125 MIL EMPLEOS PARA VENEZUELA: El dato Economía que lo cambia todo

Por José Antonio García

Como inmortalizó el escritor Víctor Hugo: «No hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su momento». La historia económica enseña que cuando coinciden la necesidad de transformación y los recursos para financiarla, el progreso deja de ser un deseo para convertirse en un hecho. Quédate, pues hoy te vamos a contar cómo en Venezuela se han alineado las condiciones necesarias para la generación de más de 100.000 empleos.

LA ALINEACIÓN IMPREVISTA: La caja llena que nadie esperaba

Venezuela se encuentra en un punto de inflexión financiera. El incremento del superávit petrolero ha generado un ingreso de caja extraordinario que permite planificar inversiones de gran escala sin recurrir al endeudamiento ni a la emisión inorgánica. Con capacidad instalada paralizada e infraestructura requiriendo mantenimiento, la economía reúne las condiciones ideales: recursos financieros disponibles y una urgencia nacional por activar la fuerza laboral. Según estimaciones de firmas especializadas, el sector hidrocarburos podría obtener ingresos adicionales de entre 8.000 a 12.000 millones de dólares para esté año.

LA FÓRMULA OCULTA: Cómo el cemento y el asfalto mueven montañas de dinero

De acuerdo con estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial sobre multiplicadores de inversión en América Latina, cada millón de dólares invertido en construcción e infraestructura genera en promedio entre 40 y 97 empleos directos e indirectos. Según estos organismos, este tipo de inversión es a su vez la herramienta más rápida para dinamizar la economía: «La inversión en obra pública e infraestructura básica es la medida de estímulo a corto plazo que más rápido absorbe mano de obra y dinamiza la economía».

Diversos son los ejemplos que demuestran la rapidez y el efecto multiplicador en la economía: desde el plan quinquenal de Perón en Argentina, que creó más de medio millón de empleos, hasta los más recientes como Colombia (2013 al 2016) con más de 200.000 (CEPAL, Informe sobre el impacto de la inversión en infraestructura y empleo en la región).

125.000 NÓMINAS: La metamorfosis laboral respaldada por las matemáticas

Mediante una inyección por parte del Gobierno de Venezuela de unos 2.000 a 2.500 millones de dólares del superávit petrolero, y bajo la metodología del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que establece para América Latina un promedio de 40 a 97 empleos generados por cada millón de dólares invertido en infraestructura, la propuesta cuenta con el sustento técnico para alcanzar la absorción proyectada de entre 80.000 y 125.000 trabajadores. 

El EFECTO DOMINÓ: ¿A dónde va a parar realmente cada dólar inyectado?

El plan desencadenará una reactivación en cadena en la economía nacional a través de tres ejes clave:

1. Sectores beneficiados: La demanda masiva de insumos impulsará la industria del cemento, siderúrgica y canteras. Paralelamente, el transporte de carga y  logística, mientras que el comercio y alimentos absorberán el consumo de los nuevos empleos.

2. Crecimiento del PIB: Bajo las teorías que rigen la economía y con una elevada Propensión Marginal a Consumir, la inversión 2.000 millones de dólares aportará una expansión neta al PIB de 2.600 a 3.000 millones de dólares.

3. Retorno fiscal: Via IVA, ISLR a contratistas y tasas indirectas. Se proyecta que entre el 380 y 500 millones de dólares retornará al Fisco en 12 a 18 meses,

DE LA OPORTUNIDAD A LA REALIDAD

Los venezolanos enfrentan dos obstáculos críticos: por un lado, la falta de transparencia, retención o eventual apropiación de una fracción de estos recursos por EE. UU.; por el otro, el riesgo de que la lógica en la gestión petrolera estatal no atienda a la inversión, sino a otras necesidades que erosionen los ingresos públicos.

La generación de 125.000 empleos directos y la dinamización del aparato productivo no pertenecen al terreno de la especulación, sino al de la viabilidad técnica y financiera. Venezuela cuenta con los recursos, el respaldo de datos históricos de medidas económicas similares en la región y la urgencia estructural para ejecutar esta transformación. El momento ha llegado; la decisión de concretarlo definirá el rumbo del país en la próxima década y podría acuñarse en la historia como la medida que marcó un antes y un después en la economía venezolana.

Fotografía: Cortesía El Impulso.

«Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor»

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