Globo espía chino sobrevoló Venezuela

Mervin Boscán, un venezolano de 36 años, notó la tarde del viernes pasado cómo la gente se quedó viendo fijamente el cielo a las afueras de su taller. Curioso, salió a preguntarles qué veían con tanto interés. “Es una cosa rara, como un punto blanco que se mueve”, le dijo una vecina, en el sector Veritas, en Maracaibo.

Era una especie de globo aerostático, “pero más pequeño, blanco” y se movía, cuenta el joven a la Voz de América. “Nos causó mucha sorpresa”, dijo desde Maracaibo a Gustavo Ocando Alex, reportero de la Voz de América.

Mervin, sus vecinos y muchos venezolanos avistaron entonces lo que el gobierno de la República Popular China, a 15.000 kilómetros de distancia del país suramericano, confirmó días después como un dirigible suyo, utilizado en “pruebas de vuelo con motivos civiles”, que “se vio afectado por las condiciones meteorológicas”, según una portavoz de su cancillería.

Inteligencia de. EEUU

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos, conformados por 16 agencias gubernamentales, concluyeron que el presunto globo espía chino que viajó recientemente por los cielos de EEUU, es parte de un extenso programa de vigilancia operado por el ejército chino.

La conexión entre el globo y el Ejército Popular de Liberación, nombre formal de las fuerzas armadas chinas, fue informado por primera vez el martes por The Washington Post y luego confirmado por CNN.

El globo sería parte de un una flota de aeronaves no tripuladas que ha sido operada en parte desde la provincia de Hainan, en la costa sur de China.

Varios funcionarios estadounidenses que pidieron no ser identificados dijeron al diario washingtoniano que el programa ha llevado a cabo misiones de vigilancia en países y áreas de interés estratégico emergente, incluidos Japón, India, Vietnam, Taiwán y Filipinas.

Wendy Sherman, subsecretaria de Estado de EEUU, ha informado sobre el programa a unos 150 diplomáticos extranjeros en 40 embajadas.

Un avión de combate estadounidense derribó el globo el sábado mientras viajaba sobre el Océano Atlántico frente a la costa de Carolina del Sur.

Funcionarios de la administración del presidente Joe Biden, aseguraron que era un globo de vigilancia y calificaron su vuelo sobre EEUU como una “violación inaceptable de nuestra soberanía” por parte de China. Beijing ha insistido en que el globo era un avión científico civil que ingresó al espacio aéreo estadounidense por error.

La cancillería de China

Mao Ning, del ministerio de exteriores de China, confirmó el lunes que el globo penetró de manera “no intencionada” en el espacio aéreo de naciones latinoamericanas que, según Beijing, entendieron que la situación no representaba “amenaza” alguna para ellas. Además de Venezuela, hubo reportes del avistamiento del globo en Colombia y Costa Rica.

Aquel globo que transitó los cielos de algunos países latinoamericanos era en realidad el segundo atestiguado en el continente. El primero había entrado la semana pasada en el espacio aéreo de Estados Unidos, cuyo gobierno lo describió como un “globo espía” y ordenó que su fuerza aérea lo derribara sobre las aguas del Océano Atlántico, el sábado.

El Pentágono confirmó el viernes que un segundo dirigible se había detectado al sur de las fronteras de Estados Unidos, mientras que el presidente Joe Biden informó que su gobierno contactó a los países latinoamericanos por cuyos cielos había transitado.

En Maracaibo, la gente pudo ver el paso de ese segundo globo por aproximadamente cuatro horas, recordó Félix Hernández, un obrero que reside en un barrio empobrecido.

“No se veía muy bien. Era un círculo blanco, como con algo ahí, gris o negro”, dice sobre su sección inferior, que en la jerga militar es considerada como parte de su “carga útil”. “Estaba como parado en el cielo. La gente preguntaba qué era, pero nadie sabía”, dijo.

Polémica “incomprensible”

Ese tipo de globos de propiedad china tiene unos 60 metros de diámetro, pesa cientos de kilos y el tamaño de su carga se asemeja al de aviones de transporte, indicaron funcionarios norteamericanos tras recuperar parte de los restos del aerostato derribado el sábado.

La incursión del dirigible chino y su posterior detonación autorizada por la Casa Blanca ha provocado una nueva crisis diplomática en las ya tensas relaciones de Beijing y Washington.

China consideró el domingo que la reacción de Estados Unidos fue “exagerada” y constituyó “una grave violación de la práctica internacional”, mientras la administración Biden insiste en que se trató de un acto de soberanía ante una operación de espionaje.

Esos hechos parecen extraídos del “mundo de la ciencia ficción” o “de un libreto de Hollywood”, observa el experto en asuntos internacionales Félix Gerardo Arellano.

Ocurrieron en un momento cuando las relaciones de ambas naciones parecían retomar “un camino positivo”, donde Beijing “se fortalecía” mientras Rusia se debilitaba por su ataque a Ucrania y Washington apostaba por “no complicar” su escenario geopolítico, apunta.

“Y allí aparece un globo. Es una cosa impresionante, incomprensible. Ahora, en el caso de América Latina, donde mejor no puede estar posicionada China como primer socio de la gran mayoría de los países, allí se va a hacer una jugada estratégica”, anticipa.

Arellano asegura a la VOA que no habrá ninguna denuncia contra China por parte de los gobiernos de Venezuela o Colombia. Por el contrario, aprovecharán el incidente para demostrar sus buenas relaciones y aceptarán la explicación científica dada por Beijing.

“Con América Latina, no va a ocurrir absolutamente nada, es mi impresión. No va a haber ningún reclamo ni cuestionamiento”, añade el investigador de temas geopolíticos.

Según fuentes de inteligencia citadas por medios como CNN y The Washington Post, esos globos son parte de un extenso programa de vigilancia del Ejército chino que ha incluido al menos dos docenas de misiones en cinco continentes durante los últimos años.

“Seriedad” y confusión

Luis Angarita, experto en relaciones internacionales y profesor de la Universidad Central de Venezuela, también opina que es “difícil” que haya reacciones en América Latina similares a las de Estados Unidos ante el incidente de los globos del Estado chino.

“China y Estados Unidos compiten por la hegemonía económica mundial, luchan por ser el líder exportador, y la presencia de China en América Latina contrasta con el abandono de Estados Unidos en sus prioridades dentro la región”, apunta en conversación con la VOA.

El gobierno de Venezuela, uno de los principales benefactores de los préstamos del Estado chino y uno de sus principales aliados en la región, reprochó el domingo la presunta falta de “seriedad” de Estados Unidos, condenando el uso de la fuerza y dando por cierta la explicación de China de que se trataba de una “falla técnica” de un aparato meteorológico.

Antes de esos pulsos diplomáticos, muchos venezolanos dicen haber vivido un momento anecdótico. Angélica Miranda, colombiana residente de Maracaibo desde su infancia, dice recordar claramente “el reflejo de una luz blanca” en los cielos, la tarde del viernes pasado.

“La gente decía que debía ser un globo de los deseos, pero no se movía mucho. Estábamos echando broma si nos iban a venir a buscar los extraterrestres”, narra, jovialmente.

El avistamiento coincidió con el paso del cometa C/2022 E3, apodado “el cometa verde” y que rondaba la Tierra por primera vez en 50.000 años fue visible en algunos países del sur.

Angélica asegura que muchos descartaron de inmediato que se tratara de ese fenómeno. “De pronto, hacía un reflejo. Nunca tuvo estela, ni movimientos bruscos”, precisa.

Al día siguiente, vio testimonios como el suyo en la prensa y la confirmación de que fuerzas militares de Estados Unidos habían derribado un objeto similar. “Sí, tenía forma de globo”.

Fuente: Gustavo Ocando Alex, VOA

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