Domingo González Villegas: El Salario ¿Es un problema económico?

Por Domingo González Villegas

El problema salarial, para rescatar el poder adquisitivo del venezolano, no es un problema de buenas ideas solamente, es un accionar decidido y concertado, que permita coincidencias de intereses, lo cual es sumamente difícil pero realizable.

Con la aplicación de una ciencia económica sana, sin distorsiones interesadas, pueden obtenerse logros significativos, solo que para ese logro es muy importante: la seriedad, el respeto por el otro, el ganar/ ganar, entre otras variables. Ello permitiría recuperar la confianza institucional, tan golpeada últimamente; con reglas de juego claras que no la viveza criolla.

Con ello estoy diciendo, no es que quiero decir, oigase bien,  ESTOY DICIENDO, que si solamente se llegase a un acuerdo de incremento salarial sin más, ello resultará peor que la cura de la enfermedad; me explico, al incrementarse el salario el consumidor acudirá a cubrir sus necesidades que hasta ahora no ha podido lograr: mayor demanda en un mercado restringido hasta la saciedad; esto a su vez impulsará el movimiento al alza de los precios-leyes de la oferta y la demanda- que no puede ser cubierta por una estructura productiva destruida. Entra al escenario el actor Especulativo y este si será  verdaderamente, demoledor al propiciar, nuevamente, descontentos y pulverización de los salarios anteriormente mejorados.

Será un tornado devastador que hundirá más, a la población, que antes.

Qué hacer: concertaciones serias, empresas/trabajadores, sin intervención del Estado, salvo que como árbitro; los dirigentes gubernamentales deberán asumir su verdadero rol cual es el de implementar políticas serias y realizables en el corto y mediano plazo, por los momentos de urgencia, esas políticas deberían contener; primero: relanzamiento terapéutico del sector productivo en todas sus ramificaciones: qué significa eso: un buen diagnóstico de la situación actual para el rescate inmediato de  empresas con problemas de saneamiento financiero sin consideraciones de tipo afectivo sino pragmáticas.

Segundo, no detenerse en el estudio sistemático de la situación de un sector en particular, pero sí de una empresa determinada; tercero: que los capitanes de empresa sean colocados a dedo atendiendo a las capacidades de los elegidos, evitando así la manipulación por vía de compadrazgo; cuarto, asumir un compromiso personal con el país/población, es decir, que todo sea ante la vista del colectivo para evitar desviaciones inaceptables y quinto, internalizar un compromiso inalienable, di se quiere personal, entre los diferentes engranajes que deberían asumir el reto.

Corolario: no es un problema económico, es un compromiso serio: ES UN ACTO EXTREMO DE RESPONSABILIDAD CONCERTADA, en definitiva: es un problema de seriedad.

* Profesor Universitario

 

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