Por Domingo González Villegas
Al decir de los pioneros de la Ciencia Económica, la economía tradicionalmente se ocupó, profesionalmente hablando, de la empresa, es decir de la microeconomía. Ello fue sostenido por mucho tiempo por dichos pioneros hasta, prácticamente, en el primer cuarto del siglo XX cuando las vicisitudes sociales, tecnológicas y de toda índole condujeron a lo que se dio en llamar el «viernes negro» o crack de la Bolsa de Nueva York, en 1929.
Ahora, cabe preguntarse, ¿acaso los fisiócratas o el mismo Smith, no se ocuparon de lo macro?
Realmente, lo que sucede es que hay gente que lee u oye y acepta todo tal y como lo ve, sin un ojo crítico que le permita discernir, ponderar y asimilar las cosas según un tamizado conveniente desde el punto de vista lógico.
¿A que viene todo esto? Pues a las convulsiones que está sufriendo nuestra economía hoy por hoy y que muchos, profesionales y legos, atañen a variables superficiales, en sus enfoques.
Sin gozar de facultades herméticas o hierofánticas, quiero alertar a los que tengan a bien leerme, que el problema apenas ha empezado. Vislumbro una escalada del dólar de, quizá, el doble de su nivel de cotización de hoy.
¿Por qué? Por lo que dije en escritos anteriores en este mismo medio: es un problema inducido donde lo que está en juego es la dominación total de la población, sin dar margen a posibles enmiendas o rectificaciones: ¡Es el poder!. Solo eso es lo que está en juego, no es que hay inflación del dólar, por Dios, es que el bolívar se deprecia permanentemente.
* Dr. Economista, Profesor Desarrollo Económico, UCV