El ataque al bolívar en Cúcuta propicia contrabando

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bolivares-cucuta-pesospor Leonardo Buitrago

 La guerra contra el bolívar, que se emprende desde las casas de cambio colombianas, situadas en la frontera del departamento de Norte de Santander con Venezuela, fomenta el contrabando y comercio ilegal de productos en territorio neogranadino.

Estos establecimientos, que distorsionan el valor de la moneda nacional, gozan de carácter legal ya que en el año 2000 el Banco de la República de Colombia, que cumple funciones de Banco Central, emitió la resolución Nº 8, que autoriza el intercambio directo de monedas con los países vecinos, sin pasar por el dólar.

Esta figura establece una doble tasa sobre el intercambio de monedas en Colombia: una oficial, establecida por el Banco de la República, y otra especial que se aplica sólo para las fronteras.

«El Banco de la República de Colombia presenta una tasa de cotización diaria del Bolívar que oscila en 231y 232 pesos, pero en el mercado que empobrece el bolívar en la frontera, tiene un valor de 4,9 pesos por cada bolívar. Mientras que el Banco de la República en Bogotá reconoce que un bolívar vale 232 pesos, en Cúcuta y en el eje fronterizo, me pagan por un bolívar, 4 pesos con 90 centavos», explicó el integrante de la Asociación de Colombianos y Colombianas en Venezuela, Juan Carlos Tanus, en entrevista concedida a la Radio del Sur.

De este modo, 1.000 bolívares venezolanos tranzados a la tasa del Banco de la República colombiano equivale a una suma de 232.000 pesos, pero si se aplica la tasa de 4,9 bolívares por peso de las casas de cambio de la ciudad de Cúcuta (Norte de Santander), la cifra disminuye a 4.900 pesos, lo que representa una diferencia de 227.100 pesos, que equivalen a un tercio del sueldo mínimo de un trabajador neogranadino (644.350 pesos).

Esta abismal diferencia en la cotización del bolívar promueve además el contrabando ilegal de los productos venezolanos de la cesta básica y del combustible, cuyo precio es subsidiado por el Gobierno Bolivariano.

«En Colombia un kilo de arroz cuenta 2.700 pesos, pero si convertimos esa cantidad de pesos a la tasa de 4,9 bolívares empobrecidos, nos daría 551 bolívares. Con ese monto podríamos comprar en Venezuela entre 20 y 22 kilos de arroz. Si luego, esos 22 kilos de arroz se contrabandean a Colombia y se vende cada paquete a 2.700 pesos, las ganancias son escandalosas (59.400 pesos). Esta situación, provocada por la Resolución 8, es la que mantiene el gran negocio del bachaqueo», explicó.

Dijo que las redes colombianas no sólo contrabandean productos regulados, sino casi todo lo que se produce en el país o lo que es importado con dólares preferenciales otorgados por el Estado. «La causa no son los precios venezolanos. La causa es la tasa de cambio en la frontera que convierte al bolívar en una moneda basura», denunció.

Al respecto, el economista Luis Salas Rodríguez planteó que la práctica del contrabando impulsa además la escasez de productos en Venezuela, en especial los de primera necesidad y regulados que «pasan en consecuencia a ser especulados por los comerciantes venezolanos para obtener ganancias extraordinarias».

«Aquí es donde entra en acción dólar today, (marcador ilegal de los sectores especulativos que opera desde Miami para burlar el control cambiario) que entonces es tomado por los comerciantes como marcador referencial para tasar los precios de todos los bienes y servicios, menguando aún más el poder de compra del bolívar y posicionando el dólar, que pasa a ser entonces la moneda «buena» abandonándose el bolívar enfermo», señaló en su artículo Colombia-Venezuela: una frontera de excepción, publicado en el portal http://www.celag.org.

Control económico sobre Venezuela

Si la Resolución Nº 8 es aplicada en el resto de los países que limitan con Colombia como Perú, Brasil, Ecuador y Panamá ¿por qué su acción sólo afecta a Venezuela?.

Al respecto, Juan Carlos Tanus planteó que este instrumento legal responde al interés político de lograr el control económico sobre Venezuela por parte de sectores de la ultraderecha internacional que se proponen acabar con el proceso revolucionario en Venezuela.

«La Resolución 8 dice haberse trazado para los países vecinos, pero cuando revisas la legislación con Panamá, te das cuenta que un balboa vale justamente un dólar, y que Colombia reconoce que un Balboa vale 3.003 pesos, lo mismo que un dólar. Con Ecuador la economía está dolarizada. No hay ninguna dificultad para establecer una política de cambio. Con Perú y Brasil no hay mucho intercambio comercial porque hay montañas y selva. Significa que la Resolución 8 fue diseñada exclusivamente para Venezuela. La Resolución 8 se aprueba en el año 2000 como parte del Plan Colombia y justamente cuando en Venezuela se redactaba una nueva constitución, y arrancaban las políticas sociales de la Revolución Bolivariana, que tanto molestan a los gobiernos y las oligarquías de Estados Unidos y Colombia», señaló en entrevista con la Radio del Sur.

No obstante, el economista Salas Rodríguez, también alertó que, el Banco de la República de Colombia, utiliza su tasa reglamentaria- de 232 pesos por bolívar- para impulsar a varias empresas que operan en Venezuela a trasladarse hasta la nación neogranadina, en la que tendrán menos regulaciones legales y en la que podrán pagar menos salarios y beneficios sociales a sus trabajadores.

«Es una doble tenaza especulativa contra la economía nacional», señaló Salas, durante una entrevista concedida a Radio Nacional de Venezuela.

De este modo- señaló- que la guerra contra el bolívar no sólo busca favorecer el contrabando, sino desmembrar el aparato productivo de la nación.

Acción de las mafias

El diputado a la Asamblea Nacional por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Julio Chávez, informó que estas casas de cambio operan bajo una red vinculada al paramilitarismo colombiano, liderada por Roiny Chávez, quien fue edecán del ex presidente Andrés Pastrana, en cuyo mandato se aprobó la Resolución Nº 8.

Mencionó a Rafael Rodríguez, un personaje llamado ‘El zar del bolívar’, asociado al menos a 70 casas de cambio en la frontera; a Ramiro Suárez Corso, ex alcalde de la ciudad de Cúcuta-encarcelado a 27 años de prisión por homicidio-, y a William Villamizar Laguado, actual gobernador del Norte de Santander.

El parlamentario indicó que entre otros miembros clave de esta red figuran Carlos Eduardo Luna Romero, ex agregado comercial de la Embajada de Colombia en Caracas, ex presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Cúcuta, y actual candidato a la Alcaldía de Cúcuta por el Partido Liberal y la Unidad Nacional, apoyado por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez y Germán Vargas Lleras, vicepresidente de Colombia.

«La candidatura de Luna Romero, con apoyo de Uribe busca fortalecer esta red de conspiración, de guerra económica contra Venezuela con el empobrecimiento del bolívar», alertó el diputado Chávez.

Tres usos para bolívar

El presidente del Parlamento venezolano, Diosdado Cabello, denunció los tres usos que las mafias colombianas dan a los billetes del bolívar.

En su programa Con el Mazo Dando, transmitido por Venezolana de Televisión, describió la llamada «operación a tres patas», que compren de la venta de tres billetes de 100 bolívares (Bs.), a un monto de Bs. 250 cada uno para un total de Bs. 750 en total.

En primer billete es acaparado por grupos norteamericanos y colombianos, que lo guardan durante cuatro o cinco meses, con la finalidad de forzar al Gobierno venezolano a incrementar la impresión de bolívares para hacer frente a la escasez de la moneda.

El segundo billete, se transa en las casas de cambio de Bogotá, donde su valor es 50 veces más alto que en Cúcuta, para posteriormente ser llevados a esta zona fronteriza para adquirir los productos venezolanos que se comercializan como parte de contrabando.

Por su parte el tercer billete, se devuelve a territorio venezolano para comprar gasolina, alimentos y productos subsidiados y contrabandearlos hasta Colombia.

Fuente: AVN

 

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