te hace sentir, qué te recuerda. De una manera fenomenológica a partir de tu visión de una imagen –más allá de lo que el fotógrafo haya querido conseguir con esa imagen, esto de hablar del mundo a través de unas imágenes, te da un campo mucho más abierto para hablar cosas y preguntar cosas que si tu estás hablando de un evento de la vida real. A mi manera de ver, te limita mucho más.

Si me gusta que a través de la imagen, crear preguntas acerca de cómo nosotros percibimos al mundo. Eso me parece importante en el mundo en que vivimos para saber hacia dónde vamos, o hacia donde podemos ir o queremos ir.

EWS: ¿ Porqué te defines como generalizadora?

En mi página digo que soy una generalizadora. Me gusta siempre estar en el punto gris de las cosas. A mi no gusta dar un charla y que la gente sepa cuál es mi posición política. Me gusta que duden, de acuerdo a lo que estoy diciendo. Porque en esa duda hay un campo muy interesante de conversación. Eso es mucho más importante que decir con quién yo me alineo. Me gusta desde el arte, que te da esa capacidad de que puedas hablar de muchas otras cosas, jugando con ese “no se sabe”, creando preguntas en las personas.

EWS: Partiendo de esos ocho párrafos de tu web, donde muestras tu orientación a la acción, ¿Cómo logras el movimiento en una foto o en un dibujo?

Una de las ideas filosóficas de la imagen, que a mi más me interesa, es la idea del pensamiento del eterno retorno en comparación al pensamiento histórico o lineal. La imagen es un movimiento circular de un retorno. Puedes estar viendo una foto por horas, y tu ojo puede ir creando diferentes narrativas de los elementos de la imagen. Por ejemplo, siempre se habla de la imagen del sol y del gallo. El filósofo Vilem Flusser habla de esta manera de percibir el mundo, de esta manera mágica que también es una referencia mía, siempre que hablo de la imagen. Al ser venezolana, nosotros también tenemos una carga mágica de cómo ver la vida, en comparación de un alemán que tiene una manera de ver la vida diferente.

Tiene valor ver al mundo de una manera circular, que también tiene que ver con la poesía , con todas estas líneas de pensamiento que no tienen un objetivo matemático, lógico. Sino que en la eterna búsqueda, siempre van apareciendo nuevos caminos. Eso es lo que me interesa. Crear esa circularidad alrededor de las ideas.

EWS: ¿Es un arte el emprendimiento?

-Mi emprendimiento es experimental totalmente. Es ver cómo, al hacerlo de manera experimental, natural y orgánicamente eso crece hacia un lugar que no sabes cuál es. Cuando estamos creciendo hacia allí, estudiamos hacia donde estamos creciendo. Es estudiar el medio, como el Instagram. Cómo funciona si lo mal usas. Igual que una cámara fotográfica. Que lo que hace es expandir tus percepciones. Eso es una herramienta, una tecnología.

Si hay un interés mío en ver, la tecnología y la percepción siempre han ido de la mano. Están unidos la tecnología y el arte, en cómo expanden tu visión del mundo. Eso me apasiona como emprendimiento.

Los emprendimientos son intereses personales que tenemos, y que en mi caso en Venezuela, no encuentro nadie que me ofrezca ese espacio. Y como no lo encuentro, yo lo creo.

EWS: los artistas crean. El problema es cómo lo monetizan. Porque si tu arte no lo conviertes en dinero es un problema.

Tengo la práctica personal que implica mucho más que hacer una obra. Vendo mis obras. Tengo coleccionistas que me compran. Ahora, yo no creo en la originalidad. En las obras únicas. También soy fotógrafa, que tiene que ver con la reproducibilidad. No creo en el copyright. Por mi que utilicen mis obras. Yo lo voy a saber. Aunque más allá, si te copian, es por está bien hecho. La persona que te copia, lo sabe también. Piensan que ahí hay un valor entre artistas. Que siempre hay una referencia de alguien. “Lo original no existe”. Eso lo dijo Jin Jarmouscch. Y me encanta esa cita.

EWS: ¿Qué significa esa cita?

-Roba de donde quieras. No importa donde robes, sino a dónde llevas tu hurto.

Las obras que me compran a mi son bellas. Detrás tienen un estudio, una práctica, una investigación que tienen esas imágenes. Pero a mi no me compran esa imagen, porque es la mejor imagen del mundo. La persona que la compra está apoyando mi práctica.

No solo yo logro esa imagen. Tengo hasta plataforma. Doy clases. Doy tutorías a artistas. Con eso hago dinero. Pero no ligo mi plataforma, a que si no se hace dinero.

Es experimental, como te dije. Hemos hecho el festival cinco años. Y cada año, a aparece una persona de la nada. No s dice: les puedo dar este dinero. Nosotros ponemos el logo de su empresa. No siempre fue así. Las primera vez que montamos el festival, lo hicimos sin ningún dinero. Fue con amigos que trajeron pantallas, nos trajeron cables. El DJ era amigo nuestro.

Eso nos llamó la atención. En el sentido de hablar en nuestro país, donde todo el mundo se queja de muchas cosas, pero no viene nadie a que lo arregle.

Nuestra plataforma empezó así, y se ha ido transformando en el tiempo. Pero siempre con la idea, de que somos mutables. Si no mutamos, no hubiéramos podido hacer cosas. Eso tiene que ver con lo contemporáneo.

EWS: ¿Qué le recomiendas a los artistas jóvenes que están empezando?

-Los artistas jóvenes deben devorar al mundo. Mis investigaciones salen de mis preguntas acerca del mundo. Que el mundo en que vivimos es convulso.

Todos los artistas en la historia, en sus obras, destilan cuáles son sus preocupaciones.

Un artista debe leer mucho. Ver muchas películas. Conocer muchas personas. Viajar. Estudiar. No quedarse solo en su disciplina. Porque llegas a un punto, en que terminas reproduciendo prácticas y haciendo obras, que al final no te están generando ya ninguna pregunta.

Si haces un cuadro y te queda bello, y continúas con esa técnica para siempre, eso es como quien hace una tasa.

Debes decir, en cada proyecto que terminas, que terminó. Que nos le de miedo salirse de su disciplina. ¿No puede hacer danza y tocar guitarra? ¿Ser pintor y hacer cerámica?. A mi parece que el mundo de hoy en día nos exige tener multiplicidad.

EWS: ¿Eres multifacética o multiplataforma?

-Multifacética. (se queda pensando) Y multi plataforma. He vivido en 11 países, y vivo en Venezuela (donde nació y educó).

Yo voy al revés. Me gusta generar un poco de duda.

EWS: ¿Tú sacas el arte del caos?

-Probablemente. Vivimos en un mundo caótico. En donde estemos.

EWS: Regresemos a la fotografía. ¿Qué buscas cuando haces click?

Tengo tiempo que no tomo fotos con la máquina. Si tomo fotos con el teléfono. Busco capturar el momento. Fui fotógrafa documental mucho tiempo, con Leo Álvarez que es mi mentor. Tengo empatía con la gente. Pero llegó un momento, en el que tener la cámara, era más como un aparato que me estaba molestando. Sentía la cámara muy agresiva, como una pistola, cuando me sentaba a tomar un café con las personas. Me hacía sentir agresiva.

En una ocasión me detuve en la Alta Florida, en Caracas, a tomar una fotografía de un árbol. Me detuvieron, porque por ahí vive alguien del gobierno. Fue una experiencia de locos. Porque es ver la cámara. Todo el mundo se pone a ver a qué le estás tomando fotos. En estos tiempos, hay una cosa muy loca con las cámaras.

EWS: ¿Sin fotografiar, como captas la realidad?

-Estoy haciendo mucho video. Es mucho más fácil. La fotografía me gusta que sea más física (de rollo). Me está complicado imprimir cada vez más. Entonces, el video me es mucho más fluido para lo que es el mundo digital.

Por eso el festival lo hacemos de video. A nosotros nos llega, por edición, de 500 a 600 videos de todas partes del mundo. Eso nos facilita la vida.

EWS: ¿Qué es NODO CCS (nodo Caracas)?

-NODO tiene muchos significados en el mundo. En España, llamaban NODO a la televisión de Franco. NODO es un punto de conexión entre partes que no necesariamente están relacionadas entre si. Eso nos pareció muy interesante en la situación país que vivimos. Que fuéramos capaz de crear un nodo, donde hay personas que nos unimos para hacer algo sin que no tengamos que estar de acuerdo en otras cosas.

EWS: En este momento, ¿qué te gustaría fotografiar para la posteridad?

-La matas. Los árboles que hay en nuestro país. En Los Palos Grandes hay una mata de mango, que de las ventanas del edificio cercano puedes agarrar los mangos. Eso no pasa en otras partes. Los árboles que hay en ciudades de primer mundo, son árboles puesto allí. Que tienen algo que no dejan que salgan las raíces. Aquí tenemos raíces que rompen cualquier cantidad de cosas. Hay algo allí mágico. Y más que lo está pasando en Venezuela, ver esas cosas que están pasando a raíz de no hacer nada. No querer arreglar el mundo siempre, sino darnos un espacio.

Tomando las palabras de la artista María Bilbao: No concluimos. Simplemente nos dimos una pausa. Volveremos a conversar con ella en un futuro cercano.

Fuente: Redacción eastwebside.com

 

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