Venezuela: Del reconocimiento y el respeto

Spread the love

Por Eduardo Martínez

Desde que se realizarán las elecciones presidenciales del 2013, a consecuencia del fallecimiento de Hugo Chávez, Nicolás Maduro ha buscado permanentemente el reconocimiento a su presidencia.

Desde la misma noche en que el CNE le adjudicara el triunfo, el manejo poco claro del proceso tiñó de dudas su elección.

En un primer momento, estuvo de acuerdo en un reconteo de los votos. Alertado por sus asesores, dicha propuesta de reconteo sería desechada en los días sucesivos.

Luego, en una segunda elección presidencial, y con la popularidad en caída limpia, en el 2018 se accionó de manera poco transparente la segunda elección presidencial, la cual ganó evidentemente.

A raíz de esta segunda elección, las dudas legales sobre su presidencia adquirieron un ámbito mundial. Hoy en día, su presidencia no es reconocida por la mayoría de los países de América, Europa y Asía, así como los organismos multilaterales.

Ha sido tradicional que en Occidente, la manera de ganarse el reconocimiento venga por la vía del respeto.

En Venezuela eso no ha sucedido en los últimos años. No se respeta la Constitución, ni los derechos de las personas –individualmente y colectivos- y ni se diga el de las instituciones, entre otros.

Cuando los jerarcas del régimen – en un futuro- hagan un análisis sereno, de qué fue lo que les pasó -y eso si quieren tener futuro en la política- se darán cuenta porqué no se obtuvo el reconocimiento que esperaba.

Por ello han sido vistos como usurpadores, y son perseguidos internacionalmente por la justicia de varias decenas de países.

 

 

Deja un comentario