Por Eduardo Martínez
Las encuestas han desestabilizado a los altos mandos de la revolución. Nadie debe sentirse seguro. Con una candidata en la calle, que le lleva 40 puntos a quien viene de segundo, es para quitarle el sueño a los gobernantes y darle fiebre a la quinina.
En los predios del más alto tribunal, se comenta sin resguardos y sin cuidado para quienes comentan, que van a sacar a varios magistrados y que, según los estrategas legales del régimen, se va a elevar nuevamente el número de magistrados.
Adicionalmente, se estima que no subirán a los suplentes sino que también nombrarán nuevos principales con nuevos suplentes. La decisión estaría tomada.
A unas pocas cuadras de la avenida Baralt donde opera el TSJ, específicamente en el Palacio Legislativo donde funciona la Asamblea Nacional, mientras se están cumpliendo los protocolos para nombrar los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE), en paralelo y con las mayor discreción, ya se estarían barajeando los nombres del Comité de Postulaciones para designar a los nuevos magistrados del alto tribunal.
La cosa no llega hasta allí. La aspiración de Elvis Amoroso -Contralor General- de ser magistrado del TSJ, abriría una vacante. Los candidatos y autocandidatos por lo visto empiezan a hacer cola.
A todo esto se suma la información de que, en ese barajo de alto nivel, se estaría triangulando otra decisión: la designación de un nuevo Fiscal General. Del Defensor de Pueblo, cargo venido a menos, ya nadie habla.
Cambiarán las caras. Pero … ¿seguirá todo como está? Bueno, en Italia -otro país latino- se dice: “cambiar todo, para que nada cambie”.
@ermartinezd
Hola. Vuelve al formato anterior porfa. El exceso de propaganda de este, no deja leer el artículo