Alvonlil: Los procesos inflacionarios acentúan las diferencias sociales y económicas

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Por Alvonlil

Una de las lecciones que han dejado los procesos inflacionarios en el mundo es que se acentúan gravemente las diferencias económicas y sociales en la población. En otras palabras, que a los pobres los hace más pobres y a los ricos más ricos. Y en Venezuela esto salta a la vista: gente buscando comida en los potes de basura mientras el casino del CCCT está abarrotado de gente jugando altas sumas de dinero, sobre todo en el salón VIP, al más puro estilo Las Vegas. Esto nunca se había visto antes en la capital venezolana. Los ejemplos son miles y sería como el cuento de nunca acabar…

Los países tomaron conciencia de que la inflación es el peor impuesto que se puede aplicar a la población y tomaron medidas económicas para controlarla, con bastante éxito. En los años pre-Pandemia la mayoría de los países experimentaba una inflación anualizada de un dígito, que es bastante digerible por la población. Solo los países en guerra o bajo dictaduras se salían de este esquema.

Y es que ya se tiene medio siglo desde que el Nobel de Economía Milton Fridman demostró que la inflación tiene su origen en la parte monetaria. Que estos procesos se disparan o se controlan en la medida en que aumenta o se restringe la base monetaria. Por eso es que la Reserva Federal de USA maneja este proceso con la fijación de la tasa de interés: cuando quiere estimular el crecimiento las baja y cuando siente que empieza el overheating las sube, como en los momentos actuales.

La autoridad económica venezolana tiene esto muy claro y cuando predominó lo económico por sobre lo político tomó la medida extrema de cortar todo el crédito bancario aumentando el encaje al 100%. Con ello bajó de hiperinflación a inflación alta, que cerró en 2022 con un 306% según cifras del OVF. Pero la consecuencia social no puede ser peor: prácticamente desaparecieron los salarios y las pensiones porque no puede tener ese nombre un ingreso de $6 mensuales. Ni siquiera alcanza para cubrir el costo del transporte.

El problema es que el gobierno se encuentra ante un callejón sin salida: la única manera de subir el ingreso nominal de las personas es pidiendo recursos al BCV y ello trae de inmediato un repunte de la inflación. La única manera sería revirtiendo el 80% de caída del PIB, pero ello luce imposible por los momentos empezando por la crisis en el sector eléctrico. Sin energía no se puede producir nada. La única posibilidad pequeña de recuperación económica está por el lado petrolero, pero eso pasa por una reducción de las sanciones. Y para ser realistas hay que ponerse en los zapatos de la OFAC: ellos no se tragan eso de que un delincuente sea un diplomático venezolano, entre otras cosas.

 

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