Son INÚTILES

Por Eduardo Martínez

El ambiente que se percibe en Venezuela es similar al que se percibía en el 2015, cuando la oposición obtuvo dos tercios de los diputados. Desde meses antes de los comicios, en toda la geografía nacional y en todas las regiones del país, los venezolanos decían lo mismo: “ya basta”.

Los resultados confirmaron esa percepción. Sin embargo, diversas circunstancias abortaron la esperanzas del cambio en el rumbo que llevaba el país. Por el contrario, se profundizaron las condiciones que habían producido la crisis.

Después de 8 años, y con 7 millones y medio de venezolanos que se lanzaron al exilio, la crisis es más profunda y la paciencia más pequeña. “No aguantamos más”, es el clamor popular.

Es así como de nuevo los venezolanos apuestan por una salida civilista y democrática: el voto. Aspiración que ha venido a llenar la convocatoria a Primaria, puesta en marcha por la oposición para elegir su candidato presidencial.

El pasado sábado concluyó la inscripción de los pre candidatos. Primera etapa del proceso. Lo que concluirá el próximo 22 de octubre, cuando los venezolanos están llamados a ejercer su derecho al voto.

Las señales deben ser oídas

La oposición, y también el chavismo, debe atender las señales que la situación emite cada día y desde todos lugares de la Nación, hasta de los más apartados.

No es una exageración el que estamos ante un régimen “inútil”.

No ha servido para preservar la Patria. Ni para mantener el nivel de vida que teníamos hasta finales de 1998. Y mucho menos para preservar las fronteras territoriales, y ni que se diga para mantener que Venezuela sea de los venezolanos.

Entre la preocupación y la vergüenza

Si para los opositores ha sido una preocupación la invasión de fuerzas extranjeras -sin disparar un solo tiro- así como la entrega gratuita de nuestros recursos naturales, para el militante chavista ha sido una “vergüenza” que sus líderes sean responsables de esta traición.

Esas son señales que deben oír y atender los venezolanos, sobre todo quienes aspiren a dirigir los destinos del país.

No solo por haberse violentado el orgullo nacional, sino porque las consecuencias de estas entregas son la pobreza, el hambre y la miseria generalizada que caracteriza a la Venezuela del Siglo XXI.

Si queremos establecer un calificativo, para perfilar la característica principal del régimen, solo nos basta una palabra: “INÚTILES”.

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@ermartinezd

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