Tendremos un Parlatino vigilante del gobierno

Julio César Pineda, “el de la televisión”, embajador, analista internacional, profesor universitario, recrea el Cisne Negro de Nassim Nicholas Taleb en la realidad política venezolana.

por Julio César Pineda  Un libro de obligatoria lectura es «El Cisne Negro» de Nassim Nicholas Taleb, trata del impacto de lo altamente improbable con consecuencias importantes en el mundo de lo imprevisible. El escritor plantea cómo muchas personas se engañan al creer que saben más de lo que realmente saben y cómo creyendo dominar la realidad y manejar a los hombres, olvidan situaciones y acontecimientos que los sorprenden en el increíble mundo de los cisnes negros, porque lo imprevisible no lo pueden encajar en un modelo perfecto, son sucesos que parecen improbables pero sus consecuencias son importantes.

Para el comunismo mundial fue un cisne negro la Perestroika y el Glasnost de Gorbachov con la caída de ese sistema político, económico y militar, con la dictadura del partido único y el control de los medios de comunicación. Pudiera ser un cisne negro la reciente declaración de Fidel Castro, aunque desmentida posteriormente por la presión nacional e internacional del fracaso del modelo comunista en su país, como también la condena a la política contra los judíos del presidente de Irán, Ahmadineyad, y su negación del Holocausto. Como en la Unión Soviética después de la caída del Muro de Berlín a pesar de la propaganda del partido de que habían llegado al socialismo y se hallaban cerca del verdadero comunismo, el régimen soviético estaba en crisis política y económica, así está la Cuba comunista y será indetenible su marcha hacia su democracia y desarrollo. Venezuela nunca irá en esa misma dirección.

Con las elecciones el 26 de septiembre tanto para la Asamblea Nacional como para el Parlamento Latinoamericano, el presidente Chávez no ha podido identificar lo que va a suceder, porque solo se explica el fenómeno cuando ya ha sucedido, él pretende interpretar las cosas que cree son así y no como la realidad las presenta. No reconoce las oportunidades, simplifica y categoriza sin imaginar el cisne negro, que como en el libro de Nassim Taleb, siempre transforma sorpresivamente la dialéctica del mundo.

Tendremos una Asamblea Nacional plural y equilibrada, un Parlamento Latinoamericano vigilante del gobierno en función de la democracia y el crecimiento económico con especial énfasis en los derechos humanos y la ecología.

Hace unos días el presidente Chávez presentó su candidatura para las elecciones del 2012, una excepción en la alternabilidad de las democracias del mundo donde las constituciones no aceptan más de dos mandatos presidenciales, como lo han rechazado presidentes exitosos como Lula da Silva, Oscar Arias y Michelle Bachelet.

Hemos visitado todo el país y hemos observado la necesidad del cambio tanto en la política nacional como internacional de este Gobierno, en nuestro caso hemos puesto el acento en el tema ecológico. Somos la mayoría para frenar el desastre y el despilfarro, para utilizar mejor los recursos del petróleo, para combatir la violencia y la inseguridad, para dignificar nuestra diplomacia y nuestra imagen en el exterior. Cuando se nos ha preguntado por la alternativa presidencial para el 2012 a raíz de las aspiraciones continuistas del jefe de Estado hemos respondido con una alternativa en la línea del cisne negro, presentar como contrafigura la candidatura presidencial de una mujer de las muchas capaces, honestas y trabajadoras. Después de tantos años de gobierno militarista, agresivo, autoritario, sembrador de odios y divisiones, la presencia de una mujer con sensibilidad, que encarne el sentimiento de reconciliación, construcción y unidad, puede ser la solución para iniciar la sexta república y dejar este pasado desastroso. En sus tiempos Golda Meyer en los peores momentos de la guerra humanizó el conflicto en el Medio Oriente, Benazir Bhutto fue una excelente primer ministro en el Pakistán musulmán, Margaret Thatcher enfrentó con energía la crisis económica en Gran Bretaña, Indira Gandhi, la hija de Nehru, dirigió su partido y el gobierno en la mayor democracia con una política reformista y de neutralidad internacional, llegando a ser presidenta del Movimiento de los Países No Alineados en 1983. En América Latina, Violeta Chamorro frenó el espíritu dictatorial y continuista del sandinismo; Laura Chinchilla sucedió al Premio Nobel en Costa Rica. Es tiempo para esta opción en Venezuela.

Previo al descubrimiento de Australia, el mundo estaba convencido que todos los cisnes eran blancos, el primer encuentro allí de un cisne negro fue una sorpresa y un cambio en la percepción de esa realidad, con el tremendo impacto que produjo fuera de las expectativas normales con la necesaria predictibilidad retrospectiva.

jcpineda01@gmail.com, @jcesarpineda

http://www.youtube.com/watch?v=xB883N4Nqfw

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