Según los estudios realizados por la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario, el índice de Bancarización de la población venezolana oscila entre el 52,11% y 62,53% y está compuesto por hombres y mujeres mayores de 18 años, quienes en promedio poseen entre 2,5 y 3 instrumentos de captación por persona.
La Bancarización se define como un conjunto de indicadores o medidas resumen del sector bancario, en los cuales se relacionan los sectores económicos (productivo – no productivo), los instrumentos financieros tanto de captación como de crédito y la cobertura nacional del servicio bancario, con información poblacional y demográfica.
Adicional a los indicadores de Bancarización que tienen que ver con la “cobertura” y el “uso”, es menester mencionar cómo ha evolucionado la profundización (cartera de crédito sobre el producto interno bruto a precios corrientes). Este, índice se ubicó en diciembre de 1999 en 2,36% incrementándose 17,70 puntos porcentuales hasta alcanzar 20,06% en diciembre de 2011. En el período de 1999 a 2011 el índice de profundización registró un crecimiento promedio anual de 8,2%, mientras que en el período de 1985 a 1999 se observó una disminución promedio interanual de 10,6%
Por otro lado, en los últimos dos años se ha abierto el abanico de opciones y facilidades de servicios para los usuarios, gracias a la implementación de los Corresponsales No Bancarios y las Taquillas asociadas a Nivel Nacional. Esto ha permitido la inclusión de más personas al segmento bancarizado y a su vez se han incorporado zonas geográficas que tradicionalmente eran excluidas de los servicios bancarios.
En la actualidad existen 1.457 Corresponsales No Bancarios y 145 Taquillas Asociadas a nivel nacional y en menos de un año se han triplicado la cantidad de establecimientos para atender a mayor cantidad de personas.
Las valoraciones aquí obtenidas evidencian los avances en materia de servicios que ofrece el sector bancario a nivel nacional y permiten realizar comparaciones que nos posicionan favorablemente con otros Sistemas Bancarios de Latinoamérica. Hechos posibles gracias al trabajo en conjunto con el Ministerio del Poder Popular de Planificación y Finanzas, el Banco Central de Venezuela (BCV) y la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban).