La Historia de HOY por Víctor Mendoza – agosto 23 –

De acuerdo a la información religiosa, el Santoral de hoy MIERCOLES 23 DE AGOSTO de 2023, señala el onomástico de SAN FLAVIANO. Saludamos a todas las damas y caballeros que llevan los nombres de FLAVIANA, FLAVIO y FLAVIANO.

El centro de datos de éste espacio, no deja ni un instante el trabajo de investigación periodística, basado en las exigencias que tan dilectos lectores piden a diario para enterarse de acontecimiento en el nivel nacional e internacional.

Pues hoy, destacamos la figura de uno de los más esclarecidos próceres de la Independencia y último Presidente de la Gran Colombia, nos referimos al General RAFAEL JOSE URDANETA FARÍAS (1788-1845), mejor recordado como el Gral. Rafael Urdaneta.

De acuerdo a la fuente, Urdaneta falleció en París, el 23 de agosto del 1845, hoy hace 178° años. Desempeñaba el cargo de Secretario de Guerra y Marina en Venezuela, siendo el Presidente de Venezuela Carlos Soublette (1789-1870) y en junio de este año de 1845 se le designó Ministro Plenipotenciario ante el Gobierno español para ratificar el “ Tratado de Paz y Amistad ”.

Pero lo cierto es que, de paso por París, sus viejas dolencias se agravaron y le ocasionaron la muerte. Rafael Urdaneta, había nacido en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia el 24 de octubre del año 1778, apodado el “mas leal de todos los leales a Simón Bolívar”. Ahora bien, pasaron 31° años cuando sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional justo un 16 de mayo del año 1876, era Presidente de la República el General Antonio Guzmán Blanco.

Entre tanto, han pasado cincuenta nueve (59°) años de una noticia que conmovió a todos los venezolanos de la tragedia ocurrida en el Salto de la Llovizna, ubicada en el Río Caroní, estado Bolívar, cuando más de treinta (30) educadores asistían a una Convención de Maestros e hicieron un alto para apreciar las maravillas del Salto de la Llovizna, el ligero puente que a duras penas lo soportaba se derrumbó.

De acuerdo a la fuente, muy pocos lograron salvarse al aferrarse desesperadamente a ramas o grandes piedras. Por su parte, el Maestro Luis B. Prieto Figueroa , quién los acompañaba, no puede afirmarse, sin embargo, se detuvo en ese instante en la cabecera del puente, cuando otro maestro lo llamó para tomarle una foto. Así se salvó.

Me cuenta un colega que se radicó hace muchos años en Guayana, «que la Placa que colocaron en honor de tan ilustres maestros ya no existe».

No es fácil.

Justo y necesario.

Por Víctor Mendoza Coronado – Comunicador Social (UCV). CNP 23.782.

* Individuo de Número Sillón 20 de la Academia Internacional de Ceremonial y Protocolo, sede en Brasil.

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