Oswaldo Franceschi: Choque de trenes

Por Oswaldo Franceschi

Uno de mis recuerdos de juventud está relacionado con la interpretación que en un momento dado le otorgué al principio de Acción y Reacción de la Física y el enfoque reduccionista que apliqué  sobre este concepto, en relación a mi área de estudio en esa época: la Psicología.

Recuerdo que ese principio científico se refería al hecho de que “TODA ACCION GENERA UNA REACCION DE IGUAL INTENSIDAD PERO EN SENTIDO OPUESTO”.

Claro está que esta afirmación se aplica siempre e inevitablemente en el ámbito de la Física, pero en el campo de la Psicología solo ocurre por voluntad del actor.

Es así como observamos como María Corina aplica este principio, manteniendo   una actuación muy clara, definida y decidida frente al gobierno tiránico, mientras todas las acciones que se realizaron durante el gobierno interino fueron acciones tibias, incapaces de generar reacciones que descontrolaran y que sacaran de sus casillas al gobierno oficial,  a la Tiranía –  a tal punto que uno de los mantras o exigencias como el de “cese de la usurpación”  fue eliminado  en el camino.  

En  consecuencia, la tiranía percibió que esa situación de un gobierno paralelo de baja intensidad servía más bien para apoyar su desempeño que para cuestionarlo, y en consecuencia lo dejo actuar porque le convenía a sus fines.

En otras palabras, y a manera de analogía, el gobierno interino nunca fue capaz, a pesar del enorme apoyo que tuvo de la población y de la comunidad  internacional, de mover los cimientos de la tiranía, y lo máximo que pudo lograr fue causar alguna rotura o grieta de las paredes.

En cambio, las acciones claras, definidas y potentes de María Corina, con el apoyo popular a  su favor, generaron casi instantáneamente una poderosa acción en contrario por parte del gobierno, con la famosa inhabilitación,  que  condujo a que “el tiro le saliera por la culata”  originándose, a su vez, reacciones de apoyo a María Corina, en el plano internacional.

Pienso que si no se aplica un principio de esta característica que genere una reacción de similar fuerza en el contrario, las cosas seguirán igual y será imposible producir algún cambio profundo en la situación del país.

Ahora encuadremos este análisis en el contexto de las elecciones. En primer lugar, siempre he estado claro de que si debemos votar en las primarias porque es necesario dejar formalmente establecido,  ante el país y ante la comunidad internacional, de  que hay un liderazgo opositor electo por el pueblo,  visible y decidido a llegar a las últimas consecuencias.

En relación a las elecciones nacionales y presidenciales el panorama cambia: aquí no se trata de creer a ciegas en las elecciones e ir a votar pase lo que pase, con aquellas cancioncitas y lemas que nos expresan  que “no hay que dejar espacios” y que debemos participar, porque bien sabemos que esos “aparentes espacios”, que no pasan del 20 %, no son mas que regalitos del gobierno tiránico a la dócil oposición, por portarse bien.

Aquí se trata de que esas famosas elecciones nacionales, sean insertadas en ese proceso de poderosas acciones que generen un cambio democrático, a través de  un liderazgo fuerte claro y decidido como el de María Corina Machado, del cual estoy seguro que no aceptará un carnaval electoral lleno de disfraces y de zancadillas que nos conduzcan a una mentira y a una decepción más.

Bajo este esquema veo a las elecciones nacionales presidenciales, más como un medio que como un fin en si mismo, orientadas a ser utilizadas como parte de esa poderosa fuerza que presionara por una democracia que ha pasado al olvido, tanto de la comunidad internacional como del país, y que bien utilizada esa fuerza, puede dejar a la vista las numerosas y asombrosas trampas y mentiras que ha estado usando el gobierno tiránico.

A mi en particular no me queda la más mínima duda de que María Corina no permitirá unas elecciones amañadas para hacer uso de pantalla política y crear fama, y que los esfuerzos que se hagan por llevar a cabo ese proceso traerán a la superficie  importantes elementos de presión para develar y destapar  los profundos y dantescos mecanismos que usa el gobierno tiránico para perpetuarse en el poder.

También estoy convencido que todas esos elementos serán usados e insertados, como apoyo de esa poderosa fuerza democrática que nos conducirá  a una acción verdadera de cambio, sea del tipo que fuese, para salir de esta tiranía, con la visión y claridad definitiva de que, con elecciones o no, hay que llegar hasta el final.

Concluyo expresando que el principio de acción y reacción nos revelará, queramos o no,  que vendrá un choque de trenes de gran envergadura y todo dependerá de la inteligencia que apliquen los conductores  para  ganar en la pelea.

De allí que sería excelente que, desde ya, comencemos a crear obstáculos en la via del contrario para lograr el descarrilamiento de ese tren lleno de malandros, ladrones, mafiosos y asesinos.  

Seguramente asi será posible que EL PRINCIO DE ACCION Y REACCION, logre de nuevo demostrarse como verdad y nos sirva de apoyo en el LOGRO DE NUESTRA DEMOCRACIA.

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