A la víspera de una Recesión

Por José Antonio García

La economía es el nuevo tablero donde los actores mundiales mueven ficha para sacar el mejor provecho, es un mundo donde la solidaridad da paso al interés y la ambición. Cada país debe procurar alianzas, hacer planes y construir la mayor diversificación e independencia para mejorar de manera sustentable su economía y aminorar efectos negativos sobre su población cuando los polos de poder buscan afectar los mercados en su favor.

Petróleo en el ojo del huracán 

Tras la ralentización del consumo de petróleo en China, el incremento de la producción en América, la apuesta a los combustibles limpios y una oferta saturada de petróleo, sus precios han descendido, cayendo en la actualidad en $5 aproximadamente por barril respecto al promedio del año 2024 en el mundo. Sin embargo, los anuncios de la OPEP de poner cese a sus recortes e incrementar a partir de mayo la producción, y la guerra de aranceles iniciada por el Gobierno de Estados Unidos, hundieron más los precios. En este tablero, los países productores de petróleo verán venir a menos sus ingresos, mientras que los compradores disfrutarán de tarifas más bajas de la energía para toda su población y mejores ganancias para sus empresas. 

Venezuela: Sanciones y turbulencia económica

Siendo Venezuela un país que depende del petróleo y tras haber transcurrido casi 100 días del año 2025, hoy sortea dos grandes impactos: por un lado, la caída de los precios del petróleo y, por el otro, una radicalización de las sanciones por parte de EEUU a su producción de crudo. En el primer caso, la cuna del Libertador de América ha experimentado una caída de su cesta petrolera en más de $5 respecto al promedio de precio del año 2024, lo que significa millones de dólares menos por cada dólar dejado de percibir y afectaciones en el valor del bolívar, inflación y las finanzas de la nación. 

En el segundo caso, las sanciones tienen dos consecuencias, y ambas afectan los ingresos del país. Y es que los aranceles al petróleo y la prohibición a Chevron, Eni, Repsol, Maurel & Prom de producir ocasiona que el petróleo deba dirigirse a destinos más lejos, como Asia y de manera furtiva para evitar sanciones. De este modo, se tendrá que ofrecer descuentos que afectan los ingresos de la nación. Pero estas sanciones no podrán frenar la comercialización de petróleo venezolano mientras exista en el mundo la necesidad de crudo como fuente de energía. Por otro lado, la salida de las empresas productoras impactará el volumen de producción; sin embargo, es pronto para determinar en qué volumen. Lo cierto es que sucederá, y es en este punto donde, por ahora, no se vislumbra una solución, como sí existe en la comercialización. Algunos analistas (Ecoanalítica) estiman en más de $3.000 millones la merma de los ingresos para Venezuela tras el cese de las operaciones de las empresas petroleras en Vzla. 

De mantenerse la caída de los precios mundiales del petróleo, de otorgar mayores descuentos y padecer un descenso de la producción debido a las sanciones, Venezuela podría sufrir de una recesión económica este año, un escenario que cobrará sus víctimas en la población más vulnerable, precarizando aún más su poder adquisitivo y los empleos.

Insistir una y mil veces más

Es recurrente, pero necesario, el insistir en promover medidas para aminorar los efectos de las sanciones y los precios del petróleo sobre la inflación y la devaluación e, incluso, estimular el crédito para el crecimiento interno y la producción. Que van desde permitir a la banca el uso de préstamos en dólares (y para ello, en este caso, bajar el encaje cambiario), suspender el IGT a las transacciones en dólares, flexibilizar el uso de dólares para captar parte de los casi $7 mil millones que están en la calle, pasando por frenar el financiamiento del déficit fiscal, hasta hacer fluctuar el dólar para estrechar la brecha cambiaria. Y hay que decir que, en las últimas semanas, distintos voceros en el área económica, tanto académicos como profesionales, han apuntado en el mismo sentido, con algunos matices. Es un concierto al que cada vez se suman más actores y debe hacer eco en quienes toman las decisiones en materia monetaria y económica en la patria del Libertador de América. 

Y eso no es todo…

El petróleo venezolano y su crisis por las sanciones es un problema que, a pesar de lo que se piensa, une a los agentes económicos petroleros que se verán afectados en un mismo tema y necesidad: desde prestadores de servicios,  empresarios, gremios sindicales, cámaras empresaeiales, armadores de buques y a una cada vez más creciente comunidad de brokers tanto locales como internacionales que se han instalado en el país (Caracas, Anzoátegui) en busca de oportunidades, cuya dispersión y falta de articulación hasta ahora no ha permitido conjugar sus potencialidades para contribuir positivamente en el tema petrolero en medio de esta crisis. Venezuela es hoy epicentro de una crisis petrolera; articular a todos los actores y tomar medidas en torno a un plan conjunto, y no aislado y/o separado, contribuirá para bien en la Economía, el país y la población en general.

* Analista económico

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*