Román Duque Corredor: Llámese como se llame el indulto  

Spread the love

Por Román J. Duque Corredor

El hecho es quienes nunca debieron ser detenidos o amenazados con su aprehensión, fueron excarcelados o liberados.

De modo que el problema no es jurídico sino político. Hoy día en el proceso penal se contempla el indulto pendiente el juicio.

No nos detengamos en discusiones académicas.

Con esas medidas políticas el gobierno de Maduro pretende encubrir las detenciones arbitrarias, las incomunicaciones, las torturas y malos tratos y desapariciones de quienes fueron apresados ilegítimamente o amenazados en su integridad personal.

Y si bien celebramos la libertad de quienes fueron liberados, ello no exonera la responsabilidad del gobierno por la arbitrariedad y  la violación grave de derechos humanos, y por el atentado contra la inmunidad parlamentaria, y por el destierro de quienes han sufrido estos desmanes o están amenazados  con ser detenidos.

La responsabilidad por las violaciones graves de derechos humanos no prescribe.

La libertad es un bien que no tiene precio, y disfrutarla cuando se ha perdido es un regocijo, por lo que celebramos que estén fuera de las mazmorras quienes fueron detenidos ilegítima y arbitrariamente con violación de su integridad personal, y de su inmunidad parlamentaria, como lo han reconocido la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU y  organismos internacionales, pero debemos estar conscientes que bajo el presente régimen la libertad esta limitada y condicional por la política de persecución y de intimidación del presente régimen.

La liberación de los presos políticos o el regreso al país de los exiliados por el sobreseimiento de los enjuiciamientos en su contra, no exonera al gobierno por las torturas, incomunicaciones, maltratos y humillaciones que sufrieron.

Creo, por otra parte, que si no decimos que celebramos la libertad de quienes el gobierno tenía presos o bajo amenaza de su reclusión y alegrarnos por ello, es no tener en cuenta la dignidad de las víctimas y de sus familias.

Tampoco podemos renunciar a continuar denunciando la reclusión de más de 300 presos por motivos políticos y seguir reclamando por su libertad. Y la detención domiciliaria de otra gran cantidad de perseguidos políticos.

No podemos olvidar los policías metropolitanos condenados injustamente, los militares y civiles recluidos en Ramo Verde, los desaparecidos por la DGCIM y el SEBIN. Los casos de la jueza Affiuni o del General Baduel, o del concejal Ablan, o de las ejecuciones , no pueden ser olvidados, ni redimidos.

Bienvenidos compatriotas liberados a la libertad para continuar luchando por la libertad de todos los presos y perseguidos políticos.

Deja un comentario