De Chamberlain a Blyde

Por Eduardo Martínez

¿Qué tiene que ver Blyde con Chamberlain, y el Acuerdo de México (2022) con el Acuerdo de Munich (1938)?

Tal vez muchos de nuestros lectores no conocerán quién fue Neville Chamberlain. Un político conservador británico quien ejerció como primer ministro de 1937 a 1940.

El ocaso político de Chamberlain comenzaría cuando firmó en 1938 el Munich, concediéndole al Tercer Reich de Adolf Hitler la región germano-parlante de los Sudetes de Checoslovaquia.

Cuando Chamberlain regresó a Londres, anunció que había logrado salvar la paz del mundo. Once meses después, estallaría la Segunda Guerra Mundial (1939), cuando Hitler incumpliendo los acuerdos invadió Polonia. Su buena fama empezaba a caer.

Sin embargo, Chamberlain duraría 8 meses en el cargo como primer ministro. Pudo superar los primeros momentos de la crisis, cuando fue invadida Polonia, pero sucumbió cuando las fuerzas aliadas no lograron frenar la invasión de Noruega.

Esta historia de Chamberlain viene a colación del recientemente firmado Acuerdo de México (2022) entre el gobierno y la oposición venezolana. Si bien en la política se dice que no hay casualidades, en estos dos casos -a 84 años de distancia- las coincidencias son históricas, y por lo tanto relevantes.

México vs Noruega

El 26 de noviembre pasado, las delegaciones del régimen venezolano y de la oposición, se reunieron en Ciudad de México para negociar acuerdos que permitieran la celebración de elecciones presidenciales libres y transparentes. Eso no ocurrió.

Por el contrario, el Acuerdo firmado solo incluyó, las propuestas del régimen de comenzar a liberar fondos represados internacionalmente, como consecuencia de las sanciones aplicadas a Venezuela.

Es de recordar, que las motivaciones de las sanciones son aquellas relacionadas con las violaciones de los derechos humanos por parte del régimen, así como el lavado de dinero, cobro de comisiones, y diversos eventos relacionados con el narcotráfico.

El Acuerdo en cuestión, por parte de la oposición fue firmado por Gerardo Blyde, jefe de la delegación.

Al igual que en Munich en 1938, donde Chamberlain asumió la representación de un mundo libre y democrático, ningún otro sector o gobierno interesado estuvo presente en las negociaciones. Se puede decir que en México ocurrió lo mismo. Blyde asumió la representación de la oposición venezolana -probablemente- porque el régimen lo aceptó. Ni más ni menos. La verdad es que hay amplios sectores de la oposición política al régimen Maduro que no participan de las negociaciones, y que públicamente han criticado el texto del acuerdo; y sobre todo, los venezolanos no se sienten representados.

Continuando con el relato, nos llenó de sorpresa que dados los términos del acuerdo firmado, que Blyde al regresar a Caracas de inmediato, en sus primeras declaraciones, no escatimara superlativos y explicaciones para imponer la idea de que lo firmado es una maravilla. Como hizo Chamberlain en 1938 cuando firmó el acuerdo que no frenó la guerra. Solo le dio más tiempo a la Alemania Nazi para rearmarse.

Por fortuna el señor Blyde no es primer ministro, y si bien no hay una guerra en el país, las consecuencias son compatibles con lo que sucede en una guerra: hambruna, destrucción de la infraestructura industrial, aislamiento del país, hiperinflación, caos sanitario, caos educativo, centenares de presos políticos, estadísticas récord de asesinatos y desaparecidos, y una corriente migratoria de casi la tercera parte de la población.

¿Casualidad o coincidencias gratuitas? Temas para discutir y razonar. Mientras tanto, seguimos trabajando la incognita de cuál es la relación con Noruega -que en esta ocasión hace las veces de mediador-  que en 1939 marcó el fin de la carrera política de Neville Chamberlain. La pieza Noruega todavía no encontramos como encaja en el rompecabezas de las coincidencias.

NOTA: Se me olvidaba cuál es la relación con México. En 1938 en Munich Benito Mussolini fue el mediador entre el Reino Unido y Alemania. En esta ocasión, no solo apareció México, sino también Colombia. Una dupla que en el futuro veremos lo que pezca.

editor@eastwebside.com

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*