3E: ¿Invasión o Golpe?

Por Eduardo Martínez

Luego de cuatro meses y medio, todavía los venezolanos desconocemos “qué y cómo” se sucedieron los acontecimientos del pasado 3 de enero del 2026. Tampoco tenemos claro lo que ha sucedido entre la madrugada de ese 3 de enero y el día de ayer 19 de mayo.

Y peor que eso, no tenemos la más mínima idea de qué nos depara el futuro inmediato, por cuanto no ha sido revelado lo que se habría acordado entre la administración Trump con el llamado gobierno interino de Delcy Rodríguez, su hermano y el teniente Diosdado Cabello.

Esa madrugada del 3 de enero no hubo amanecer. Así la oscuridad de 27 años de ese ejercicio rudo ha continuado hasta el día de hoy, y por lo visto, pareciera que continuará.

En todo caso, los venezolanos tenemos la experiencia visual y auditiva de una escuadra de helicópteros artillados sobrevolando Caracas de Este a Sur, las nubes tóxicas de misiles y bombas, y el ensordecedor ruido y temblores de explosivos.

Posteriormente veríamos en las agencias internacionales -en vivo y directo- la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores, su extracción y traslado a buques de guerra, su llegada fuertemente custodiada a Nueva York, para finalmente ser presentados ante una Corte Federal y su reclusión en Brooklyn.

A pesar de que no disponemos de mayor información, lo anteriormente relatado es un buen punto de partida para el análisis que nos lleve a extraer rudimentos de hechos que ocurrieron en esa madrugada de ese 3 de enero. Lo que nos puede llevar a avizorar algunas conclusiones y muchas interrogantes.

Horas antes del primer minuto del sábado 3 de enero

La noche del viernes 2 de enero nos aporta informaciones cruciales. Minutos antes de la medianoche, en Fuerte Tiuna se habrían registrado silenciosos acontecimientos que -de conocerse- hubieran encendido las alarmas. Aunque no se encendieron ningunas alarmas.

Entre ellas tenemos:  más de la mitad de la oficialidad, personal subalterno y tropa, estaba en sus casas en permiso de celebración del año nuevo; en el Complejo Presidencial con sus dos bunkers -que alojaba al presidente- antes de medianoche se había ordenado a los efectivos venezolanos que estaban de guardia, que se retiraran a sus barracas para descansar; y lo más importante, antes del “minuto cero” ya era conocido que los mandos habían pasado a OFF el sistema misilístico y de radares (algo de dejó entrever el embajador ruso en sus primeras declaraciones varios días después).

La llegada de los Marines

Considerando que el tiempo que tardó la avanzada de EEUU en llegar fue de al menos 2 horas, lo sucedido antes de la medianoche nos lleva a corregir los tiempos. Pero esas diferencias de tiempos no son significativas en cuanto a una aproximación al análisis. Por ello, hablar de un antes y un después es suficiente para ilustrar los acontecimientos.

La operación de extracción llevaría unas dos horas, según reveló posteriormente el propio presidente Donald Trump.

En esas dos horas, la fuerza expedicionaria aérea anuló los puntos desde los cuales podían ser interceptados en un contraataque: bases portátiles lanza misiles, nidos de ametralladoras tipo .50, depósitos de proyectiles y centros de control. En total, según fuentes oficiales de EEUU, en más de 250 puntos en toda la geografía venezolana.

Mientras en el Complejo Presidencial, los efectivos neutralizaron con disparos a la cabeza 32 efectivos cubanos de la custodia que protegía a Maduro (según parte oficial del gobierno de Cuba).

Mientras tanto…

En ese extraño “mientras tanto” del 3 de enero, desconocemos dónde estaban los altos mandos militares venezolanos. Sin embargo, aparte de las órdenes dadas antes de la medianoche del viernes 2 de enero, se conoce que no despegaron los aviones de la Fuerza Aérea Venezolana, no zarparon los buques de la armada y no se activaron las batería antiaéreas.

Asimismo, los efectivos de guardia en Fuerte Tiuna no accionaron sus armas en contra de la una fuerza invasora. En efecto, los únicos comentarios que han traspasado las alambradas de la principal base militar es que los efectivos estaban durmiendo y nunca accionaron sus armas. Repitiéndose la expresión: “si algún efectivo venezolano falleció en la operación, lo encontraron durmiendo”.

Conclusión evidente

En este compendio de pequeños detalles que han trascendido, la pregunta que surge es: ¿Fue una invasión con la cooperación del alto mando venezolano o un golpe militar con la cooperación de los Estados Unidos?

Editor, www.eastwebside.com

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