La Iglesia de Venezuela, tiene “la plena seguridad, propia de la fe, que el Señor está con nosotros y, que su Palabra ilumina nuestros pasos, para lograr auténticas y eficaces soluciones a nuestros problemas”.
Así se expresan en una Exhortación Episcopal, los Obispos y Arzobispos venezolanos, reunidos en la CXIV Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).
Encontrando orientación en el Salmo 118, que indica que “Lámpara es tu Palabra para mis pasos, luz en mi sendero; lo juro y lo cumpliré: guardaré tus justos mandamientos” los Obispos en su condición de “pastores y hermanos de la grey católica, y como conciudadanos de todos los venezolanos”, reiteran “la inquebrantable esperanza en el amor de Dios, que nos sostiene en medio de tantas calamidades y sufrimientos”.
En este sentido, manifiestan estar “conscientes de las graves circunstancias que vivimos, tenemos la plena seguridad, propia de la fe, que el Señor está con nosotros y, que su Palabra ilumina nuestros pasos, para lograr auténticas y eficaces soluciones a nuestros problemas”.
Confirma la convicción de los Obispos, que en estos días difíciles recibieran “para alegría de toda nuestra nación, el anuncio de la próxima beatificación del Venerable Doctor José Gregorio Hernández”.
Anuncio que interpretan “como un nuevo gesto de amor y misericordia de Dios nuestro Padre”.
Adelantando, que “con la entrañable figura de nuestro amado Médico de los Pobres, muy pronto en los altares, se hace realidad una vez más aquella gran promesa que Dios le hizo al pueblo de Israel en medio de las grandes pruebas de la travesía del desierto: “Tu Dios está contigo, no te dejará ni te abandonará”. (Dt 31, 6).
Los Obispos se “sienten impulsados, “como pastores, a caminar juntos el camino de la fe en Dios, que nos lleva a la confianza de sentirnos protegidos y acompañados”.
Palabras que no son “accesorias” a esta exhortación, sino, “eje fundamental, corazón, de esta nueva intervención del Episcopado venezolano”.
“Dios no es una idea, sino la realidad más real, lo cual nos lleva a saber que las realidades políticas, económicas y sociales, no son lo único que existe: real es, sobre todo, Jesucristo encarnado, máxima revelación del Padre. Esta seguridad nos ayuda a confortarnos ante las duras pruebas por las que atravesamos”, afirman.
Por eso, como pastores de esta grey y miembros del pueblo venezolano, el Episcopado se hace “eco de las enseñanzas del Concilio Vaticano II”, y asumen con “responsabilidad de padres, la misión que les incumbe: de defender al pueblo, especialmente al pobre y necesitado, dando motivaciones racionales y de fe, que convenzan y den esperanza a todos”.
La CEV ha “observado y compartido los innumerables signos de luz, ofrecidos por la Iglesia, en las circunstancias que emergen de la pandemia”.
Los Obispos “reconocen y bendicen” las diferentes iniciativas de un gran número de agentes que son verdaderos servidores, que han sido y están siendo luz en medio de las tinieblas, mediante actividades de ayuda social, como también actos de evangelización en los medios de comunicación: párrocos, Cáritas parroquiales, movimientos de apostolado se han volcado a prestar su aporte, grande o pequeño”.
También reconocen diversas organizaciones no gubernamentales (ONG) y movimientos religiosos no católicos, que “han actuado acertadamente en la misión de acompañar y asistir”.
Especial mención hacen los Obispos, de la admiración que merece el personal de salud, quienes, “cada día arriesgan la vida por servir a los enfermos”.
Para la Iglesia venezolana, la Palabra de Dios da la luz de la fe, y “da una voz de aliento que podemos aplicar a nuestro país: “¡Sean fuertes y decididos, no teman ni se acobarden ante ellas! El Señor, tu Dios va contigo, no te dejará ni te abandonará”.
También el Episcopado recuerda, que “el momento actual nos exige a acrecentar nuestra capacidad de creer, muchas veces, golpeada y frustrada por la ausencia de soluciones concretas”.
“Allí, donde parece no haber solución, las sorpresas de Dios pueden aparecer de la forma y en el tiempo menos pensado”.
Los Obispos y Arzobispos, en virtud de la confianza plena en la Palabra de Dios, llaman de forma urgente a que nos dispongamos para la acción.
“Los cristianos estamos llamados a reconstruir y reedificar la realidad venezolana, impregnándola de oración y de fuerza transformadora del Evangelio, pero también de acción. Implica, en modo particular, renovar nuestra opción preferencial por los pobres e invitar a sumarse a todos los sectores sociales”.
En este contexto, “exigen” a la comunidad política que “se esmere en el servicio al bien común”, como afirma el Papa Francisco.
Por lo que exhortan, “en modo especial, a los políticos que profesan la fe católica a que, guiados por la Doctrina Social de la Iglesia, marquen el camino y trabajen por un cambio radical de la situación del país”.
“No son los intereses particulares ni el afán de poseer lo que debe guiarles, sino el servicio al pueblo y su bien común”.
Los Obispos afirman que la Iglesia no es ajena a la realidad venezolana. Recordando que el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolín, “en nombre y por disposición del Santo Padre”, en su carta al Gobierno, el año 2016: “la implementación urgente de medidas destinadas a aliviar la grave crisis de abastecimiento de comida y medicinas, (…) el calendario electoral (para) decidir sin dilación de futuro, la restitución del rol previsto (…) de la Asamblea Nacional; y la aplicación de los instrumentos legales para acelerar el proceso de liberación de los detenidos”.
En las peticiones de los Obispos, en la Exhortación Pastoral, no falta el llamado a las instituciones de administrar la justicia, “a ser verdaderamente eficaces en la defensa de los Derechos Humanos”.
En cuanto a los organismos de seguridad, piden “respetar los Derechos de los ciudadanos y ser garantes de una real seguridad de la ciudadanía”.
En este punto, los Obispos rechazan “la tortura, condenada por todos los convenios internacionales, y exigimos su total erradicación”.
“A los organismos internacionales, les pedimos estar siempre atentos en la búsqueda de los medios de ayuda humanitaria: les reiteramos el grito del pueblo, de no dejarnos solos”.
Finalmente, la Conferencia Episcopal Venezuela en su “Exhortación”, amparados en Nuestra Señora de Coromoto, hacen “un llamado a toda persona de buena voluntad, sea creyente en Dios o no, a unir nuestras manos, para lograr la deseada libertad de nuestra querida Patria, edificando entre todos la civilización del amor”.
Para leer la Exhortación Pastoral, hacer click en el link siguiente:
Fuente: Prensa CEV