Por Eduardo Martínez
Faltando menos de tres semanas para que finalice el año 2023, es inevitable que los venezolanos piensen en cómo será el año 2024. Es la cultura de vivir con esperanzas. Apuntar a que en el futuro serán mejor las cosas. Y que las cosas que no fueron tan buenas, se enderezarán.
En Venezuela, en el 2023 no salieron bien esas cosas. La crisis continuó su profundización. Así lo reseñamos durante estos caso 12 meses. Los indicadores económicos lo reflejaron: inflación, devaluación, escaso crecimiento económico y, desempleo, entre otros.
Aunque otro indicador, que no aparece en los también escasos reportes del Banco Central de Venezuela (BCV), nos aterró: la cantidad creciente de venezolanos que cada día llegan a la selva del Darién para seguir viaje hacia los Estados Unidos.
Ese índice, no incorporado a la data económica y por lo tanto todavía sin nombre estadístico, es una de las consecuencias del desempeño económico durante el 2023. Más emigrantes venezolanos llegan al Darién, indica que menos bienestar económico perciben los venezolanos.
Las perspectivas 2024
El Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) practicó la “Encuesta de Expectativas Económicas” para proyectar tres variables del estado de la economía: tasa de inflación, tipo de cambio y actividad económica. Para luego ser analizada por 10 expertos, entre públicos y privados.
Para el 2024, esta encuesta proyectó que la Tasa de Inflación al final de año promediaría entre +150% y +210%; el Tipo de Cambio cerraría entre 62 y 86,7 bolívares por dólar; y, la Actividad Economía pudiera registrar un crecimiento entre +1,6% y +5,1%.
Por su parte CEDICE en su “Taller Perspectivas Económicas 2024”, de principios de diciembre, los economistas Tamara Herrera y Asdrúbal Oliveros estimaron crecimiento como efecto del levantamiento de las sanciones petroleras.
Ambos economistas coinciden que habrá crecimiento y habrá inflación. Para Oliveros el crecimiento sería de 9+,7%, y Herrera señala que sería del +7%.
En cuanto a la inflación, Herrera proyectó para el 2024 entre +230% y +250%.
Los temores
Para descubrir a qué debemos temer, debemos revisar el desempeño del 2023.
Hay que prestar atención que el país crece cuando se levantan en algún grado -parcial o totalmente- las sanciones, como efecto de que la producción petrolera pueda ser exportada.
Hasta el momento, el levantamiento parcial de sanciones ha sido el principal estimulador para el crecimiento económico. Y ese levantamiento ha tenido un origen político. Por lo que no podemos hablar de crecimientos económicos “sostenidos”.
No es un secreto las restricciones políticas, las actividades represivas, las limitaciones a las libertades en general, sobre todo el respeto a los derechos humanos en Venezuela.
El levantamiento total de las sanciones va a depender de que las condiciones políticas del país mejoren, según el criterio de EEUU y sus aliados europeos.
Teniendo a la vista elecciones presidenciales en el 2024, y tomando en consideración el comportamiento del régimen venezolano, no es desacertado visualizar que el panorama político se está enrareciendo. El régimen no oculta su vocación autoritaria, y quienes cierran o abren la llave del petróleo venezolano -en Washington- están conscientes de ello. Es así que proseguirán su política de “la zanahoria y el garrote”.
Esa situación, que la economía solo crece cuando se levantan sanciones, nos indica que no es la producción de bienes y servicios venezolanos lo que hace crecer la economía. ¿Porqué no aportan el crecimiento que el país requiere?
Hay varios indicadores y a la vez fuentes de esa falta de crecimiento. Recordemos un poco.
Hoy en día, se habla que el “consumo” se ha venido abajo. Las grandes empresas productoras y distribuidoras el comercio, señalan que sus ventas han caído hasta en un 40% en el 2023. La gente compra menos, las empresas venden menos, y eso tiene como consecuencia que el venezolano tiene menos oportunidades de puestos de trabajo.
Por una parte, luego de 24 años de la puesta en marcha de las políticas socializantes, se ha destruido la infraestructura de la manufactura nacional. De 12 mil industrias que existían en 1999, solo han sobrevivido poco menos de 3 mil; y las que siguen operando, en promedio están funcionando de 30% a 40% de su capacidad instalada.
Resultaría imposible reabrir esas industrias, por cuanto han sido desmanteladas. Estamos en un punto en el cual deben ser inversiones nuevas si que quiere reactivar esas operaciones.
Ante esta situación, hay varios factores que operan en contra para estas nuevas inversiones: el tramado de impuestos, alcabalas, la inexistencia de créditos bancarios, la restricciones para la movilidad laboral, la escasez y poca confiabilidad en los suministros de agua y electricidad, y porque no decirlo, las dificultades que se han generado por las políticas del régimen, que nos han llevado al aislamiento y a las sanciones.
Hay que entender que, sin inversiones, no habrá una contribución del sector privado al crecimiento económico del país. Por que el secreto no es otro que desarrollar el “agregar valor”, lo que nos dará crecimiento económico, recaudación fiscal, puestos de trabajo y bienestar social y económico, entre otros.
Otro factor que debemos también tener en cuenta es la inflación. El dólar, nos costará a final de año 2024 el doble (casi 70 bolívares). Lo que compremos, manufacturado en el exterior, nos costará el doble. Lo que sea ensamblado en Venezuela, con piezas importadas, también apuntará a costar el doble por la prácticas comerciales de fijación de precios en Venezuela. Si no se aumentan los salarios en forma significativa, una consecuencia inocultable será la afectación de los índices de consumo.
En este contexto de ideas y factores, no se avizora en el 2024 un ambiente distinto. Por lo que opera la sentencia: “si seguimos haciendo lo que hemos haciendo, seguirá ocurriendo lo que ha venido ocurriendo”.
Ese es el más grande temor.
Con información de OVF y Cedice
* editor@eastwebside.com – @ermartinezd
Qué autoridad tiene Estados Unidos, para sancionar otro país?. Por qué no sanciona a Israel que ocupa un territorio que no es suyo, porque lo decidió Estados Unidos? No debemos ser admiradores de un Régimen tan violadores de la soberanía de otros países.
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