“Mi línea de acción será el mantenimiento de caminos abiertos para que todos los sectores de opinión, sea cual sea su naturaleza, participen sin marginación o discriminación tanto en la planificación como en la ejecución de los planes. Los problemas de la educación son de todos, y a todos los venezolanos del presente corresponde solucionarlos, sobre todo si pensamos que éstos van a reflejarse en el futuro.”
Enrique Pérez Olivares
Por Ramón Guillermo Aveledo
El Presidente Rafael Caldera designó Ministro de Educación a Enrique Pérez Olivares, abogado de treinta y nueve años de edad, profesor de Derecho Administrativo y Derecho Mercantil en la Universidad Central donde se graduó antes de hacer postgrados en Italia y ejercía como Decano de la Facultad cuando fue llamado al gabinete. Sustituía el joven ministro a Héctor Hernández Carabaño a quien rinde homenaje en su primera Memoria y Cuenta ante el Congreso en marzo de 1972 y no duda en calificar de “ilustre antecesor” en la última, cuando ya concluye el quinquenio.
Hernández Carabaño (1921-2013) es, en efecto, una figura muy distinguida y respetada del siglo XX venezolano por su trayectoria en las actividades universitaria, pública y privada. Ingeniero Agrónomo y académico de la Ingeniería y el Habitat, profesor universitario, secretario de la UCV, Ministro de Agricultura y Cría en la transición a la democracia en 1958, Presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, Ministro de Educación y luego de Fomento en el primer gobierno de Caldera, embajador en la FAO con Luis Herrera Campíns. El Presidente Caldera ponderó su “coraje, firmeza, amplitud, cordialidad, disposición a tratar a todos con el afecto y respeto que se merecen” [3] Paradigmática fue su fidelidad al programa de gobierno presentado al país en la campaña electoral y al IV Plan de la Nación, guías de cada paso suyo al frente del despacho.
Algunos datos contextuales
El cuadro político y social de un gobierno sin mayoría parlamentaria que era el primero democráticamente alcanzado por un partido desde la oposición, revestía cierta complejidad. La política de pacificación, así como había significado apertura hacia la reconciliación y la incorporación al sistema democrático de sectores que se habían separado de él al optar por la lucha armada en los tempranos años sesenta, tenía las secuelas de discusiones y desmembramientos en la izquierda derrotada en su aventura violentista. La mayoría había decidido el camino de la paz democrática, pero otros se resistían a cambiar. En 1966 el PCV vive la separación del Partido de la Revolución Venezolana (PRV) que en los setentas tuvo una fachada legal en Ruptura. Tras la legalización del PCV en 1969, siguió el debate interno entre la dirección ortodoxa y quienes fundarían el MAS en enero de 1971 y después, previo a las elecciones de 1973, con otros que fundarían Vanguardia Comunista. En el seno del MIR, la otra gran organización política participante en la lucha armada del FLN-FALN también persiste el debate que generará sucesivas descomposiciones, primero los que se incorporaron a la lucha democrática en el PRIN desde 1968, Bandera Roja fundado en 1970, Organización de Revolucionarios (OR) cuyo brazo legal será la Liga Socialista y la contienda en el seno de las siglas del MIR sobrevivientes, entre el MIR-Américo que mutó en Nueva Alternativa y el MIR-Moleiro que se fusionará con el MAS.
Las universidades eran escenario importantísimo para la lucha y la acción política de la izquierda, así como vivero de su creación intelectual así que, predeciblemente, serían también teatro de sus contradicciones. Influencias como el Mayo Francés de 1968 y el pensamiento del filósofo y sociólogo alemán radicado en Estados Unidos Herbert Marcuse, cuya teoría crítica importaron a Venezuela profesores universitarios, inspiraría la llamada “renovación académica” con impacto especialmente significativo en las universidades Central (UCV) y del Zulia (LUZ). El malestar universitario contagió a otras universidades nacionales autónomas como la de Los Andes (ULA) donde la Juventud del MIR era primera fuerza y Carabobo (UC).
En el mismo espíritu, sin rostro, en Caracas empezaron a aparecer graffitti del “Poder Joven” y se multiplicaron las protestas de una Federación de Estudiantes de Educación Media carente de representatividad formal[4] dirigida por militantes de la JC (luego J-MAS) con consignas especialmente agresivas contra el Ministro de Educación.
En la Ciudad Universitaria de Caracas (UCV) y en las residencias estudiantiles de la ULA seguían reductos de la fracasada lucha armada. En octubre de 1969, mediante la operación militar-policial denominada “Canguro”, el gobierno inició una intervención de la UCV que continuó en la reforma a la Ley de Universidades, la designación de autoridades universitarias provisionales y la continuación de conflictos.
Así estaban las cosas cuando el Presidente Caldera cambia al despacho de Fomento a Hernández Carabaño, a quien lógicamente quería conservar en el gobierno, y designa en Educación a Enrique Pérez Olivares. A él, Decano de Derecho hasta entonces, le tocará lidiar con ese comprometido cuadro en las universidades para recuperar la convivencia en esas casas de estudio a las que el Presidente se sentía tan ligado y llevar adelante el programa de reforma educacional profunda con el que el gobierno de Caldera estaba comprometido. De una y otra tarea tareas salió airoso.
Un ministro cercano
Cuando llegué a Caracas a estudiar Derecho, desde hacía algunos meses el Decano de la Facultad era Pérez Olivares quien había sido electo para sustituir a Gustavo Planchart Manrique. No lo conocía. Sabía que compartíamos militancia socialcristiana. Como en seguida me comprometí en la dirigencia estudiantil, tendría que verme (y vérmelas) con el Decano y encontré un hombre joven, que escuchaba mucho y atentamente, respetuoso de nuestras opiniones estuviera o no de acuerdo con ellas y con el mismo respeto, dispuesto a aconsejar sin pretender imponerse y menos manipular.
El destino nos seguiría uniendo, mucho antes de reencontrarnos en el gobierno de Luis Herrera Campíns, en el IFEDEC y en la vida partidista, la misma crisis universitaria que incidiría en su nombramiento ministerial haría que en la dirección nacional de la JRC encabezada por Julio César Moreno me pasaran de la secretaría de Formación a la de Universidades. Entonces tendría que reunirme con Pérez Olivares y cada uno en su papel y en su nivel[5], trabajar con él. Ensanchadas y profundizadas sus responsabilidades, seguía siendo el mismo profesor. Un hombre de la universidad, respetado por respetable y por respetuoso, un intelectual de mente ordenada y disciplina de trabajo que te citaba al amanecer en el despacho de la esquina de El Conde o tarde en la noche en “Marta”, su casa de Prados del Este que sin el menor gesto “simpaticón” sabía ser cercano, con las ideas bien puestas y sin embargo tolerante, abierto al argumento y dispuesto a comprender.
Esa personalidad compleja, tan multidimensional como coherente le ganó buenas relaciones en los sectores más diversos, de la izquierda al conservadurismo, del empresariado al sindicalismo, de los creyentes a los no creyentes. Allí reside buena parte del secreto del éxito de su gestión al frente del Ministerio de Educación en tiempos muy exigentes. Una labor, por cierto, con la que nunca se sintió conforme.
Labor en el ministerio
- Humanismo integral: El Sentido ético político de una gestión.
Para los socialcristianos que por primera vez recibían el mandato de encabezar el gobierno, aquella era una responsabilidad para la que se habían preparado a conciencia. La victoria electoral estrecha en una contienda con cuatro opciones presidenciales fuertes, no disminuyó la esperanza generada por la promesa de “El Cambio”. Los nuevos equipos asumieron su tarea con entusiasmo.
El Programa de Gobierno de Caldera fue, por primera y única vez hasta ahora, noticia y controversia en la campaña electoral. Venevisión transmitió un debate entre Arístides Calvani, coordinador del Programa y el abogado Ramón Díaz, cuyo bufete por cierto asistía jurídicamente al canal.
El los trabajos preparatorios, arduos y extensos, se realizaron seminarios, foros, ciclos de conferencias en distintas ciudades del país, bajo la denominación de Programa Extraordinario (PEX), dirigido por el mismo Calvani, Lorenzo Fernández y Enrique Pérez Olivares y un cuerpo multidisciplinario de profesionales, militantes de partido e independientes, coordinado por la Secretaría Nacional de Asesoría Técnica a cargo de Luis Enrique Oberto.
El Programa comenzaba con definiciones doctrinarias: El Hombre[6] como centro y meta del orden social. La sociedad es para el hombre y no el hombre para la sociedad. El desarrollo, por integral, debe ser para todo el hombre y para todos los hombres.
¿Cuál es “La Tarea Fundamental de la Sociedad” y cómo se realiza?
El pueblo venezolano sabe que la tarea fundamental de la sociedad de lograr las condiciones concretas que permitan a todo hombre y a todos los hombres el mayor grado de perfección posible no se realiza sino en la medida en que cada hombre asuma su responsabilidad concreta.[7]
Progresar en la realización de esa tarea requiere de personas que puedan conocer el mundo que las rodea, comprender su papel en la tarea común y participar con los demás.
La meta es “La Sociedad por Hacer”: La sociedad que queremos debe ser una sociedad realmente democrática, solidaria, pluralista y puesta al servicio de todo el hombre y de todos los hombres.[8]
En el Plano educativo, esa visión se concreta en el objetivo general de modernizar progresivamente la educación para formar un venezolano capaz de enfrentar y resolver los problemas planteados por la realidad, con objetivos específicos de política educativa:
- Objetivos educacionales.
La educación es un proceso continuo de perfeccionamiento de la persona, cuyas finalidades básicas consisten en ayudar a los hombres a desarrollar sus potencialidades y su vocación.
- En orden a conducir su existencia de acuerdo con los valores y las normas que garantizan la convivencia y a buscar lo mejor dentro de la paz social;
- En orden a dotarlos para que promuevan la transformación del medio que habitan:
- Inculcar el respeto para conservar y promover la vida en sus distintas manifestaciones;
- Formar una estructura mental disciplinada, coherente, y creadora, capaz de realizar un trabajo eficiente y útil, dentro de la comunidad a la cual pertenezca; y de asimilar orgánicamente los contenidos de la ciencia y de la cultura;
- Facilitar la adaptación del hombre a las nuevas situaciones que vaya creando el progreso de la ciencia;
- Infundir la alegría y el gusto de aprender, investigar y crear como hábitos permanentes;
- Motivar y Cultivar la capacidad y el gusto para apreciar, histórica y especulativamente, los valores estéticos expresados en la naturaleza y en el arte; y
- Capacitar y cultivar el gusto por la sana recreación y el uso del tiempo libre, e instrumentar su integral aprovechamiento.
- No obstante, que las finalidades de la educación son por naturaleza universales, la educación debe crear y fortalecer el espíritu de venezolanidad y de americanismo, en el entendido de que todo ello no significa atención exclusiva a lo propio, sino principio para el despegue dinámico, en la búsqueda de aquellas fuerzas capaces de establecer correlaciones con lo universal.[9]
En el Programa están las líneas maestras para la progresiva universalización del Pre-escolar, la reforma de la enseñanza primaria y media hacia un nuevo “mínimo educativo nacional” hacia los nueve años de básica, la reforma de la educación técnica a la que se considera prioritaria con énfasis tan cualitativo como cuantitativo, pues se reconoce su importante expansión pero se advierte que sus egresados no están siendo recibidos en el mercado de trabajo, la intención de una educación superior que responda a las necesidades nacionales con estudios superiores de niveles diferenciados y nuevos institutos de acuerdo a los requerimientos regionales.
Una modernización del sistema educativo que no sea calco de otros, aunque estudie y aproveche las experiencias ajenas, pero que tenga presentes nuestros factores antropológicos, sociales, culturales, geográficos y económicos. Y utilización de la televisión y la radio con fines educativos.
Con relación al docente, revisar criterios de ingreso, condiciones adecuadas para la eficacia de su labor, criterios de promoción, estabilidad, seguridad social, remuneración equiparable a la de otros profesionales equivalentes, estímulos, compensación por zonas de trabajo y escala.
En 1971 se dicta el IV Plan de la Nación con sus líneas estratégicas para el desarrollo. En educación hay que seguir creciendo como se hizo entre los años 1960 y 1969, optimizando su rendimiento cualitativo. Se aspira al crecimiento interanual del 5.7%. Se plantea una reforma cualitativa de todo el sistema educativo y se encarga al INCE[10] y a la Dirección de Educación de Adultos del ME, de la estructuración de un Para-sistema para atender las oportunidades de formación de los adultos. Así como la creación de un Servicio de Oportunidades Educativas con préstamos, además de las becas, para proseguir estudios después del nivel medio, de modo de disminuir las dificultades económicas confrontadas por los estudiantes.
En cada Memoria y Cuenta, con pedagógicas paciencia e insistencia, el ministro Pérez Olivares recuerda los compromisos de la promesa programática y su relación con la gestión que va realizando.
Destaco, en la correspondiente a 1971, la referencia a la sociedad por hacer,
Esta sociedad la entendemos, de manera general como una comunidad democrática y participante, con el hombre como autor y sujeto de transformaciones, y en la cual cada persona encuentra las oportunidades necesarias para su liberación y personalización creciente”
Más que introducción de nuevas técnicas o sustitución de aspectos procedimentales favorables en el proceso enseñanza-aprendizaje pero que no tocan la cuestión medular que son los fines de la educación como “procura de la paz social, bien común por excelencia y base para una alternativa de desarrollo autónomo”. Desarrollo que no es copia ni mero crecimiento económico porque “Nuestro reto no es llegar a ser como otros, nuestro reto es llegar a ser como debemos ser nosotros”.
Y en la correspondiente a 1973, donde da cuenta del legado educativo del gobierno que finaliza, enfatiza con solidez doctrinal en el interés nacional de la democratización y la renovación de la educación que guiaron a su antecesor Hernández Carabaño y a él, bajo la conducción del Presidente Caldera. De acuerdo a lo pautado en el IV Plan de la Nación, atender la demanda de oportunidades escolares y más adentro, la transformación del hombre y la sociedad.
Al insistir en los fundamentos doctrinarios de la política educativa, reitera el humanismo como fin y meta y la persona como medida para valorar los procesos económicos y políticos y los avances de la ciencia.
- Los grandes cambios buscados: El Sentido programático.
- El nivel Pre Escolar o Pre-Primaria ha sido en Venezuela un privilegio, pues la mayoría de los niños entra a Primer Grado sin escolaridad previa, con lo cual parten con una desigualdad que será muy difícil superar. El objetivo era nacionalizar progresivamente el Pre-escolar para abrir oportunidades a todos en todas partes. En 1972 es un programa “en Preparación y Desarrollo” Se empezó con 4.720 niños y la meta es trescientos mil, de la cual al fin del quinquenio solo había logrado cumplirse poco menos del treinta por ciento.
El esfuerzo estuvo centrado en atención pedagógica, nutrición y salud, instalaciones, alianza público-privada para alcanzar los objetivos, promoción y formación de un voluntariado y apoyo masivo con recursos de TV educativa.
- La reforma educativa emprendida por el primer gobierno socialcristiano se planteaba ir al fondo de cuestiones largamente pospuestas. El “mínimo educativo nacional” venezolano deseado era el sexto grado, desde el decreto guzmancista de 1870 cuyo centenario recién se conmemoraba. Comprender las nuevas realidades para fijar un nuevo objetivo nacional era imperativo, para lo cual había que abordar, entre otros temas, actualizar los programas vigentes desde 1944. En buena medida, sin necesariamente asumir la tesis del Estado Docente, en gesto de amplitud y señal a una oposición que da escasa tregua, el ministro reconoce que la reforma educativa de 1969 era un intento de realizar los objetivos trazados por el magisterio venezolano, los principios de la Escuela Unificada, aprobados en la XII Convención Nacional de la Federación Venezolana de Maestros (FVM) reunida en Mérida en 1947.[11] [12]
No se improvisa. Hay un programa y un plan, pero se realizan nuevos estudios e investigaciones, unos más generales y otros más específicos para abordar problemas prácticos concretos como el nivel de los estudiantes en matemáticas y en lenguaje, preocupantemente bajo. En el proceso se colabora con el Banco del Libro, el INCE, el Instituto Pedagógico de Caracas, los Centros Regionales de Educación de Adultos, la Universidad Simón Bolíivar y la Escuela de Psicología de la UCV. En la Memoria y Cuenta de 1971 se informa de la reflexión crítica de un seminario La educación es “memorística, intelectualista e informativa” y el sistema educativo “incoherente, inflexible, indiferenciado, selectivo y carente de diversificación”. Se crea el Banco de Datos Educacionales. Se coordina con otros organismos públicos.
Como alternativa se plantea un modelo en el que el educando es un sujeto dinámico al que el sistema educativo debe ofrecer canales y contenidos para organizar y estimular constructivamente este dinamismo. Con una organización caracterizada en la verticalidad porque ningún nivel es límite y en la horizontalidad porque puede rectificarse. Flexible porque la promoción es por conocimiento y madurez, así como diferenciada y especializada. Y en cuanto a la funcionalidad, sus áreas de formación son científica, humanística, social y cívica, moral, estética, física y de salud para un sujeto al que la enseñanza enfoca como productor y como consumidor.
La reforma se propone un “mínimo educativo nacional” de nueve años de Educación Básica y se crea el Ciclo Básico Común, sin que pueda consagrarse en la Ley de Educación cuya reforma no logró consenso. En este CBC se implantan programas actualizados y además, áreas de exploración industrial, agropecuaria, comercial, estética y del hogar con sus respectivos programas. La implantación a nivel nacional avanza entre 1969 y 1972.
Hoy luce bastante obvio, pero no fue nada fácil. Se nadaba contra la corriente de consignas que se hacen lugares comunes e incluso mitos. No es una “primarización de la educación media”, se trata de una educación básica de nueve años que sustituye a conformarse con seis. Tampoco se ha “eliminado la educación técnica”, cuestionada por las nuevas exigencias de la realidad, se la ha modernizado por la diversificación y especialización en un desarrollo sin techo que puede continuar en los nuevos colegios universitarios e institutos universitarios de tecnología.
En este aspecto concreto pone la lupa otra ponencia de esta jornada, a cargo de la profesora Migdalia Lezama.
La Misión de la UNESCO que visitó Venezuela en 1971 la consideró “La reforma más importante de la estructura educativa, y su excelencia es tan obvia que no hay por qué insistir aquí…”
La línea doctrinaria del ministro y del gobierno se hace patente en la Memoria de 1971:
“La tarea de perfeccionar la obra humana exige que el joven sea artífice de su propio aprendizaje, porque la obra de lograr la propia perfección y plenitud es labor que nadie puede llevar a cabo en lugar de otro”
Reformados los programas de primero a sexto grado, el Decreto 120 crea el Ciclo Básico Común de tres años (séptimo, octavo y noveno grados) para completar la Educación Básica de nueve años “enriqueciendo su horizonte cultural y oportunidades de exploración vocacional”.
Ya en la Memoria de 1972 se da cuenta de la apertura de 1.451 secciones del CBC para 57. 816 alumnos. Y se reciben los informes de investigaciones en cuanto a Diversificación y democratización de la Enseñanza Media, Remuneración de los Docentes de Primaria, Relación Gasto-Rendimiento Escolar, Variables socioeconómicas- rendimiento escolar en Primaria, Análisis parciales de test de inteligencia Kuhlmann-Anderson, Análisis de Composición. La implantación de los nuevos programas de Primaria y CBC amerita un seguimiento que se efectúa.
Establecer el nuevo Ciclo Diversificado fue un reto asumido desde el principio. Diversificado en:
- Secundaria General con especialidades en Ciencias y Humanidades, en ésta, sin eliminar el Francés del pensum se agrega el idioma Inglés.
- Técnica General con orientación profesional y formación profesional básica en diversas ramas: Agropecuaria, Comercial y de Servicios, Administración Pública, Asistencial. Distribuida por regiones según la vocación económico-social de cada una. En formación profesional se pasa de 26 planteles en el año lectivo 1968-69 a 42 en el 1972-73.
- Normal, con formación para Pre-escolar y Primaria.
Se busca superar la visión unitaria cuyo paradigma es el doctorado, mediante la formación en habilidades prácticas con un sistema flexible articulado en subniveles.
Se estimula la participación de gremios, asociaciones, clubes, centros culturales en las actividades de las novedosas áreas de exploración. Se promueven concursos, festivales, campañas, giras estudiantiles y exposiciones a niveles regionales y nacional, en las áreas de Creatividad, Educación Física, Anti Drogas y Recursos Naturales Renovables.
- En Educación Superior se busca adaptarla a la estrategia nacional de democratizar, diversificar y atender a las demandas regionales, sin ignorar los desafíos de lograr la cooperación y superar el “feudalismo”, en los cuales estima el ministro que “se progresa”. Para 1972 se pasa de once centros de estudios superiores, cinco de ellos en Caracas (la Universidad Simón Bolívar había sido abierta por el Presidente Caldera en 1970) a veinticinco, más del doble. De los quince nuevos, nueve son públicos de los cuales seis ubicados en las regiones y tres en la capital. Los otros seis son privados, uno de ellos la Universidad Metropolitana, autorizada por el CNU en octubre de 1970. Se crean nuevos institutos pedagógicos y politécnicos. Para carreras cortas de técnico superior, técnicos asimilables a ingenieros de producción y docentes, se crean los colegios universitarios y los institutos universitarios de tecnología, entre los primeros de estos los colegios universitarios de Caracas, Carúpano y Francisco de Miranda. Los egresados de estas instituciones pueden proseguir estudios en las universidades. Para 1973 se concluye el proceso de creación de la Universidad Simón Rodríguez, cuya apertura es en enero de 1974, finalizando el gobierno y la gestión de EPO.
- Desde el principio, en Educación de Adultos, comprendiendo las necesidades del público objetivo, el propósito fue procurar su flexibilidad. En ese espíritu se dictaron las resoluciones número 45 y 165 y su implementación en programas y planes de estudio que al final pudo presentar un panorama de “nuevas perspectivas” basadas en la Andragogía, la rama de la ciencia pedagógica de la educación de adultos, por naturaleza independientes y que por lo mismo quieren dirigir su propio aprendizaje. Se adelantó una reforma integral de la educación de adultos en nuestro país.
La resolución 165 se basa en la auto-responsabilidad y la auto realización, para avanzar al ritmo que dicten sus capacidades y de acuerdo a sus necesidades e intereses y el docente, más que expositor, es un consejero y guía. Una alternativa innovadora de liceo abierto, exitosa en los años 70s y 80s del siglo XX.
Al efecto se crearon los Centros de Recursos y Asistencia Técnica (CRAT) en las regiones.
- La desigualdad campo-ciudad es una cuestión de profundas implicaciones sociales imposible de ignorar. La creciente urbanización, las dificultades de comunicación y la asimetría en los servicios básicos disponibles para la población campesina ven profundizada la inequidad cuando la educación que se ofrece es menor en oportunidades y calidad. La gestión se interesó en la Educación Rural, primero estudiando su situación real con un enfoque amplio con el Ministerio de Agricultura y Cría, el INCE, el Instituto Agrario Nacional (IAN), el Instituto Venezolano de Acción Comunitaria (IVAC) para una cooperación inter-institucional en programas que comenzaron a aplicarse, quiso una renovación de la educación en el campo y buscó asistencia técnica en la FAO y la OIT[13]. Y entre los proyectos que se dejaron listos para el gobierno siguiente está un Plan de Desarrollo del Sector Rural.
- El “venezolano crítico y participante responsable” a que se aspiraba, debía ser un venezolano lector. En la Memoria y Cuenta de 1972 el ministro Pérez Olivares dedica atención relevante a la necesidad de una Política Nacional de Lectura. La lectura es “clave” y debe ser parte de la educación permanente, porque ha de tener un “papel fundamental en la educación a todos los niveles”. Al efecto se propone la producción de suficiente material impreso con énfasis en los valores y las necesidades, la evaluación permanente de la calidad de los materiales para la población escolar y general, la investigación acerca de las destrezas lectoras de la población, la capacitación y perfeccionamiento del personal docente, el desarrollo gradual del sistema de bibliotecas escolares y la adquisición masiva de libros.
Entre su legado al dejar el ministerio y así consta en su memoria de 1973, está un Programa de Lectura a nivel nacional.
- Se multiplicó y acentuó el trabajo del Ministerio en el área de Educación Especial, iniciada en 1961 e impulsada durante el gobierno socialcristiano. Para 1972 se daba cuenta de diecisiete planteles para niños con problemas de audición y lenguaje, tres para niños con trastorno del desarrollo intelectual, dos para niños con defectos visuales y un centro de habilitación laboral. Veintisiete aulas para niños con dificultades específicas de aprendizaje y doce para niños con trastornos de desarrollo intelectual leve.
- Regionalización. La reforma educativa no puede ser meramente capitalina. Se realizaron investigaciones con organismos de los sectores público y privado responsables del desarrollo nacional y regional, así como investigaciones en el área de la demanda de recursos humanos, de las aspiraciones y expectativas de los alumnos del tercer año del Ciclo Básico y de los docentes de educación media y superior para conocer sus opiniones. Se regionaliza con la intención de descentralizar un sistema altamente centralizado, incluso se establece un sistema de pago directo. Se crean las Oficinas Regionales de Educación con las que se coordinan las actividades de ciencia, arte y deporte. Y se deja a disposición del ministerio el proyecto de un Estudio de Regionalización con demografía y demanda educativa, polos de crecimiento, vinculación entre niveles hasta postgrado, inserción en los planes de desarrollo y programas de desarrollo científico con el CONICIT.
- Aprovechar con fines educativos los novedosos recursos tecnológicos era imperativo, máxime en un tiempo en el que la televisión era parte de la vida cotidiana de las familias con elevada incidencia en la formación de la personalidad de los niños. Comenzó EPO con iniciativas de Teleducación, inicialmente para democratizar el Pre-escolar, pero luego para buscar su utilización más amplia. Con la Fundación Festival del Niño (Doña Alicia Pietri de Caldera), Educatel y Televisora Nacional (TVN 5) se produjo el espacio infantil “Sopotocientos” con valores de convivencia cívicos y nacionales. Ideado por Alba Revenga y apoyado por la Fundación Neumann, el Dividendo Voluntario para la Comunidad y la empresa petrolera Creole. Su calidad animó a las televisoras privadas a transmitirlo. Todo un éxito con amplia difusión hasta marzo de 1974.
Desde el Consejo Interamericano de Educación, Ciencia y Cultura de la OEA, entonces presidido por Pedro Contreras Pulido, viceministro venezolano de Educación, se estudió la factibilidad de un Proyecto de Teleducación a nivel latinoamericano, idea que encalló en los arrecifes regionales, principalmente por la falta de un piso político común para la integración.
- Aunque se han ido mencionando en cada rama, resumo aquí los Proyectos que en la Memoria y Cuenta correspondiente a 1973, presentada a comienzos de 1974 cuando ya hay un nuevo Presidente y un nuevo Congreso electos, dejó Pérez Olivares a su sucesor el ministro Peñalver: Sistema Constructivo para planteles con Módulo Base y núcleos para aumentar la capacidad instalada en las edificaciones. Los planteles nucleados compartirían laboratorios y talleres; Plan de Desarrollo de la Educación en el Sector Rural; Plan de Desarrollo para Zonas Marginales Fronterizas[14]; Plan de Reforma Administrativa que no se pudo adelantar por falta de respaldo en el Congreso; Programa de Lectura; Estudio de Regionalización.
- Especialmente activo fue el ministerio encabezado por Pérez Olivares y su viceministro Contreras Pulido en la Cooperación Internacional, tanto en procurarla para Venezuela como en participar en iniciativas conjuntas o bilaterales de cooperación con otros países de la región latinoamericana. Destaco la suscripción en 1970 del Convenio Andrés Bello para la Educación, la Ciencia y la Cultura en el Área Andina, en cuya preparación EPO fue partícipe y su desarrollo y aprovechamiento a lo largo del período. La visita al país del Director General de la UNESCO en 1971 sirvió para la creación del Centro de Investigaciones Tecnológicas, el Sistema de Información y Documentación y el Instituto Venezolano del Cine. La obtención con el Banco Mundial del financiamiento para catorce planteles de Ciclo Básico Común en otras tantas ciudades, ocho planteles de Ciclo Diversificado, las sedes para los nuevos institutos pedagógicos de Maracay y Maturín, el equipamiento para las sedes de los pedagógicos de Caracas y Barquisimeto y el Trasmisor de 10Kw para TV Educativa. La creación en 1973 del Centro Nacional para el Mejoramiento de la Enseñanza de la Ciencia (CENAMEC) en colaboración con el CONICIT y la UNESCO. Perfeccionamiento docente en post grados, gracias a convenios con la UNESCO, el Gobierno de Francia y la Universidad de Nova[15]
El maestro que se requiere y se quiere. Los gremios y el Congreso
Consciente de la crisis de nuestra escuela primaria, en 1972 plantea al Congreso que se han estudiado las características de nuestra educación Normal, así como analizado la experiencia de otros países. La idea del maestro “que queremos”, la define así:
- Actitud objetiva y crítica de la realidad
- Formación científica para comprender
- Conocimiento principios fundamentales de la acción educativa y capacidad operativa
- Servir con lealtad y generosidad
- Ejemplo basado en autoridad moral
- Alerta y preparado por los cambios
- Creatividad y conocimiento de los recursos para promoverla
- Sensibilidad estética
- Actividad permanente de superación
- Promotor de participación
En 1971 había informado de la implantación y avances del Decreto 355 de 1970 sobre Selección de Personal Docente, reconocido por la UNESCO como “valiosa experiencia innovadora” que en América Latina solo había adelantado Venezuela y Uruguay. Así como el Decreto 808 sobre Centros de Perfeccionamiento Docente para Personal no titulado.
En 1972 expone los progresos en cuanto a perfeccionamiento del personal docente en todos los niveles, profesionalización, formación de docentes no titulados y de supervisores. También el convenio laboral con los gremios (FVM, CPV, CPITV, SUNEPME y CLE) sobre condiciones generales de trabajo, estabilidad, protección y seguridad sociales, escalafón, licencias, fuero sindical extendido y otros aspectos.
En la Memoria y Cuenta de 1973 destaca que el maestro en su dignidad requiere medios para una existencia decorosa y sin urgencias económicas, por eso “estimulamos a los gremios docentes en su misión”, así como el fortalecimiento del IPAS-ME mediante el saneamiento administrativo y la introducción de mejoras en las prestaciones médico asistenciales y crediticias.
Con la educación Normal en el Ciclo Diversificado, la creación de nuevos institutos pedagógicos en Maracay y Maturín, además de los ya existentes en Caracas y Barquisimeto, la apertura de colegios universitarios con la carrera corta de TSU en Educación Pre-Escolar, se proponía ampliar las oportunidades de capacitación profesional para atender la demanda social y la dignificación y elevación de la profesión docente.
Por motivo de las circunstancias políticas, no obstante su insistente trabajo de diálogo, no consiguió, sin embargo, y así deja constancia en sus tres Memorias y Cuentas ante el Congreso, respaldo parlamentario o suficiente acogida en los gremios para la legislación que promoviera ordenadamente lo cambios.
“Aspectos cuantitativos”
No estamos hablando sólo de grandes ideas y proyectos ambiciosos, sino de cambios tangibles, concretos que en sus memorias el Ministro Pérez Olivares subtitulaba modestamente como “Aspectos Cuantitativos”.
La reducción de la deserción escolar y la repitencia, así como lograr mayores cotas de prosecución y rendimiento escolar neto eran preocupaciones constantes que fueron mostrando resultados.
La memoria correspondiente a 1971 recoge la información de un ejercicio que es suyo solo en poco más de cinco meses. Hace justo reconocimiento a su antecesor Hernández Carabaño, a quien antes nos hemos referido, expone logros pero se concentra en las líneas estratégicas, estudios e investigaciones, planes y proyectos en marcha o en gestación.
En los tres años de la gestión se incrementó el financiamiento a la Educación Pública, con aumentos interanuales del presupuesto: +13.5% en 1971, +18.47% en 1972 y en 1973, el año final +19.06.
Este crecimiento interanual en la inversión en educación se tradujo en ampliación y mejoras en la cobertura, la infraestructura, los servicios. En proporciones que no dejan de impresionar.
En Pre-escolar, un interés central para el Ministro Pérez Olivares, como hemos anotado, la variación ascendente impacta, aún cuando como él mismo reconoce y destaca, la cobertura pública se mantiene muy por debajo de los requerido, signo de un rezago del país con consecuencias de desigualdad social. En 1972, su segundo año al frente del Ministerio, la matrícula subió en 41.55% y en 1973, otra vez el 20%, con incrementos proporcionales de 20.5% en docentes y de 21.3% en secciones exclusivas de pre-escolar. Al finalizar la gestión había llegado a ochenta mil niños en ese nivel, pero admite explícitamente que deberían recibirse un millón cien mil.
En Primaria, para 1972, la matrícula creció en 3.88% y la prosecución mejoró en 5%, mientras los docentes aumentaron en 7.31% y las secciones de pre-escolar y primaria en 4.10%. Para el año siguiente da cuenta de elevación del 3%, la prosecución en 3.7%, mientras los docentes en 0.91% y las secciones en 3.8%.
En Educación Media el ascenso en 1972 es de 12.67% en la matrícula, 13.64% en profesores, 7.2% en planteles y 21.6% en secciones. En 1973 continuó el crecimiento en 14.22% en matrícula, 10.48% en docentes, 10.48% en planteles y en secciones 15.42%. Y esta vez destaca separadamente las matrículas en la nueva media diversificada en Artesanal y Musical.
En cuanto a Educación Superior, los números de 1972 y 1973 son también ascendentes en todos los renglones. La matrícula estudiantil se incrementó en 19.30% en el primer año de ese bienio final y 18.34% en 1973. El profesorado fue 12.10% más numeroso en 1972 y otro 22.11% al año siguiente.
Epílogo
En texto para libro homenaje a Pérez Olivares con motivo de su 60° cumpleaños, editado por Guillermo Yepes Boscán, Rafael Caldera, el Presidente que lo designó y que condujo aquel gobierno reformador, escribió:
“Su labor como Ministro de Educación constituye un título de honra que nadie se ha atrevido a discutirle. La Educación en Venezuela le es deudora de una obra sólida, bien orientada, dirigida con recta intención y firme constancia. Pienso, por ello, que la actuación cumplida por él en esos tres años transcurridos de 1971 a 1974 constituye por sí sola el mejor reconocimiento a sus cualidades y a sus méritos”
Y en su última Memoria y Cuenta, esta vez ante el Congreso elegido en los comicios de diciembre de 1973 que dieron la Presidencia a Carlos Andrés Pérez y mayoría parlamentaria a su partido AD, 28 de 47 senadores y 102 de 200 diputados, Pérez Olivares, ministro saliente, junto con informar globalmente de los logros del quinquenio, advertirá:
“Si entendemos por educación un proceso continuo que se realiza en el seno de la sociedad para permitir que las potencialidades del hombre logren el máximo grado de realización posible; que está dirigido a despertar y desarrollar en él toda la potencialidad cognoscitiva que tiene, y al mismo tiempo permitirle que alcance todas las condiciones de tipo ético, se deberá concluir que la educación es una tarea crítica en torno a la cual se puede enjuiciar en qué medida una sociedad y el conjunto de las actividades sociales están dirigidas a su fin, o por el contrario han perdido su rumbo”.-
PONENCIA PRESENTADA POR RAMÓN GUILLERMO AVELEDO SOBRE ENRIQUE PÉREZ OLIVARES COMO MINISTRO DE EDUCACIÓN (Universidad Monteávila)
BIBLIOGRAFÍA
Caldera, Rafael: El Ministro de Educación. En El Libro de la amistad. En Homenaje Enrique Pérez Olivares Exlibris.Caracas,1992
Oficina Central de Coordinación y Planificación de la Presidencia de la República (Cordiplan): IV Plan de la Nación. Caracas, 1971.
Partido Socialcristiano COPEI: Programa de Gobierno del candidato presidencial Rafael Caldera. 1968.
Pérez Olivares, Enrique: Memoria y Cuenta que el Ministro de Educación presenta al Congreso de la República de Venezuela en sus sesiones de 1972. En Fernández Heres, Rafael: Memoria de Cien Años. La Educación Venezolana 1830-1980. Tomo VI, Volumen II. Ediciones del Ministerio de Educación. Caracas, 1981.
Pérez Olivares, Enrique: Memoria y Cuenta que el Ministro de Educación presenta al Congreso de la República de Venezuela en sus sesiones de 1973. En Fernández Heres, Rafael: Memoria de Cien Años. La Educación Venezolana 1830-1980. Tomo VI, Volumen II. Ediciones del Ministerio de Educación. Caracas, 1981.
Pérez Olivares, Enrique: Memoria y Cuenta que el Ministro de Educación presenta al Congreso de la República de Venezuela en sus sesiones de 1974. En Fernández Heres, Rafael: Memoria de Cien Años. La Educación Venezolana 1830-1980. Tomo VI, Volumen II. Ediciones del Ministerio de Educación. Caracas, 1981.
[1] Profesor en la UNIMET y la UCAB. Académico de las Ciencias Políticas y Sociales.
[2] Palabras al asumir el Ministerio de Educación, recordadas en su primera Memoria y Cuenta ante el Congreso.
[3] Citado por Pérez Olivares en su Memoria y Cuenta de 1972.
[4] Desde hacía varios años no se celebraban elecciones estudiantiles en los liceos.
[5] Durante mi ejercicio como Secretario de Universidades de la JRC, el Secretario de Universidades del partido fue Jesús Reggetti, profesor de la Facultad de Medicina que luego será concejal y diputado. Muy inteligente y llano.
[6] Entonces se usaba la expresión “el hombre” no en acepción estrictamente masculina sino humana que indistintamente se refiere a hombres y a mujeres.
[7] Programa de Gobierno del Partido Socialcristiano COPEI. Caracas, 1968
[8] Ibidem
[9] Ibidem
[10] Instituto Nacional de Cooperación Educativa
[11]Aquellos lineamientos de la FVM se realizan bajo el liderazgo de Luis Beltrán Prieto Figueroa y la inspiración de la entonces recién aprobada constitución cuyo Capítulo V del Título Tercero “De la Educación” por primera vez explicita en derechos y garantías educacionales de los venezolanos en ocho artículos que sustituyen al magro ordinar 15° del artículo 32 de su inmediata antecesora. Me consta que con Mercedes Fermín, gran educadora, ideóloga y activista de esa tendencia, tuvo EPO amistad.
[12] Ver Brewer Carias, Allan Randolph: Las Constituciones de Venezuela. Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Serie Estudios.Caracas, 2008.
[13] FAO: Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. OIT: Organización Internacional del Trabajo (organismo especializado de la ONU)
[14] Desde 1972 viene el ministro refiriéndose a la cuestión. Se adelantó un Programa Especial coordinado con la Comisión Nacional de Fronteras con objetivos de más y mejor supervisión, reducir la deserción y fortalecer la identidad patria en las regiones de frontera.
[15] Nova Southeastern University (NSU) ubicada en Davie, Florida EEUU.
* Abogado, Académico, Escritor
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