Por Eduardo Martínez
Ya las estrategias electorales se asoman en el horizonte. La hegemonía comunicacional del gobierno no descansa en imponer el término “los 18 motores”. En tanto María Corina Machado -candidata de la oposición- llamó a los venezolanos este 1º de enero a montar sus propios comandos de campaña.
Son dos aproximaciones electorales que no tienen nada en común, más allá de querer ganar unas elecciones.
Maduro, acostumbrado a seguir los guiones que sus asesores le escriben, insiste con esta propuesta de recoger el provecho de lo que significa tener el gobierno en sus manos y lo que esto puede dar: bonos, dádivas, gestas pseudo heroicas, y las tenazas de un aparato represivo coercitivo y una hegemonía comunicacional apabullante.
Las consecuencias de esta política están a la vista: miseria, hambre, y falta de oportunidades que han impulsado a más de 8 millones de venezolanos a huir del país. Como dice un viejo dicho: “se acabó lo que se daba”. El esquema se agotó. Los bolsillos de los venezolanos están vacíos, y el gobierno no tiene como llenarlos.
Esos 18 motores están fundidos, si es que en algún momento lograron arrancar. Y además, pueden pesan más que la nave que quieren levantar.
En esta situación, la estrategia de María Corina apunta a desarticular la línea de flotación de esa nave madurista. Que tampoco sabemos si es un barco, un avión o un submarino hundido en un convulso mar de fracasos e insatisfacciones.
Convocar a la gente, más allá de las estructuras partidistas, a montar comandos de campaña como hongos por todo el país, desarticula la maldad gubernamental de individualizar los enemigos y neutralizarlos. Es una estrategia que de alguna manera recuerda la manera de luchar del vietcong en los años 60.
Tiene sus riesgos, esta aproximación en un país en el cual -con o sin preparación- todos los venezolanos quieren ser jefes.
Sin embargo, es la opción para producir una avalancha a la base de la pirámide electoral. Lanzada una pequeña piedra desde la cúspide, cuando llega abajo el día de las elecciones se transforma en un río de votos.
Maduro apunta al poder y los alicates. María Corina apunta a las masas. En una situación en que los alicates no votan y los motores no arrancan, en las masas está el secreto del éxito.
@ermartinezd