Por Eduardo Martínez
Uno de los sucesos más tenebroso de la historia de la humanidad reciente, es la ocurrida a fines del Siglo XX en Ruanda. Como consecuencia de las acciones de una élite gobernante, fueron exterminados casi un millón de integrantes de la etnia tutsi y de los miembros de la etnia mayoritaria hutu.
Instigadores y responsables de estas atrocidades fueron posteriormente detenido, enjuiciados y condeados por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR).
La variedad de las modalidades de exterminio, fueron reseñadas en la nota de prensa de la ONU del 3 de diciembre del 2003. Entre ellas destaca el uso de la radio y la televisión para incitar los asesinatos en masa de la población tutsi.
Todos los días, según relatan los testigos del caso, agitadores gubernamentales hacían uso de los micrófonos y cámaras, haciendo llamados al exterminio. Siendo asalariados o partidarios del régimen, sus acciones se convirtieron en una especie de “bullying de Estado” que terminaron por configuarr un claro caso de “genocidio”.
A continuación se transcribe la Nota de Prensa de la ONU, cuando varios de los inlcuplados fueron sentenciados:
TPIR condena a cadena perpetua a periodistas por incitar al genocidio de 1994
(El primer condenado, Ferdinand Nahimana, fue fundador e ideólogo de la Radio Televisión Mil Colinas, mientras que el segundo, Hassan Ngeze, dirigía el periódico Kangura.
Por su parte, Jean-Bosco Barayagwiza, alto directivo de Radio Televisión Mil Colinas y miembro fundador de la Coalición para la Defensa de la República, fue condenado a 35 años de prisión bajo las mismas acusaciones.
El TPIR explicó que aunque ninguno de los condenados estuvo delante del micrófono, los tres dirigieron y usaron la radio y la prensa en Ruanda para incitar y fomentar sentimientos de odio contra la etnia de los tutsis, que constituye una minoría del país.
Más aún, los culpables se valieron de los medios para instigar a la población al exterminio de los tutsis y de los miembros de la etnia mayoritaria hutu.
En las emisiones de RTLM, los presentadores llegaron a incitar a los hutus a comerse el corazón de los tutsis muertos y aseguraban a la población que las tumbas del país no estaban llenas.
Kangura, por su parte, publicó en 1990 los diez mandamientos hutu, que llamaban dejar de tener piedad con los tutsis.
Después del proceso contra los militares, este juicio a los medios de comunicación ha sido el más importante del Tribunal para Ruanda.
Se calcula que de abril a julio de 1994, más de 500.000 tutsis y humus fueron asesinados por milicias, soldados y población civil.)
Para leer la Nota de Prensa: https://news.un.org/es/story/2003/12/1025721
@ermartinezd