Un concepto inspirado en la simple pregunta de cómo lograr que más personas manejen bicicletas hizo posible la creación de un dispositivo capaz de transformar cualquier bicicleta en un vehículo de transporte eléctrico-híbrido y al mismo tiempo inteligente.
Se trata de una rueda llamada “Copenhagen Wheel” en honor de la ciudad que otorgó los fondos para desarrollar el proyecto, que se instala como si fuera el núcleo de la llanta delantera que está provista de una computadora, baterías y sensores.
De esta manera monitorea qué tan fuerte pedalea el ciclista y activa un motor abordo cuando necesita ayuda.
El dispositivo se creó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y uno de sus creadores señala que es como viajar con compañía haciendo el viaje más fácil.
“La combinación de la energía del ciclista y el poder del dispositivo logran un nivel promedio como si la bicicleta está siendo montada por un atleta del Tour de Francia”, dijo Assaf Biderman, uno de los creadores.
El aparato ha sido bien recibido y los 1.000 primeros artefactos se pusieron a la venta bajo previa orden a través de la página web Superpedestrian a principios de diciembre.