The Economist: La inflación es tan corrosiva para la inversión como  para la economía real

“Hace más de dos años que la alta inflación volvió al mundo rico, y las esperanzas de que se desvanezca en silencio se están desvaneciendo por sí mismas. Es cierto que los precios suben más lentamente que en 2022, cuando el ritmo alcanzó el 9,1% en Estados Unidos, el 10,6% en la zona euro y el 10,4%a escala mundial. Pero la opinión de que se trata de un bandazo  pasajero parece cada vez menos plausible”.

Así la revista The Economist da inicio a un extenso análisis, en su reciente edición, sobre lo corrosivo que es la inflación para la inversión como para la economía real. Advirtiendo que es un “aprieto pegajoso”, y que de no “sofocarala rápidamente transformará los mercados financieros”

Añade en la introducción, que “El índice británico lleva dos meses estancado en el 8,7%. Los precios «subyacentes» estadounidenses, que excluyen la volatilidad de los alimentos y la energía, son un 5,3% superiores a los de haceun año, una tasa que apenas ha bajado en los últimos seis meses”.

“Si la inflación sigue enconándose, los efectos se dejarán sentir rápidamente en los mercados financieros. Las subidas de precios sostenidas no afectan por igual a todas las clases de activos, por lo que será necesaria una revalorización relativa. Pero esas pérdidas y ganancias puntuales no serán la únicaconsecuencia. En la economía real, la inflación corroe la confianza al redistribuir la riqueza de forma continua y arbitraria. En la financiera, esta dinámicacorrosiva es menos evidente, pero igual de real”.

Los analistas de The Economist advierten que “la probabilidad de que los guardianes monetarios admitan explícitamente que tolerarán una inflación superior al 2% es baja”. Recuerdan que Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, sobre esa posibilidad, “lo niega con vehemencia”.

La revista británica de temas de economía, finaliza el análisis señalando que “la idea de que los bancos centrales puedan permitir tranquilamente que la  inflación se desborde, llevándose consigo una parte de la estabilidad y la confianza de la sociedad, puede parecer especulativa”.

Sin embargo, subrayan que “si echamos la vista atrás al siglo pasado, nos costará encontrar un caso en el que la inflación haya subido tanto como en 2022, para volver a controlarse inmediatamente. Los compromisos necesariospara conseguirlo parecen de pesadilla. La generación de inversores que está aprendiendo por primera vez cómo hacer frente a una inflación elevada puede tener mucho tiempo para estudiarlo”.

Para leer el análisis en toda su extensión: economist.com

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