Crisis tras crisis, los jóvenes venezolanos siempre han dado la cara por Venezuela. Curiosamente, generación tras generación, en el mes de febrero.
Todo comenzó un 12 de febrero 1814, cuando 850 estudiantes de los colegios caraqueños y 85 seminaristas del Seminario Santa Rosa de Lima de Caracas, tomaron la armas para defender la República.
Los estudiantes y seminaristas fueron arengados y enrolados por el general José Félix Ribas. La gesta, por demás heroica, logró derrotar al ejército realista de José Tomás Boves, comandado por José Tomás Morales. Los ejércitos se encontraron en la ciudad de La Victoria.
A pesar del triunfo, los jóvenes pagaron con su vida. La desproporción de tropas fue abismal. Los patriotas sumaban 1.500 soldados y reclutas; y los realistas, poco menos de 2.500 jinetes, y cerca de 1.800 infantes.
De los 850 seminaristas, para marzo solo quedaron 6 vivos. Para julio, uno solo sobreviviría.
Poco más de un siglo después, los muchachos de la Universidad Central de Venezuela, antiguo Seminario de Santa Rosa de Lima, volvieron a irrumpir en febrero de 1928 en contra de la tiranía Juan Vicente Gómez. Sería llamada “la Generación del 28”. Una generación que inocularía el germen de la democracia en Venezuela.
También en febrero de 1936, esas generación provocaría una revuelta popular en la Plaza Bolívar de Caracas en el inicio del gobierno de Eleazar López Contreras, quien sustituía a Gómez.
En 1958, nuevamente los jóvenes volverían a insurgir en contra de la dictadura perejimenista. Solo que esta vez se adelantaron unos días.
El 12 de febrero del 2014, en el bicentenario de la Batalla de La Victoria, nuevamente los jóvenes de las principales universidades salieron a las calles para protestar en contra del gobierno de Nicolás Maduro. La represión no se hizo esperar. Sin embargo, los jóvenes dieron la cara por Venezuela y la democracia.
Tres años después (2017), los estudiantes volvieron a las calles, esta vez protegidos con rudimentarios escudos. Fue una protección simbólica. Cayeron entre 127 y 157 jóvenes desarmados, acribillados por la fuerza pública.
Esta gesta juvenil no fue en febrero, aunque sí al mes siguiente, a partir del 31 de marzo.
Si bien toda muerte es lamentable, frente a los asesinatos de estos jóvenes -caracterizados por su amor a Venezuela y su entrega a los valores más excelsos de la humanidad- nuestro corazón llora y se comprime de dolor.
No podemos olvidarlos.
Nota: La enciclopedia Wikipedia registra un documentado registro de los jóvenes asesinados https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Fallecidos_durante_las_protestas_en_Venezuela_de_2017
Eduardo Martínez, Editor
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