Blanca Rodríguez de Pérez – Ejemplo de dignidad  

El pasado miércoles 5 de agosto, falleció Blanca Rodríguez de Pérez en su residencia de La Ahumada en El Hatillo.

Doña Blanca fue una respetada Primera Dama en dos oportunidades. La primera vez, entre los años 1974 y 1979. La segunda vez, entre 1989 y 1992.

Su vida fue un ejemplo de dignidad, tanto en su vida pública como privada. Enfrentando con entereza, humildad y valentía los avatares de la vida.

Entre sus logros como Primera Dama, recordamos su gestión como presidenta de la Fundación del Niño, los Hogares de Cuidado Diario, Bandesir, la entrega de máquinas de coser, entre otras obras de solidaridad con los necesitados que dibujaron el talante de su entrega, dedicación y solidaridad.

Los problemas y las dificultades siempre las enfrentó. Tan temprano como recién casada en 1948, a raíz del golpe de Estado contra e presidente Rómulo Gallegos, que la llevaría al exilio junto con su esposo Carlos Andrés Pérez.

Exilio que fue duro y no exento de carencias y apremios.

Luego le tocaría enfrentar los temores de la insurgencia guerrillera, cuando su esposo se desempeñara como ministro de Relaciones Interiores, en la presidencia de Don Rómulo Betancourt.

Años en los cuales, la insurgencia comunista no solo le construyó una campaña de descrédito a su esposo, sino que recibirían las más variadas amenazas por parte de grupos armados.

Posteriormente, en el segundo mandato presidencial de Pérez, Doña Blanca mostraría la fortaleza de la mujer venezolana, al asumir la defensa de su hogar -con valentía y arrojo- ante el asalto de los sublevados en su residencia de La Casona en la madrugada del 4 de febrero de 1992.

Esta digna Primera Dama había nacido un Primero de enero de 1926, en la población de Rubio, en el estado Táchira.

Contrajo matrimonio con el presidente Carlos Andrés Pérez, el 8 de junio de 1948, procreando seis hijos: Sonia, Thais, Martha, Carlos Manuel, María de Los Ángeles y María Carolina.

Hacemos llegar a sus hijos y demás familiares nuestras palabras de consuelo y recuerdo. Blanca de Pérez fue un gran de mujer. Estuvo a la altura de las circunstancias que le toco vivir.

DIGNIDAD, es la palabra con la que se resume el ejemplo que con su vida dio doña Blanca de Pérez .

Paz a sus restos.

Video cortesía de Cinesa-CineArchivo.

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