Por José Hernández
La primera enmienda de la Constitución de EEUU, dice en su texto: “Congress shall make no law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise thereof; or abridging the freedom of speech, or of the press; or the right of the people peaceably to assemble, and to petition the Government for a redress of grievances.«
Esto de acuerdo con Gemini se traduce así: «El Congreso no aprobará ninguna ley con respecto al establecimiento de una religión, o que prohíba el libre ejercicio de la misma; o que coarte la libertad de expresión o de prensa; o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a peticionar al gobierno para la reparación de agravios.»
Es el primer apunte de las enmiendas a la constitución americana, que en 250 años, son apenas 27.
Qué libertades se protegen:
La Religión: No hay una religión de estado y cada persona puede rezar como prefiera.
La Expresión: Se puede hablar y opinar sin miedo a castigos del gobierno.
La de Prensa: Los medios pueden informar y criticar con libertad.
La Reunión: Las personas pueden juntarse en grupos y en paz.
La Libertad de Petición: Se puede reclamar o pedir correcciones al gobierno.
Y, esas libertades son sagradas en EEUU. Aún cuando más de uno ha pretendido modificarlas. Las tiranías, y, en Venezuela hay una tiranía, aún en ejercicio, no pueden soportar esos derechos, por eso los atropellan y por eso a nosotros, los venezolanos, nos duele tanto la barbarie que ocupa el poder, porque nos roban la libertad, ni hablar de lo malos que son.
Ojo, los críticos de esta democracia americana, restriegan al mundo la segunda enmienda, que garantiza el derecho del ciudadano a portar armas, eso nunca fue para que algún padre extraviado dejara que su hijo terminara asesinando compañeros. Se hizo para recalcar que todo ciudadano tiene el derecho y el deber de defender sus derechos, incluso contra el estado poderoso.
Por qué, me pudiera preguntar, porque los fundadores de la “revolución americana” pusieron siempre al hombre por encima de todo. No lo olviden, donde no está el hombre por encima de todo, siempre termina fallando el gobierno.
* Periodista, Corresponsal en Miami.