Tres trabajos de Jovito Alcides Villalba Vera

Presentados por Gloria Cuenca y Raúl Ochoa Cuenca

Cuando Raul me propuso de escribir un recuerdo de Jovito Alcides Villalaba Vera, como introducción a la publicación de tres de sus trabajos en los Papeles del CREM confieso que su solicitud me agrado enormemente.

Conocí a éste, joven, hijo del Dr. Jóvito Villalba, recién casada con Adolfo Herrera Espinal, en la casa de su padre, en la Alta Florida, junto a la bella y muy especial esposa, Ismenia de Villalba. Más bien tímido y callado. Yo, recién graduada de Periodista. Él había terminado la carrera de Economista en la Universidad Central de Venezuela. Se había formado en México; donde su madre, la hermosa Elsa Vera Fortique, conoció al Dr. Gustavo Machado y se casó con él. Era un tranquilo y muy consciente militante de la Juventud Comunista de Venezuela.

Su padrastro, seguramente influía en él, se trataba del Dr. Gustavo Machado, fundador del Partido Comunista de Venezuela. Por otra parte, su padre el Dr. Jóvito Villalba era hombre de ideas democráticas, liberales y muy de avanzada. Con los años, he comprendido que el

Dr. Villalba tenía un pensamiento democrático y libertario, que la mayoría no comprendía, menos aceptaba. Eso se puede comprobar, al saber qué dentro de la ideología de muchos militantes de su partido, Unión Republicana Democrática, hubo desde sectores de derecha, hasta los marxistas-leninistas-maoístas. Todos discutían y debatían, bajo el amparo de la Unión Republicana Democrática. (URD). Así siguieron un tiempo, hasta que se produjo la división del Partido, por parte del Dr. Ugarte Pelayo, de derecha, claramente, y posteriormente, el surgimiento de Vanguardia Popular Nacionalista, (VPN) de izquierda radical. En eso Alcides se parecía a su padre, también fue un ser verdaderamente democrático; para nada sectario. No sé en qué momento dejó de ser militante comunista.

Sin embargo, demócrata, a carta cabal.

Años más tarde, siendo profesora en la Escuela de Comunicación Social, Alcides entró a dar clases en una materia del Pensum renovado: Economía Política de Venezuela.

Cumplido, buen profesor, organizado y querido por sus estudiantes. Armonizador y sereno. Con una profunda herida afectiva, que lo hizo, es mi opinión, más adulto y comprensivo. Lo recuerdo con afecto y admiración. Su seriedad como profesional, su responsabilidad y entrega a las tareas que emprendió, nos permiten concluir: un gran hombre venezolano. Se presentan 3 artículos claros y precisos, en torno a un tema que manejaba con seguridad también: política y antipolítica. GCH.

Gloria Cuenca

Y agrego mi recuerdo al de Gloria.

Era el año 1977 cuando regresaba al país después de haber permanecido fuera de él 7 largos años. Después de una breve pasantía por la dirección de Cooperación Técnica Internacional de Cordiplan, fui a desempeñarse en la dirección de economía internacional del Banco Central de Venezuela, donde tuve la suerte de encontrar a Alcides como gerente de esa división.

Hermosa experiencia. Encontré una persona de excepcional generosidad como guía de mi trabajo, todo una novedad para mi. Posteriormente nos encontrábamos en los Café de Sabana Grande en momentos cuando ya el tiempo no era nuestro enemigo. Y eran largos ratos entre café y café conversando fundamentalmente de política, asi como de experiencias familiares, no necesariamente portadoras de alegres recuerdos, pero siendo aun estas experiencias que podemos y debemos compartir, cuando de humanos guiados por la amistad y el respeto se trata. Tiempo después me vine a Europa a vivir y ha sido aquí donde me enteré de su desaparición. No se si era comunista o no, seguro estoy, coincidiendo con mi prima Gloria, que era un demócrata a carta cabal. era un venezolano integral. Gracias Alcides por la amistad que me regalaste.

Raúl Ochoa Cuenca

Tres trabajos de Jovito Alcides Villalba Vera

La responsabilidad política (I)

Por Jovito Alcides Villalba Vera

La revolución en las comunicaciones ha irrumpido tan abruptamente en la sociedad moderna que aún no hemos tenido tiempo de darnos cuenta de como ella modificó nuestras conductas y, por supuesto, menos aun, de cómo debiéramos comportarnos frente a la nueva situación.

Antes nos quejábamos de algunos comunicadores sociales que no alcanzaban a discernir el elevado papel que les confiere su profesión, cuando usan los medios para emitir sus propias opiniones sobre la situación política del país, sin molestarse en analizar, con la profundidad debida, las circunstancias sobre las cuales toman partido, pero pretendiendo ser analistas objetivos, de alto coturno y larga experiencia.

Ahora, el problema es más grave, pues las nuevas tecnologías han convertido al ciudadano común en un comunicador social con acceso a miles de escuchas o lectores a través de las redes sociales mediante computadores o teléfonos portátiles.

El problema en sí, no proviene del acceso colectivo a estos dispositivos, que es, más bien, una bendición para el desarrollo de la democracia, sino del uso irresponsable o inconsciente que se hace del medio comunicacional cuando, a través de él, se da rienda suelta a emociones las cuales pretenden ser vendidas como análisis político del momento actual y que van dirigidas a condicionar nuestra acción política inmediata.

Nos encontramos pues ante una situación en la cual cualquier emoción de cualquier ciudadano se convierte, a través de esas nuevas tecnologías, en editoriales propagadores de esas emociones como si ellas fuesen razones objetivas para el análisis y posterior comportamiento político.

Así tenemos que, desde la red, se envían mensajes de pesimismo y desconfianza sobre la participación de la oposición en las elecciones y con una ingenuidad rayana en la estulticia se plantea condicionar la participación “exigiendo” tales y tales condiciones como si estuviésemos ante un adversario democrático y respetuoso de las reglas del juego electoral y democrático. Pareciera que estos señores, después de 14 años, no han entendido como estamos luchando contra una banda de gángsters encorbatados y disfrazados de políticos.

Los usuarios de las redes sociales: sea Factbook o Twitter deberían hacer acto de contrición ciudadana y darse cuenta de la inmensa responsabilidad que tienen cuando reproducen en sus mensajes palabras de desánimo y desmovilización de la oposición política.

https://www.elimpulso.com/2013/03/20/opinion-la-responsabilidad-politica-autor-jovit o-alcides-villalba-vera/

Las Trampas de la política (II)

Por Jovito Alcides Villalba Vera

Esta semana he leído dos medulosos artículos: uno de Vicente Díaz y otro de Fausto Masó, en ellos se define con bastante claridad, la significación y alcance del término “anti-política”, pero como: por otra parte, también he leído en otro diario, un escrito del Sr..Gonzalo González donde asegura que ese concepto esta errado, modestamente, voy a introducir algunas ideas que espero sirvan al Sr. González para elaborar mejor sus criterios sobre la “anti-política” y lo que es mas ingente, sus ideas sobre “la política”.

Parecería obvio que la idea que nos formemos de la anti-polítictrampas,a estará muy en concierto con la que tengamos de la Política, he allí el meollo de la cuestión.

Quienes creen que la Política se limita a ser, simplemente, “la acción de luchar por ejercer poder e influencia”. Interpretará que toda actividad o actitud de los políticos, o de los partidos, estará condicionada de esa forma y para esos fines, pero mas allá de tal percepción hay también quienes creemos que “El quehacer político, siendo pugna de intereses y competencia de ambiciones, es también, paradójicamente (y hete aquí lo mas importante) trabajo por el entendimiento entre los hombres y la unidad de las fuerzas sociales. En esta aparente o real contradicción de sus fines reside su interés y su grandeza. Gracias a esa contradicción, en el tablero de la política se encuentran y alternan: el rufián con el apóstol, el demagogo con el estadista y el tirano con el libertador.”

Esa definición de política, algo más amplia que la usada por el Sr. González en su escrito nos indica, además, como la política es la antitesis de la fuerza y de la violencia. Así pues, la imposición obligada, sin contar la voluntad de las personas sería el antónimo de la política, su negación.

Las anteriores consideraciones vienen a cuento porque así se pone de manifiesto el vinculo entre la mentalidad militar y autoritaria y la antipolítica ya que esta les consustancial y necesaria, esa es la razón por la cual el traidor que nos entregó a Cuba y el que mantiene el proconsulado, nos insulta a diario y cuando puede, pues de esa forma, bloquea la prevalencia de la política, el entendimiento entre los hombres y la unidad de las fuerzas sociales. Las provocaciones y los trapos rojos son, precisamente, el acicate para que los ingenuos y los ignorantes proclamen su inconformidad con la política, con los políticos y con los partidos políticos.

Ciertamente que “todo aquel recurso, comportamiento o praxis funcional a los objetivos propuestos es acción política” pero existe una practica que pretende agazaparse tras un níveo y puritano rechazo a la política en general, cuyo resultado, independientemente de las intenciones, es el de desmovilizar a aquellos factores políticos que luchan contra el autoritarismo y la violencia, ocultando así lo que González acertadamente señala como un comportamiento también político y que es lo que se ha dado por llamar anti-política.

(https://elrepublicanoliberal.blogspot.com/2013/07/jovito-alcides-villalba-vera-las.html?m=1)

México como tapadera (III)

Por Jovito Alcides Villalba Vera

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, llegó a su magistratura afincado en dos apoyos: uno, por ser hijo de familia priísta de larga data y otro, por sus vínculos económicos con el llamado grupo Atlacomulco (su ciudad de nacimiento), tal como se conoce a uno de los equipos económicos mas influyentes del país.

Ninguno de esos apoyos son censurables, pero ellos hablan de un personaje poco fogueado en los verdaderos vericuetos de la política, de un joven que aún no aprende a torear cerca de las tablas sin dejarse empitonar.

En su reciente viaje a Inglaterra, uno de esos periodistas pervertidos, siempre atentos a la oportunidad de hacer algún billete extra, lo sorprendió preguntándole sobre una supuesta invitación a conversar con Capriles, invitación que, por cierto, nadie sabe quien hizo o sugirió.

Peña respondió que no lo recibiría por haber reconocido ya al gobierno «formado» en Venezuela, el periodista registró la gaffé y la envió a la sala situacional de Miraflores, donde el equipo cubano que elabora la política del país guarda una cartera de noticias utilizables en determinados momentos, para «tapar» noticiosamente las informaciones que pudiesen conocerse sobre las debilidades de este régimen usurpador e ilegítimo.

Al revelarse el informe del Instituto de Altos Estudios Europeos sobre su acompañamiento al proceso electoral venezolano, inmediatamente se publicó lo dicho por Peña Nieto en Londres, pero no se atrevieron a hacerlo directamente sino que lo triangularon a través de Bogotá, para dar la sensación de actualidad y lavarse las manos sobre el asunto.

La verdad verdadera, es que lo realmente grave, es lo dicho en el informe de la entidad europea, la cual «echa al pajón» al CNE cuando señala no estar dispuesta a respetar las condiciones de complicidad que pretendieron imponerle desde ese cuerpo electoral, ni a callar las irregularidades que le hacen aseverar cómo el proceso electoral último fue un fraude desde el principio hasta el fin, por lo que el régimen pirata apoderado del gobierno es usurpador, ilegal e ilegítimo.

Peña Nieto debió insistir en que la política tradicional de su país, desde Cárdenas a esta parte, ha sido la de no interferir en los asuntos internos de los demás países. Política de apariencia muy justa y legítima, pero que le ha servido a México para alcahuetear todas las dictaduras del continente, en la segunda mitad del siglo pasado y en los años que se llevan de este.

Pero Peña Nieto en ningún momento menciona un gobierno legítimo, tanto así, que solo habla de un gobierno que «se formó», no que se eligió, ergo, dejó colgando la legitimidad que estos sátrapas andan mendigando por el mundo con todo y Papa.

Espero que el señor Embajador de México en nuestro país le haga llegar este artículo a su Presidente, con la recomendación de ser algo más discreto en el futuro.

https://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/15875-mexico-como-tapadera 09 de julio del año 2013.

Editado por los Papeles del CREM. Responsable de la edición: Raúl Ochoa Cuenca.

«Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor».

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