Si alguien le trata de conquistar citando a Simón Bolívar: recuerde que murió y salga corriendo

Por Eduardo Martínez

A pesar que Simón Bolívar -el Libertador- murió tal día como hoy (17 de diciembre), es bueno recordar que eso ocurrió hace 190 años. Mucho tiempo para darse cuenta, cuantas cosas han sucedido, y como ha cambiado la vida de los humanos -incluyendo a los venezolanos- desde entonces.

Cuando Bolívar dejó este mundo en Santa Marta en 1830, todavía no existía la red eléctrica ni el telégrafo. Por lo tanto la muerte del Libertador no pudo ser informada por el envío de un telegrama, y habría que esperar hasta 1882 para que Tomás Alva Edison comenzara a iluminar una ciudad.

Tampoco fue posible oír en la radio la noticia, habría que esperar hasta 1906.

En cuanto al ferrocarril, solo hay que recordar que el primer servicio de transporte al público comenzó a operar en el continente americano ese año de 1830, entre Baltimore y Ohio en Estados Unidos.

En América del Sur, el primer servicio de ferrocarril fue inaugurado en 1851 en la ruta Lima al Puerto de El Callao, en Perú.

En cuando a los vehículos automotores, a gasolina, estos serían patentados en Alemania en 1886 por los hermanos Benz. Y el primer vuelo comercial de pasajeros se realizó en 1919 de Londres a París.

Menciono estos primeros desarrollos tecnológicos, que abrieron paso al Siglo XX -el siglo de la modernida- con el fin de entender la dimensión de la gesta de Bolívar cuando nada de esas facilidades tecnológicas existían. Tiempo en el cual  él desarrolló sus luchas por América y diera la independencia a 5 países.

En el Siglo XX se dispararían los descubrimientos y las invenciones, que darían un vuelco impensado a la humanidad: la refrigeración, el ascensor, la cocina doméstica, el horno de microondas, vacunas, trasplantes, vuelos al espacio exterior, desarrollo de la energía nuclear, el cine, el radar, la TV, internet, las computadoras, la física de estado sólido, nuevos materiales, y tantas otros que sería imposible y muy extenso de enumerar en esta nota.

Sin embargo, a pesar de haber transcurrido 190 años, el tiempo parece haberse detenido para todos aquellos que exprimen de su memoria el caletre de los discursos, las proclamas y los escritos de Simón Bolívar. Esto con el fin de apuntalar sus propuestas y sus ideas.

La dinámica, o modus operandi, es muy simple. Parte del razonamiento muy pueril que “a quién se le va a ocurrir rebatir el pensamiento del Libertador”. Dando así por sentando que son sacro santas las palabras dichas hace casi dos siglos por el Padre de la Patria. Quién lo haga es un loco o un apátrida, eso ha sido en más de una ocasión, la argumentación empleada.

La estrategia de utilizar el pensamiento de Bolívar no tiene nada que ver con el honor que se le debe rendir. Al contrario, logra banalizar en la controversia política de rasgos demagógicos, las propuestas de personajes que incursionan en la política diaria y cuya importancia radica -no en la validez de la propuesta- sino que se apoyan en lo que habría dicho Bolívar.

Si revisamos la historia desde 1830 hasta nuestros días, encontraremos como se han reiteradamente violentando los derechos fundamentales de los venezolanos. Personajes de poco pelo que se han dado a la tarea de utilizar el ideario bolivariano para convertirse en caudillos autocráticos para subyugar a un pueblo.

Es así, que cuando oiga que le sazonan una propuesta, o le pidan el voto en un discurso con las palabras de Bolívar, salga corriendo antes de que sea tarde. Porque ya tenemos bastante de eso.

Editor@eastwebside.com

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