Por Eduardo Martínez
La estabilidad no se debe a la existencia de un gobierno fuerte que mantiene tranquilas las calles. No es un problema de orden, ni de dominación. La estabilidad y tranquilidad de un país obedece a la existencia de separación de poderes, en lo constitución y legal, y a la existencia de una “oposición” que actúa como contrapeso al gobierno, en forma autónoma sin tutelajes.
En ese “tira y encoje” entre el gobierno y la oposición, se genera lo que en la física se denomina el “equilibrio” de fuerzas.
También, la física nos habla de “momentum” de fuerzas, lo que nos describe el movimiento o impulso de desarrollo que signa la evolución política de las sociedades.
No es un misterio lo que ocurre cuando no hay gobierno o no hay oposición en un país, o lo que es peor: no hay ninguno de los dos. Tenemos el ejemplo de tres países que alcanzaron la anarquía y el caos en tiempos recientes, como desarrollo de situaciones de inexistencia de una democracia.
Los ejemplos están en nuestra memoria reciente: Irak, Libia y Siria. En ninguno de los tres países se gobernaba -primero- en términos democráticos. No se permitía una oposición autónoma e independiente de los gobiernos. Tampoco se garantizaban los derechos fundamentales a sus habitantes.
En los tres casos, productos de la injerencia internacional dio al traste a los gobiernos- de naturaleza autocrática- y no hubo una oposición que pudiera asumir un nuevo gobierno. Eso no permitió que se generara una transición política, que hubiera sido el “momentum”
Y si a eso agregamos el fundamentalismo religioso, característico de esa parte del Mundo, tenemos lo que se presenta hoy en día: regiones inestables, en permanentes guerras y escaramuzas civiles, transformándose en focos permanente de perturbación que atentan contra la paz de los países y sus vecinos.
Hoy en día, Irak, Libia y Siria son países inestables, con gobiernos que solo controlan una parte de la geografía y, en consecuencia, también una parte de su población.
Es la oposición la que da estabilidad a un país. Pero bajo ninguna circunstancia, no puede ser una oposición tutelada desde el gobierno.
@ermartinezd