Dicen más los astrólogos que los astrónomos, que cuando los planetas se alinean en el espacio que vemos desde la tierra, esa alineación influye en forma determinante sobre lo que acontece a quienes habitamos en el planeta Tierra.
Verdad o mito, y especialmente en el caso de Venezuela desde hace casi tres décadas, los venezolanos pasamos de leer el horóscopo en la prensa escrita -que ya casi no existe- estar pendientes cuando Mercurio está retrógrado: ¡Todo nos pasa en ese período!.
Por lo menos eso es lo que cree la gente. Y nosotros, sin saber nada de astronomía y/o astrología, lo que nos queda por decir es: “parece que las brujas de que vuelan…vuelan”
Sin embargo, lo que titula esta nota tiene que ver con otro tipo de alineación, que tampoco es la de las ruedas de los vehículos.
Nos referimos por lo tanto a la alineación de personajes muy particulares que son como planetas que orbitan en el sistema solar. Para verlos, tenemos que levantar la cabeza y la mirada hacia la inmensidad del espacio sideral.
Estar en ese espacio significa que si los vemos, no podemos alcanzarlos. Ni tocarlos. Se creen poseedores de una condición casi divina que los hace a todas luces, o sin ellas, dueños de todo lo que los rodea al punto que se creen intocables.
Pero que también ese orbitar en el espacio los hace sentir graciosos, indispensables, eruditos, atractivos, que se la saben todas y cuyos pecadillos quedan siempre detrás de la rejilla del cubículo de confesión, al cual parece que nunca van.
Uno de esos personajes ha sido -tanto para Venezuela como para España- el imputado José Luis Rodríguez Zapatero.
Don José Luis, a pesar de ser señalado por años en presuntos actos corrupción relativos a Venezuela, nada pasaba. Las acusaciones quedaban en el eter de ese espacio que lo separaba de los venezolanos.
Mientras los venezolanos languidecían por falta de alimentos y medicinas, y 10 millones huían por aire y a pie por las selvas del Darién, Don Luis brincaba el Atlántico para presuntamente ser “consultor”, realizar presuntos tratos humanitarios y darse una buena vida en los restaurantes de Caracas.
Todo esto, a costillas de pobres venezolanos hambrientos, famélicos, presos y cerca de alcanzar el “rigor mortis”. Y es más, financiado con los dineros de los españoles, que es por lo que se le juzga en la Madre Patria.
Se dice que la justicia es ciega, que tarda, pero que llega. Pero hay otra expresión que dibuja a Zapatero: “a cada cerdo le llega su San Martín”.
A Zapatero le llegó su hora. Y con él, arrastra a otros personajes de su nivel y moral, en Venezuela y a Pedro Sánchez en España.
Todos alineados en el espacio sideral, unos al lado de los otros. Como los planetas que se alinean sin tocarse, pero que por acciones y reacciones, también se arrastran unos a otros.
Es hora que se vayan acercando a la rejilla de la confesión.
Eduardo Martínez, Editor www.eastwebside.com
Imagen: el gráfico de Vito Technnology, en una publicación de pijamasurf.com, ilustra para el mes de mayo del 2026 las alineaciones de los planetas. Y explican: “A lo largo del mes habrá varios acercamientos visuales entre la Luna y los planetas del sistema solar, todos visibles sin telescopio. Los más destacados son el 13 de mayo con Saturno, el 15 con Marte, el 19 con Venus y el 20 con Júpiter. También habrá conjunciones entre planetas: el 18 de mayo Mercurio se acercará visualmente a Urano, y el 21 Venus pasará cerca del cúmulo estelar M35”