El régimen «no da pie con bola»

Por Eduardo Martínez

El régimen ha intentado distintas triquiñuelas para disminuir la gran ventaja que le lleva la oposición. Más inventa, mayor es la diferencia y la claridad de los electores en las encuestas. Eso es lo que logra.

Sin embargo dese octubre las cosas le vienen saliendo mal. Pareciera que sus asesores trabajaran para oposición, sin importar quién es el candidato.

En ese circo que es el oficialismo, en estos días los leones no rugen, los enanos están creciendo, los payasos lo que provocan es llanto, a los magos se les nota los trucos, y las mujeres barbudas se vuelven lampiñas. Ni que decir de los trapecistas, que no quieren subir a las guayas, en tanto a los malabaristas se les caen las pelotas.

Es así, como a los estrategas de la candidatura a la reelección, se les ven las pelotas por el suelo, se les salen las cartas escondidas en las mangas, a las bailarinas se les caen las prótesis, y los trapecistas y titiriteros, tras bastidores, ya no saben que hacer.

Barbados

Entre otras marramucias, el oficialismo vienen ensayando toda suerte de cosas. Primero, se dieron el tupé directamente con el departamento de Estado de Estados Unidos, para restarle importancia y ningunear a los representantes de la oposición. No se dieron cuenta que metían en la sala de negociación al propio EEUU. Crasso error, porque ahora deben responder a Washington por el acuerdo firmado en Barbados.

La Primaria

Luego, hicieron todo lo posibles por sabotear la realización de la Primaria. Llegaron inclusive a idear la trampa de ordenar al CNE que la montara con sus máquinas y la receta de los “resultados irreversibles”. Casi lo logran. Pero fue casi. Porque la oposición demostró que podía por si sola montar la votación, y dar resultados, antes de lo acostumbrado por el CNE, a pesar de la costosa tecnología.

Las inhabilitaciones

Hay que reconocer que tuvieron un acierto con la metodología de las inhabilitaciones y la plataforma digital del CNE para la inscripción de las candidaturas, que rechazaba una tras otras hasta que quedó a última hora el embajador Edmundo González. Se dijo que era una “tapa”. La gente pensó que era “tapa amarilla”. Pero las encuestas dicen lo contrario.

Solo que, es tal la matriz de opinión de los venezolanos ante las presidenciales del 28 de julio, que por primera vez se ha visto en el país que un líder político “endosara” los votos a otro candidato. Nunca antes había ocurrido.

A lo mejor, luego de este episodio, puede ser que no vuelva a ocurrir. Pero lo importante es que para el 28-J el candidato Edmundo González le lleva 15 cuerpos de ventaja a Nicolás Maduro.

El bateador emergente

Los bateadores son bateadores aunque sean unos “bate quebrados”. Eso es innegable. Solo que no está funcionando Diosdado como abridor de los caminos para Nicolás Maduro. Quiere latirle en la cueva a María Corina en sus giras por el interior. Pero no le alcanza.

Esta estrategia, que raya en la desesperación, es una mala copia de lo que esta sucediendo con el caso de la oposición.

A María Corina no la dejaron ser candidata, por descollar en todas las encuestas. En tanto los magos electorales oficialistas pensaron que, relegando la candidatura opositora a un desconocido embajador, se disminuiría la diferencia aplastante sobre las posibilidades de Maduro. No funcionó. El oficialismo tiene dos líderes ante si. Mientras María Corina recorre el país, Edmundo se reúne con los factores más importantes de la sociedad venezolanos.

En esta semana

En esta semana, apostando tal vez al santo de las causas perdidas, el oficialismo se ha embarcado en una solución militarista. ¿Para impedir las elecciones? Tal vez, si es que le funciona.

Por una parte, Vladimir Padrino López, salió a los medios con una arenga militar sobre el tema de Guyana, el Esequibo y los EEUU. Anuncia movimientos de tropas y armamentos, sobrevuelo de patrullas aéreas, y hasta mostró videos de puentes de guerra en ríos del estado Bolívar.

Por otra parte, el ministro del Interior denunció que en un presunto intento de sabotaje, se había provocado un incendio en los alrededores de los depósitos del CNE. Solo que, como el mismo dijo, ocurrió “a 120 metros de las instalaciones”. Un poco lejos, en verdad. Aunque lo que se ve tras el ministro declarando, es un pajonal descuidado por falta de mantenimiento del terreno. Si no corta, “la paja” se enciende hasta con los rayos del sol.

Por último, este martes Jorge Rodríguez cerró las puertas a la posibilidad que una misión de observación electoral de la Unión Europea esté el 28 de Julio para presenciar las elecciones.

¿Por qué impedir los mirones de palo? ¿No tener testigos que puedan detectar con su mirada un fraude? Quién sabe. Pero todo es posible en la dimensión desconocida de alguien como Rodríguez, que a su paso, lo único transparente que ha tenido han sido sus zancadillas y manipulaciones. Solo que ahora acumula algunos errores que han puesto a su jefe en dificultades electorales. Pero no le demos tanta notariedad, que no toda la culpa es suya. El candidato tiene más responsabilidad en otros errores que también estarían resultando importantes.

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@ermartinezd

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