No es aceptable que Venezuela, con un ingreso petrolero que excede los US $ 100 por barril, tenga una alícuota de Impuesto al Valor Agregado (“IVA”) del 12%. Al inicio de la Revolución, en 1999, el precio de nuestros hidrocarburos apenas alcanzaba en promedio los US $ 14 por barril. Y la alícuota del IVA entonces, era del 15%. Hoy, con un precio promedio por barril un 735% superior[1], la alícuota del IVA es de 12%, apenas dos puntos pode debajo de la vigente en 1999.
Al IVA los expertos le atribuyen la “cualidad” de ser el que más perjudicial de los impuestos, porque pecha por igual a pobres que a ricos (las exenciones son pocas y además, así lo aconseja la técnica del IVA, porque no logran sino distorsiones).
Evidentemente, haber mantenido el IVA en una época de tanta bonanza petrolera, demuestra una enorme ineficiencia en el gasto público, pero principalmente, un doble discurso intolerable: ¿Es eso amor por los menos favorecidos? El doble discurso se hace patente cuando uno se topa con la reseña que se hace en la página Web de la Universidad Bolivariana de Venezuela, bien conocida por su afinidad ideológica con el régimen, donde se argumenta que elestallido social del 27F de 1989 estuvo motivado por un aumento del pasaje urbano y la supuesta “intención” de CAP de implementar el Impuesto al Valor Agregado (ese impuesto sólo se llegó a implementar en Venezuela en el año 1993).
Hoy, el régimen ha implementado, 8 veces en 12 años, el peor de los impuestos – la inflación, que en el 2013, llegó a 56.3%. Además, logró el mayor índice de escasez de la historia patria (28%, en enero de 2014, según reportó el BCV). Puso a Venezuela en el 2do lugar entre los países con más asesinatos en la Tierra y Caracas ya ocupa el “prestigioso” 1er lugar, entre las ciudades más peligrosas (en la capital venezolana ocurrieron 4.364 homicidios el año 2013, lo que da una proporción de 134,3 casos por cada 100.000 habitantes). ¿ Con cuál moral se criticar las “Guarimbas”, que llamamos “Trincheras de la Libertad” (por respeto a los estudiantes, que así lo piden)?
Le preguntaría a la Profesora Dubraska Gómez, de la UBV, si no está hoy varias veces más justificado este estallido juvenil, que aquél de 1989, sobre el cual ella opina que:
«…Son esos momentos necesarios de caos en la vida que tienen que suceder, para que el pueblo despierte por que no aguanta más tanta opresión y tanta hambre, esos instantes que llenan de dignidad a estos pueblos….»
A los Castro-chavistas, cuyas cuentas en dólares “empiezan” a aparecer y que nunca han actuado conforme a su discurso, la moral no les da para criticar a jóvenes que, sencillamente, se resisten a ser sepultados en vida por un viejo sistema que ninguno de aquellos le impone a sus hijos
[1] Por los temores respecto a Ucrania y Libia, al 30 de marzo de 2014 el barril de Brent del mar del Norte quedó en 107,76 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE), en la primera semana de abril de 2014.
