José Antonio García: Sin Crédito y sin Dinero

Por José Antonio García

En la antigua Mesopotamia del siglo IX, cuando el Estado colapsó y abandonó los canales de riego, la tierra fértil se volvió desierto y el trabajo perdió su valor. La teoría demuestra que, sin un sujeto que ordene el sistema, la economía cae en picada. Quédate, pues hoy te vamos a explicar qué sectores se benefician con los dólares, cuáles no y la razón de este fenómeno en Venezuela, el cual deja en segundo plano a actores esenciales de la economía.

El MISTERIO DE LOS PETRODÓLARES EVAPORADOS: el arte de gastar la riqueza sin crear valor

Según cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), entre enero y julio de este año se vendió al mercado cambiario un estimado de 7.890 millones de dólares. En ese mismo lapso, el monitoreo de portales especializados y el propio no muestran inversión ni medianamente parecida en otras áreas estratégicas de la economía.

La información oficial indica que el Gobierno ha incrementado la venta de divisas en lo que va de año en la bicoca de más de 5.500 millones. Sin embargo, y de forma contradictoria, la devaluación de la moneda continúa, reflejada en un 19,90 % de inflación para el mes de julio.

Hasta la fecha se desconoce cuál es el monto que el Gobierno de EE. UU. ha enviado a las cuentas del Gobierno venezolano debido a la opacidad en el manejo de los fondos, pero el incremento de miles de millones para la venta de divisas es evidente a los ojos del venezolano, una realidad que deja abierta una interrogante inevitable: ¿por qué con más dólares en el mercado no se canalizan recursos hacia créditos productivos, salarios e infraestructura?

ECONOMÍA SIN CAPITÁN:  cuando el Estado es un mero observador del colapso 

Mientras los trabajadores claman por mejores salarios, los comerciantes por más ventas y los productores por créditos e inversión, los recursos petroleros destinados a la quema cambiaria casi triplican los de años anteriores, sin que se destine una parte a impulsar el desarrollo de la economía de manera estructural.

La incoherencia en el manejo económico no es un mero problema técnico. Tal como han advertido la CEPAL y Karl Polanyi, cuando el Estado abdica de su rol regulador, la economía pierde su cimiento social: el sistema no evoluciona, sino que retrocede hacia una dinámica de predación donde la riqueza se quema en la contención inmediata en lugar de sembrarse en desarrollo real.

RECONSTRUIR EL CIRCUITO: de la quema de divisas a la inversión social y productiva

El resultado de quemar Miles de millones en divisas sin un norte productivo es la manifestación de la fractura del circuito económico fundamental. Al destruir el salario, los comercios no venden y los productores paralizan su maquinaria por falta de crédito. Y en palabras de la CEPAL: nos convertimos en una isla diminuta que maneja dólares frente a una mayoría sumida en la informalidad y la subsistencia.

Para salir de este ciclo reactivo, la teoría y la historia económica marcan un camino claro:

1. Reencastrar la economía: Subordinar la política monetaria a la protección del trabajo y la seguridad social, dejando de tratar al salario como una variable de ajuste prescindible.

2. Reconstruir el sujeto político: Reinstaurar la institucionalidad para sustituir la predación discrecional por reglas claras.

3. Coordinación industrial: Canalizar la renta petrolera hacia la reconstrucción de la infraestructura básica (electricidad, agua, transporte) y el crédito productivo.

Venezuela no necesita gastar cada vez más millones de dólares en frenar un tipo de cambio de manera artificial. Requiere, en cambio, devolverle al Estado su rol articulador para que los petrodólares vuelvan a transformarse en salarios dignos, producción nacional y desarrollo real, esa es la razón de ser de todo ingreso nacional que llega al Gobierno.

«Las opiniones aquí publicadas son responsabilidad absoluta de su autor»

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